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Definición corta de Refugiado (relectura de las definiciones oficiales): “son personas (ojo el detalle: per-so-nas), que han huido de sus países (no pudieron elegir) porque su vida, seguridad o libertad (aspectos fundamentales) han sido amenazadas (alta probabilidad de ser asesinados) por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público.

Entonces, con base en este día que NO se “conmemora”, que no celebramos y que no pretende tampoco generar en nosotros ningún tipo de lástima, quiero compartir cinco reflexiones. Estas líneas las escribo con un afán claro: tomar conciencia… este es un día para tomar conciencia y ver dónde está parado cada uno, cuál es su ideología, la que piensa y la que manifiesta.

No es una cuestión de opinión pública

Si quiere opine, somos libres, pero nos parezca o no, los solicitantes de refugio tienen derecho (avalado) de ser aceptados en nuestro país. Ser solicitante de refugio pertenece al derecho internacional y Costa Rica está suscrita a todos los convenios respectivos. Si tiene alguna duda al respecto, hay una “Guía sobre el derecho internacional de los Refugiados”.

Es una realidad mundial, sí, sí, también aquí

¿Usted vio la fotografía de Alan en la playa? Alan, el niño sirio de tres años que en 2015 fue encontrado muerto, junto a su hermano y su madre, con quienes escapaba rumbo a Grecia (el país…). Este día se nos pone de frente la cruda realidad de más de 25 millones de personas que son refugiadas en el mundo (¡Ojo! El dato NO es de migrantes, ellos son muchos más). Y si nos suena lejano, entonces, quedémonos con un dato de Costa Rica, que trascendió en febrero de este año, se estimaban 87.190 personas solicitantes de refugio en nuestro país, de los cuales un 80% eran nicaragüenses y un 7% venezolanos.

Entonces uno se pregunta. ¿Por qué Alan que está del otro lado del mundo nos saca las lágrimas, pero una adolescente embarazada del país vecino no nos conmueve?

Empoderar para ser protagonistas y autónomos

Se están haciendo muchísimas cosas en Costa Rica desde el Gobierno (central y local), desde las organizaciones no gubernamentales, apoyados por organismos internacionales. A todos un gran aplauso. Lo que quisiera plantear es que, si algo he aprendido en 20 años de trabajar en cooperación es que las cosas que se hagan deben aspirar a la autosostenibilidad.

Las capacitaciones, las ferias, los encuentros, todo se vale. Todo, todo es útil, siempre y cuando tengan un fin claro en empoderar, con la ruta clara para la independencia real, la autosuficiencia. Por ejemplo, si se da una máquina de coser, el curso para aprender a usarla, la tela y después se les compra el producto… no es criticable si y solo si, en las siguientes etapas del proceso se reduce el apoyo hasta desaparecer y sean ellos los protagonistas de su realidad, autónomos e incluso comparten su aprendizaje con otros pares. Esa es la cooperación para el desarrollo, la que nos aleja de posturas paternalistas. Y esto aplica para cualquier tema de verdadera solidaridad, la caridad como única vía solo pospone la problemática y adormece la creatividad.

Es un reto de la sociedad, pero requiere un mínimo de estructura

En algunos países, especialmente de Europa, usted no puede matricular cierta carrera porque ya tienen estudiado que, para cuando se gradúe, no podrá ejercerla porque el mercado laboral estará saturado. Eso a usted le puede parecer falta de democracia, pero es orden y planificación, por el bien común… y sentido común. Nos puede parecer chocante, pero funciona.

Como país, estamos en la obligación de planificar las condiciones que puede ofrecer. En diez años, Costa Rica ha dado pasos gigantes en materia de derechos para las personas solicitantes y refugiadas. Por ejemplo, tienen un documento de identidad, y obtienen permiso para trabajar. También hay un convenio para proveer el derecho a la salud, lo que les beneficia a ellos y nos impacta a todos ya que “la salud es un asunto de todos”, en estos días más que claro.

Desde mi punto de vista es insuficiente la empatía o la sensibilidad que podemos tener nosotros. La integración empieza por las oportunidades reales con las que estas personas cuentan para desarrollarse en el país. La interculturalidad no es romántica, requiere de la conciliación entre la diversidad y la igualdad de oportunidades de quienes participan en la conformación social. El diálogo intercultural debería ser el equilibrio entre lo que tenemos en común y diferente para convivir, pero las estructuras deben dar las condiciones para que el proceso de integración sea posible o serán revictimizados.

Es necesario ver más allá

Últimamente nos alarma la xenofobia, pero la vivimos desde hace décadas. Los ticos somos “igualiticos” y todo lo que sea diferente es inferior. Arremetemos contra personas extranjeras que vienen al país a trabajar en cosechas (café, caña, piña, etc.), no conocemos las condiciones en las que viven, o en las que trabajan sino solo nos mueve llamarles de las maneras más horribles porque “nos quitan algo”, porque hemos aprendido a temerles. Ticos apedrean y amenazan con quemar la casa de otra tica por estar infectada de COVID-19 pero estamos más pendientes del extranjero que se escapó del albergue y emitimos juicios sin saber.

Hay que ver más allá, compatriotas. Las personas migrantes y en el caso de este artículo, las personas Refugiadas son per-so-nas, tienen de-re-chos, apoyan la economía, trabajan muy duro. ¿En general? Pues sí, en general. ¿No es en general que también tenemos visiones negativas?, ¿Cómo les explican a sus hijos que sus nuevas condiciones son menos favorables que las que tenían pero que son para salvarles la vida?

Este Dia Mundial de las Personas Refugiadas quiero hacerle a usted un llamado a la paz. Suena simple, pero la paz es el único camino. Como dice Scilla Elworthy “Podemos poner fin al siglo más sangriento que jamás haya conocido la humanidad y podemos organizarnos para superar la opresión, fortaleciendo esta increíble determinación a comprometerse activamente a la no violencia”).