No me cambien el tema
— La conferencia de prensa de este miércoles dejó una lección sencilla: en política no basta con cambiar de posición, también hay que saber fingir que la posición anterior nunca existió.
— El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, pidió ayer a la ciudadanía “dejar de comer cuento” y negó que el Gobierno esté trabajando en un plan para elevar al 13% el impuesto al valor agregado de la canasta básica.
— Excelente noticia. El pequeño inconveniente es que ese cuento lo había contado él mismo.
— Hace apenas unas semanas, Chaves explicó públicamente que Hacienda analizaba eliminar la tarifa reducida del 1% para cobrar el 13% y devolver después el dinero a los hogares de menores ingresos mediante el Sinirube. Hasta tuvo un regreso triunfal en Teletica para compartir con el pueblo la iniciativa.
— No fue una invención de la prensa canalla, una interpretación malintencionada de la oposición ni una teoría recogida en algún meme progre de Instagram. Fue una propuesta explicada y defendida por el propio ministro. Ahora resulta que nadie ha hablado de subir el IVA y quienes recuerdan lo ocurrido están “comiendo cuento”. Diay, así cualquiera.
— Ojo, que un Gobierno descarte una idea después de estudiarla no tiene nada de malo. Para eso se estudian las propuestas: para determinar si sirven, si deben corregirse o si resulta más oportuno meterlas en una gaveta y fingir demencia. Lo reprochable es negar que la discusión existió.
— Bastaba con decir: “Lo analizamos y decidimos no avanzar”. Fin. Nadie se muere por reconocer que una idea no sobrevivió al examen público. Pero esa costumbre de responder a la memoria con un regaño resulta insólita porque el archivo de la idea existe, aunque en Zapote lo traten como material de ciencia ficción.
— La presidenta Laura Fernández, por su parte, dedicó parte de la conferencia a defender la pensión vitalicia que reciben las personas que han ocupado la Presidencia de la República. A su criterio, el beneficio permite que quienes ejercieron el cargo mantengan un “nivel de vida sostenible” después de abandonar el poder.
— En esto, francamente, no veo mayor escándalo. La pensión presidencial puede discutirse, ajustarse e incluso condicionarse, pero no me parece absurdo que el Estado reconozca de alguna forma a quien entregó varios años de su vida al cargo público más exigente del país.
— De hecho, Chaves ya había defendido el beneficio en enero, cuando dijo que analizaba recibirlo para donarlo o solicitar que no se lo pagaran luego de acusar a Carlos Alvarado de estar “ahorrando a cero interés” el dinero que decidió no recibir, porque supuestamente algún día podría reclamarlo. Aquel episodio terminó con el expatrono de Chaves acusándolo de mentiroso en un comeback que nadie vio venir.
— Como sea, está claro que la posición de Fernández no representa ninguna conversión de último minuto. Lo noticioso no es que la presidenta defienda la pensión. Es que su bancada ayudó a sepultar, sin mayor discusión pública, el proyecto que buscaba eliminarla, mientras el Gobierno mantiene un discurso mucho más duro cuando habla de otros regímenes especiales.
— La diferencia merece explicación, no necesariamente condena. Sobra aclarar que la pensión presidencial y las llamadas pensiones de lujo no son automáticamente la misma cosa. Mezclarlas sería cómodo, pero incorrecto. El punto aquí no es jurídico: es político. Quienes durante años enseñaron al país a medir cualquier pensión pública con la vara del privilegio ahora solicitan una lectura más comprensiva cuando el beneficiario pertenece al club más exclusivo de todos.
— Diay... ¡conveniente!
— Durante la conferencia, Fernández también aprovechó para volver a acusar al llamado bloque democrático de impedir que el Gobierno avance. El problema con ese relato es que las votaciones están registradas. Las bancadas de oposición han dado votos para proyectos del tren, la reforma de Japdeva, el hidrógeno verde, cambios al canon de radio y televisión, créditos internacionales y otras iniciativas promovidas por el Ejecutivo.
— ¿Han bloqueado otras? Naturalmente. Para eso existe una oposición y para eso existe una Asamblea Legislativa: para aprobar, modificar o rechazar propuestas, no para recibirlas con una ovación y preguntar dónde se firma. Presentar cualquier desacuerdo como sabotaje es otra forma de cambiar el tema. En lugar de explicar por qué un proyecto no reúne los votos, se acusa a quienes no los entregan de impedirle trabajar al Gobierno. Esa película ya la hemos visto antes.
— Había, pues, bastante material para discutir después de la conferencia: el IVA que ya no se discutió aunque sí se discutió, la pensión que ahora merece una defensa comprensiva y una oposición que supuestamente solo bloquea.
