El plenario de la Asamblea Legislativa levantó este miércoles su sesión después de que los 55 diputados presentes aprobaran por unanimidad una moción de orden, tras una controversia provocada por unas declaraciones del frenteamplista Edgardo Araya Sibaja contra la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado.
Araya realizaba la primera intervención del espacio de control político de este miércoles, cuando en ella se refirió a la posición que Fernández expresó horas antes en una conferencia de prensa de Casa Presidencial sobre el régimen de pensiones para expresidentes. El tema surgió después de que la Comisión de Asuntos Sociales del Congreso rechazara el martes, por los votos del oficialismo, un proyecto del Frente Amplio que pretendía eliminar ese beneficio.
Ante una consulta sobre si esas pensiones debían desaparecer, Fernández afirmó que las personas que ejercen funciones públicas deben cotizar, al igual que cualquier otro trabajador, aunque sostuvo que la Presidencia de la República tiene condiciones particulares que explican el reconocimiento económico posterior al cargo:
El cargo de Presidente de la República tiene una serie de prerrogativas distintas a muchos otros cargos públicos, y por eso es que mundialmente se reconoce una pensión para expresidentes, que más que una pensión es un reconocimiento para que, después de haber ejercido este cargo, tengan un ingreso que les permita continuar con un nivel de vida sostenible, en virtud de que puede ser difícil reincorporarse. Hay temas de seguridad, hay otros temas importantes, pero yo creo que es relevante que lleven adelante esos análisis y yo por mi cuenta, mientras pueda trabajar y Dios me dé vida y salud, lo haré”.
Durante su intervención en el plenario, Araya cuestionó que la mandataria pueda recibir cerca de ₡4 millones mensuales cuando deje la Presidencia, pese a no haber cotizado específicamente para ese beneficio
¿Sabe cuánto va a ganar doña Laura Fernández con 43 años cuando salga [de la presidencia], pueblo de Costa Rica? Cuatro millones de colones. ¿Cotizó? No, doña Laura, usted dijo hoy en la conferencia.... Yo creo que se hace la tontita, yo creo, verdad, que se hace”.
La frase provocó gritos y reclamos desde las curules oficialistas. La presidenta del Congreso, Yara Jiménez, interrumpió al frenteamplista y le exigió respeto hacia Fernández:
Aquí no vamos a permitir que nadie trate así a la Presidenta de la República, me va a disculpar; ya lo hizo en persona, no lo va a venir a hacer aquí desde lejos. Así que, por el orden, le repito y le solicito respeto aquí”.
Araya respondió que no pretendía insultar a la mandataria y sostuvo que su expresión indicaba que Fernández fingía desconocer las características de la pensión. “Si hay un malentendido me disculpo, en realidad, porque nunca dije... dije que se hacía, dije que se hacía”, afirmó mientras diputados oficialistas comenzaron a abandonar el salón del plenario.
La salida de legisladores redujo inicialmente la asistencia a 42 diputados y, segundos después, a 37, por debajo del mínimo necesario para mantener la sesión. Jiménez corrió el tiempo reglamentario y, una vez recuperado el cuórum, anunció un receso para que las fracciones analizaran lo ocurrido.
Durante la pausa, representantes del Partido Pueblo Soberano (PPSO) ofrecieron una conferencia de prensa en la que calificaron las palabras de Araya como una agresión política contra Fernández. Jiménez afirmó que las diputadas oficialistas se sentían “muy agredidas” y “maltratadas”, mientras que Esmeralda Britton acusó al frenteamplista de mantener “un patrón de un agresor”.
Otras representantes del PPSO pidieron a organizaciones feministas que se pronunciaran sobre el episodio y anunciaron que promoverían denuncias contra Araya. Martha Esquivel solicitó a sus compañeros respaldar una denuncia por violencia política, mientras que Gerald Bogantes sostuvo que los hombres de la bancada también debían rechazar el machismo y la misoginia.
Después del receso, el plenario aprobó la moción de orden para finalizar anticipadamente la sesión. Tras la votación, Jiménez permaneció en el salón conversando con los jefes de las fracciones legislativas.
A través de un vídeo enviado a la prensa, la subjefa de fracción del Partido Liberación Nacional, Iztarú Alfaro Guerrero, también rechazó la expresión utilizada contra la mandataria, aunque atribuyó el incidente a la polarización política y pidió que el Congreso concentrara su trabajo en los problemas nacionales.
No podemos seguir perdiendo tiempo en estas peleas. En Liberación Nacional condenamos, rechazamos y repudiamos cualquier acto de violencia de género y violencia general. En la Asamblea Legislativa se deben trabajar por los proyectos necesarios y urgentes para Costa Rica. Repudiamos los calificativos peyorativos para todas las mujeres y también para la señora Presidenta doña Laura Fernández. Sin embargo, esto es un ejemplo de la gran polarización que se ha tenido en los últimos años aquí en Costa Rica, y eso es algo que Costa Rica no necesita. Costa Rica necesita soluciones inmediatas".
Breves
Este miércoles no se conocieron proyectos de ley ni reformas constitucionales.
