Diputada Katherine Moreira valora volver a llamar a audiencia a autoridades de la institución para que rindan cuentas sobre este tema.

La Junta de Salud del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, Raúl Blanco Cervantes, calificó de “irresponsable” la posición de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), de esperar hasta la construcción de la nueva sede del centro médico en el 2032 para implementar la mayor parte de las mejoras sobre riesgo de incendio y para seguridad humana sugeridas en días recientes por el Cuerpo de Bomberos.

En un oficio dirigido a esta junta, el ingeniero Jorge Granados, gerente de Infraestructura y Tecnologías indicó que debido a que el edificio actual será demolido, “se recomienda priorizar la corrección de incumplimientos críticos, evitando solo en caso urgentísimo, inversiones en infraestructura que será reemplazada”.

“No podemos esperar a que surja un evento para decir que lo hubiéramos hecho”, manifestó Alicia Avendaño, presidenta de la Junta de Salud del centro médico, refiriéndose a las observaciones hechas por Bomberos.

Avendaño agregó que solicitarán a la Dirección del Hospital el plan de acción para la implementar las mejoras recomendadas por Bomberos, con el fin de establecer claramente su nivel de urgencia y no esperar hasta el 2032 para su aplicación.

Por su parte, la diputada liberacionista Katherine Moreira, presidenta de la Comisión Legislativa de Asuntos de Discapacidad y de Adulto Mayor, también expresó su preocupación por la respuesta de la CCSS señalando que “no se detallan acciones concretas” para atender lo indicado por el Cuerpo de Bomberos. Por tanto, se encuentra valorando la posibilidad de volver a llamar a audiencia a las autoridades de la institución. Además, añadió:

La seguridad de los pacientes y funcionarios debe ser una prioridad. El nuevo hospital estaría listo hasta el 2032, lo que significa que podríamos pasar siete años sin mejoras urgentes en infraestructura, poniendo en riesgo a los adultos mayores, una de las poblaciones más vulnerables. Desde la Comisión de Discapacidad y Adulto Mayor, la cual presido, estamos valorando convocar a audiencia a la Junta Directiva de la CCSS para revisar este tema y buscar soluciones que garanticen condiciones dignas y seguras para los pacientes”.

A inicios de febrero, Bomberos de Costa Rica emitió un informe donde hizo 38 observaciones relacionadas con riesgos de incendio y seguridad humana en este centro médico.

Según el informe de la evaluación, 15 de estas observaciones fueron clasificadas como críticas, por lo que se recomendó tomar medidas preventivas urgentes para su corrección.

Entre los hallazgos críticos, el Cuerpo de Bomberos detectó:

  • Sistemas de rociadores automáticos contra incendios que no se encontraban operando en el momento de la inspección o estaban mal ubicados.
  • Ausencia de luces de emergencia en varias partes del inmueble.
  • Falta de salidas de emergencia adecuadas u obstruidas por tarimas de almacenamiento de insumos médicos ubicadas en pasillos.

Por otro lado, en un informe técnico sobre el almacenamiento y distribución de gas licuado de petróleoBomberos determinó que el edificio no cuenta con reguladores de presión a nivel interno ni con una llave de paso o corte principal ubicada en un lugar de fácil acceso fuera del inmueble. Esta situación incumple los requisitos mínimos establecidos en la normativa vigente.

Finalmente, en el oficio remitido a la Junta de Salud, la Gerencia de Infraestructura de la CCSS alegó que desde el 2012 se han invertido aproximadamente Ȼ700 millones en mejoras a la infraestructura de este centro médico, lo cual a criterio de Avendaño no se refleja en los incumplimientos o fallas detectadas por el Cuerpo de Bomberos.