— Y zaz: llegó la Asamblea Legislativa y le regaló al Ejecutivo la distracción perfecta. El diputado del Frente Amplio Edgardo Araya dijo en el plenario que la presidenta “se hace la tontita”. Hay que decirlo con todas las letras: fue una expresión inaceptable. No impropia “según el contexto”. No desafortunada porque podía ser malinterpretada. Inaceptable.
— Es una frase condescendiente, irrespetuosa y particularmente grave cuando se dirige contra la segunda mujer en la historia del país que ocupa la Presidencia de la República. Araya tenía todo el derecho de cuestionar a Fernández, señalar contradicciones y desarmar su discurso político. Le sobraban elementos para hacerlo.
— Escogió, en cambio, una frase que redujo el debate a una descalificación personal. Después se disculpó. Correspondía que lo hiciera. Pero para entonces el daño ya estaba hecho y el oficialismo entendió inmediatamente el regalo que acababa de recibir. Las diputaciones de Pueblo Soberano protestaron, abandonaron el plenario y la sesión terminó levantándose. El resto de la tarde quedó sepultado debajo de gritos, reclamos y discursos de indignación.
— Y así, por obra y gracia de una expresión que nunca debió pronunciarse, las contradicciones de la conferencia dejaron de ser el centro de la jornada. Ya nadie hablaba del IVA. Ya nadie hablaba de la pensión. Ya nadie hablaba de los votos que el bloque democrático sí ha dado. El tema era Edgardo Araya. Convenientemente para el Ejecutivo, claro está, pero la responsabilidad de haberle servido esa salida en bandeja es exclusivamente del diputado.
— Ese punto importa. No podemos acusar al oficialismo de aprovechar políticamente una frase y, al mismo tiempo, relativizar la frase para exculpar a quien la pronunció. La reacción pudo ser sobredimensionada. Levantar la sesión y abandonar el trabajo legislativo no era la única respuesta posible. La Presidencia del Congreso podía llamar al orden, exigir una retractación y permitir que el plenario continuara.
— Pero nada de eso convierte en aceptable lo dicho. Con frecuencia nos vemos obligados a recordarlo, aunque parezca un concepto revolucionario en la política contemporánea: dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. Araya se equivocó gravemente y el oficialismo exprimió esa equivocación hasta convertirla en una cortina de humo de cuerpo entero.
— Así terminó la Asamblea: sin avanzar, con todo el mundo ofendido y con las preguntas importantes esperando en la acera.
— Eeeeeen fin...
— Mientras el país discutía la frase, el ministro de Seguridad, Gerald Campos, ofreció finalmente una respuesta sobre el informe confidencial que alertó desde abril acerca de posibles vínculos de policías de la Zona Sur con organizaciones criminales.
— Según Campos, el actual Gobierno no conocía el documento y los anteriores jerarcas del Ministerio de Seguridad no ordenaron investigaciones ni remitieron el informe al Ministerio Público. El ministro aseguró que, después de enterarse de su existencia por la nota de La Nación, ordenó revisar los casos y comprobó que varias de las personas mencionadas ya figuraban en investigaciones abiertas.
— Es una acusación gravísima contra la administración anterior del propio movimiento político que hoy gobierna. Debe, por supuesto, recibirse como lo que es: la versión del actual ministro, pendiente de ser contrastada con las demás personas que tuvieron acceso previo al documento.
— Pero la pregunta de ayer ya tiene una primera respuesta. El informe no produjo —según la revisión expuesta por Campos— nuevas investigaciones ni fue remitido formalmente a la Fiscalía durante los meses posteriores a su elaboración.
— Estamos hablando de un documento que analiza a 122 oficiales y contiene observaciones sobre 116, incluidos 27 presuntamente relacionados con operaciones de narcotráfico y otros 44 señalados por posibles vínculos con una red de contrabando de licor. El propio informe aclara que sus contenidos no constituyen prueba judicial y requieren corroboración. Precisamente por eso había que investigar.
— Una alerta de inteligencia ciertamente no es una sentencia, pero tampoco es papel para dejar enfriándose cuatro meses en un escritorio... mucho menos cuando describe posibles escoltas de cargamentos, filtraciones policiales, coordinación de aterrizajes clandestinos y estructuras criminales con capacidad para reclutar uniformados.
— Así que, mientras en la Asamblea cerraban la sesión por una frase inaceptable y el Gobierno pedía no comer cuento, el ministro de Seguridad confirmó algo bastante más difícil de digerir: una advertencia interna de enorme magnitud habría pasado meses sin generar la reacción institucional correspondiente.
— ¿Qué más? Hoy organizaciones sindicales, asociaciones judiciales y sectores universitarios se manifestarán en defensa del Poder Judicial, en medio del choque que lleva varios días escalando entre el Ejecutivo y la Corte. Chaves, para sorpresa de nadie, ya calificó de “masoquismo” participar en la actividad. La presidenta insiste en que el Gobierno no busca cerrar el Poder Judicial, sino reformarlo para que sirva mejor a la ciudadanía.
