Urgen avanzar con el expediente 23.414, detenido en comisión legislativa.

La Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (AZOFRAS) hizo un llamado a las fracciones legislativas para que retomen y aprueben con urgencia el proyecto de ley 23.414, conocido como “Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional (SEN)”.

AZOFRAS sostiene que la iniciativa, que fue archivada el pasado 27 de marzo por la Comisión Especial del Sector Energético Nacional, busca modernizar la infraestructura eléctrica del país, fomentar el uso de fuentes renovables y reducir los costos de la electricidad.

A juicio de AZOFRAS, el fortalecimiento del sistema eléctrico es clave para mejorar la productividad, la competitividad y la atracción de inversión extranjera directa (IED).

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“Costa Rica tiene un desfase importante en materia eléctrica, lo que afecta nuestra competitividad. Necesitamos una oferta más diversa y tarifas más competitivas para atender sectores estratégicos que requieren energía fiable y con especificaciones técnicas que antes no existían”, indicó el gremio.

Según datos citados por la organización, el costo promedio de la electricidad para el sector industrial en Costa Rica ronda los 13,8 centavos de dólar por kWh, mientras que en Estados Unidos es de 7,95 centavos, lo que representa una desventaja frente a uno de los principales competidores en manufactura avanzada.

AZOFRAS también advirtió sobre el crecimiento sostenido en la demanda eléctrica del país, lo que requiere una mayor diversificación de fuentes energéticas. De acuerdo con el Estado de la Nación 2024, el uso de derivados del petróleo para generación eléctrica pasó de representar menos del 1% en promedio durante el último quinquenio a un 5% en 2023. Ese cambio provocó un incremento de 7,5 veces en las emisiones de dióxido de carbono del sistema eléctrico nacional entre 2022 y 2023.

Los empresarios señalaron que fenómenos climáticos como El Niño exponen las debilidades del modelo hidroeléctrico predominante y urgieron avanzar hacia una matriz energética más resiliente y limpia, con participación activa del sector privado.

Finalmente, destacaron los ejemplos de países como Islandia y Uruguay, que han logrado reducir su dependencia de los combustibles fósiles mediante una transformación estructural de su matriz energética. En esos países, indicaron, el costo promedio de la electricidad para el sector comercial ronda los 8 y 12 centavos de dólar por kWh, respectivamente, según datos del portal Global Petrol Prices.