La propuesta establece que plazas de confianza, uso de la palabra y conformación de comisiones no se modifiquen si el partido pierde escaños.

Los diputados del Partido Liberal Progresista (PLP), Gilberto Campos Cruz, Eliécer Feinzaig Mintz y Luis Diego Vargas Rodríguez, presentaron una propuesta de reforma al Reglamento de la Asamblea Legislativa (expediente 24.921) para que las fracciones no pierdan sus prerrogativas institucionales cuando alguno de sus congresistas se declare independiente.

La iniciativa propone que la distribución de recursos, plazas de confianza, tiempos de uso de la palabra en Plenario y participación en comisiones legislativas se mantenga según la integración original de las fracciones, establecida por la declaratoria oficial de diputados electos emitida por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Aunque desde el periodo constitucional 2002-2006 todas las asambleas han tenido diputaciones que se declaran independientes, el Reglamento legislativo todavía no define si las prerrogativas institucionales pueden cambiar en esos casos. No obstante, la Sala Constitucional ha señalado que, si bien no hay discriminación en no considerar como fracción a las diputaciones independientes, la Asamblea debe asignarles los mismos recursos administrativos que permitan cumplir con sus funciones parlamentarias.

Sobre esta propuesta de reforma, el diputado Campos —firma principal del expediente— afirmó:

“En Costa Rica, los electores no votan nominalmente por las candidatas o candidatos a diputados, sino por las nóminas provinciales que para esos cargos construyen los partidos. Es decir, los ciudadanos votamos por listas cerradas de candidaturas a diputaciones. Las curules que obtenga un partido son un número representativo de la voluntad popular”.

Según la exposición de motivos, la propuesta busca asegurar que las decisiones internas del Congreso respeten la representación proporcional definida en las urnas y que no se generen "distorsiones ni beneficios indebidos" a partir de movimientos individuales.

La reforma se presenta luego de que el PLP perdiera a las diputadas Kattia Cambronero Aguiluz, Johana Obando Bonilla y Cynthia Córdoba Serrano, quienes se declararon independientes. Con ello, el PLP quedó como la bancada más pequeña de la actual Asamblea Legislativa, y por ende, como la que menos recursos recibe.

Al tratarse de una reforma al Reglamento legislativo, el expediente no tiene que ser asignado a una comisión dictaminadora y puede ser discutido y votado en un único debate.


Bloque independiente no es una fracción legislativa

Actualmente, la Asamblea cuenta con cinco diputadas que se separaron de su fracción: además de las tres del PLP, también lo hicieron María Marta Padilla Bonilla (electa por el PPSD) y Gloria Navas Montero (electa por Nueva República).

El pasado 24 de marzo, las diputadas Cambronero, Solano, Córdoba y Navas anunciaron que trabajarán como un bloque legislativo. Sin embargo, esa figura no les da acceso a una serie de prerrogativas reservadas exclusivamente para las fracciones legislativas, entre ellas:

  • No pueden ser consideradas jefas de fracción.
  • No pueden participar en la elaboración de la agenda de consenso.
  • No pueden presentar mociones para alterar la agenda del Plenario.
  • No tienen derecho al uso de la palabra para hacer control político (aunque se les otorga como cortesía).
  • No pueden intervenir en el análisis del mensaje presidencial del 2 de mayo.
  • Tienen limitaciones en cuanto a oficinas, equipo y personal.
  • No pueden alterar la agenda de la Comisión Legislativa con Potestad Legislativa Plena.
  • No pueden solicitar recesos en el Plenario.
  • No tienen voto en las reuniones de jefaturas de fracción.
  • No pueden participar en la discusión del informe de liquidación del Presupuesto.
  • No pueden intervenir en los debates reglados (salvo por cortesía).
  • No pueden presentar mociones para delegar proyectos a comisiones plenas.
  • No pueden proponer procedimientos abreviados para proyectos de ley.
  • Sus nombramientos en comisiones quedan supeditados a cortesías parlamentarias.