— Eso, como dijimos ayer, puede y debe discutirse. El Poder Judicial necesita reformas y nadie debería convertir su defensa institucional en defensa automática de cada una de sus decisiones, prácticas o jerarquías. Pero después de querellas contra magistrados, la ruptura del convenio de audiencias virtuales, propuestas para trasladar nombramientos y una ofensiva contra sus órganos superiores, no es serio pedirle al país que analice cada episodio como si hubiera aparecido solo.
— El contexto también habla.
— Y este miércoles habló bastante: un plan fiscal negado por quien lo explicó, una pensión defendida por quienes construyeron capital político atacando privilegios, una oposición acusada de no cooperar pese al registro de sus votos, una frase indefendible convertida en salvavidas y un informe sobre posible penetración criminal que habría dormido durante meses.
— Así que no, por favor, no me cambien el tema. Podemos hablar de las palabras de Edgardo Araya y condenarlas sin reservas. Debemos hacerlo. Pero después volvamos a las otras palabras. A las que se dijeron hace semanas y ayer fueron negadas. A las que prometieron austeridad y ahora descubren excepciones. A las que acusan obstrucción mientras reciben votos. Y, sobre todo, a las que quedaron escritas desde abril en un informe de inteligencia sin que todavía sepamos por qué nadie actuó.
— Ahí están los temas.
— Que pasen un buen jueves, nos reencontramos mañana.
Bonus track: Costa Rica propone a Panamá dos vías para resolver de forma definitiva la disputa comercial.
Hidden track: Informe denuncia explotación de trabajadores indígenas migrantes en cosecha de café en Coto Brus.
Asamblea Legislativa
Congreso levanta sesión de este miércoles luego de que Edgardo Araya dijera que Laura Fernández "se hace la tontita"
El plenario de la Asamblea Legislativa levantó este miércoles su sesión después de que los 55 diputados presentes aprobaran por unanimidad una moción de orden, tras una controversia provocada por unas declaraciones del frenteamplista Edgardo Araya Sibaja contra la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado.
Los detalles en Barra de Prensa.
Reporte Internacional
Fiscalía de Guatemala admite que grupos de poder controlaron la institución
La Fiscalía General de Guatemala reconoció este miércoles ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que grupos de poder controlaron la institución durante los últimos años para procurar impunidad en casos de corrupción, principalmente durante la gestión de la exfiscal general Consuelo Porras. Mientras tanto, el Senado de Chile completó la votación del proyecto de Reconstrucción Nacional, una reforma económica y tributaria impulsada por el presidente José Antonio Kast que contempla incentivos para la inversión, reducciones de impuestos y cambios regulatorios. Por último, el papa León XIV realizará en noviembre su primer viaje a América Latina desde que asumió el pontificado, con una gira de 12 días por Uruguay, Argentina y Perú, según anunció este miércoles el Vaticano.
Los detalles en el Reporte Internacional.
La Jornada
Rachel Rodríguez logra histórica medalla de plata para la gimnasia artística en Santo Domingo 2026
La costarricense Rachel Rodríguez Miranda conquistó la medalla de plata en la final de barras asimétricas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. El resultado abrió, junto con el bronce de Ariel Villalobos, el medallero histórico del país en gimnasia artística dentro de estas justas. Además, el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder) asumirá de manera temporal la administración del Estadio Nacional a partir de febrero de 2027.
Los detalles en La Jornada.
Botonetas
— Concierto: La agrupación costarricense Sancrahua regresará a los escenarios este jueves 6 de agosto, a las 8 p.m., con un concierto en Mundoloco, San Pedro.
— Cine: Los Museos del Banco Central de Costa Rica (Museos BCCR), en colaboración con la Municipalidad de San José, presentarán San José en Pantalla, un ciclo gratuito de cine costarricense dedicado a largometrajes filmados total o parcialmente en la capital.
— Músical: El musical Despertar de Primavera (Spring Awakening) llega a Costa Rica de la mano de OAK Productions, con una temporada en el Teatro Eugene O’Neill, en San José.
— Danza: El espectáculo Curubanda continuará durante agosto su gira gratuita por distintas comunidades de Guanacaste, con presentaciones en Curubandé, Playa Potrero, El Jobo y Huacas.
— Afrodescendencia: En el marco del Mes Histórico de la Afrodescendencia en Costa Rica la Defensoría de los Habitantes anunció una serie de actividades conmemorativas durante agosto con el propósito de promover el reconocimiento de los aportes históricos, culturales y sociales de la población afrodescendiente.
— Música: El grupo La Pájara Pinta lanzó su nuevo sencillo “La Mona”, una producción que combina el ritmo chiqui chiqui con la cumbia y toma como inspiración la tradicional leyenda costarricense de La Mona para acercar a la niñez al folclor nacional.
