Los dos recientes casos de sarampión importado por extranjeros y simpatizantes del movimiento anti-vacunas han despertado la indignación pública y el llamado a las autoridades a no permitir el ingreso de foráneos que no estén vacunados contra enfermedades que en Costa Rica se consideran casi erradicadas debido al gran nivel de cobertura en la vacunación.

Desgraciadamente, el Ministerio de Salud ha afirmado que solo hay una vacuna que el país puede exigir a los extranjeros para permitir su ingreso a suelo nacional: la vacuna contra la fiebre amarilla.

Lo anterior no es porque así lo haya decidido el Congreso por una ley que hubiese aprobado siguiendo los trámites usuales, sino porque Costa Rica suscribió el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la Organización Mundial de la Salud, cuyo anexo 7 establece que los países solo pueden exigir una prueba de vacunación contra la fiebre amarilla como condición para permitir el ingreso de un extranjero.

Aunque dicho documento no indica expr...