La tradicional celebración religiosa incluyó un espacio de reflexión por la paz y un llamado al alto al fuego en Palestina.

La Entrada de los Santos en San Ramón volvió a reunir a miles de personas en un ambiente de fe y tradición. Este año, la festividad destacó por un gesto de solidaridad internacional, al sumarse un grupo de ramonenses al llamado mundial por un alto al fuego en Gaza.

Durante la celebración, colocaron un espacio informativo con mensajes de paz expresados por el papa Francisco, el papa León y otras voces de la iglesia y de organismos internacionales, invitando a la reflexión sobre la necesidad de detener la violencia y proteger la vida. La comunidad de Bajo Córdoba invitó a esta agrupación a ingresar a la iglesia junto con los santos San Roque y San Lorenzo, integrando el gesto a la expresión comunitaria.

La iniciativa recibió respaldo inmediato de las personas asistentes, que se acercaron a expresar apoyo y reconocimiento. “Les felicito por tener este espacio, porque además de la tradición, están contribuyendo a generar conciencia ante algo tan doloroso”, señaló Gerarda, vecina del cantón. También miembros de la iglesia destacaron que este tipo de acciones reflejan la esencia de la comunidad ramonense: alegre, crítica y solidaria.

La organización destacó que entre la música festiva, los dulces de sandía y el tradicional chinchiví, San Ramón “vivió una jornada que combinó devoción religiosa, alegría popular y compromiso con la paz, demostrando que las tradiciones también pueden ser un espacio para sembrar esperanza y solidaridad”.

Gaza: contexto humanitario

Gaza enfrenta una crisis humanitaria grave. Desde octubre de 2023 se estima que han muerto más de 6o.000 personas, cerca de la mitad mujeres y niñez. Más de medio millón de personas viven en situación de hambruna y en julio se registraron 12.000 casos severos de malnutrición, con casi una cuarta parte en riesgo letal. UNICEF advierte que la situación es crítica. Catherine Russell, directora de UNICEF, dijo a finales de julio que:

“Niños, niñas y bebés visiblemente demacrados están muriendo de desnutrición en Gaza. Necesitamos un acceso humanitario inmediato, seguro y sin obstáculos para ampliar la distribución de alimentos, productos nutricionales, agua y medicamentos. De lo contrario, muchísimos padres y madres tendrán que seguir enfrentándose a su peor pesadilla, con la impotencia de no poder salvar a un hijo o hija hambriento de una situación que podríamos impedir”.