La administración Chaves Robles ha calificado como "mentiras" los señalamientos de que el proyecto de "Ley Jaguar" despojaría a la Contraloría General de la República de su capacidad de realizar controles previos sobre las actuaciones gubernamentales, a pesar de la literalidad del texto presentado y de las alertas dadas por la jerarca del ente auxiliar del congreso, Marta Acosta Zúñiga.

La contralora general ha dicho que del análisis hecho al proyecto de Ley Jaguar, lograron determinar que este tiene el objetivo de desmantelar el actual sistema de control de los fondos públicos, lo que podría debilitar significativamente la supervisión financiera en el país; y que pretende eliminar competencias esenciales que la Constitución otorga a la Contraloría General, así como a las auditorías internas y a la misma Asamblea Legislativa.

Acosta agregó que la propuesta afecta más allá de la contratación de obra pública, ya que la Asamblea Legislativa también perdería herramientas cruciales de control político proporcionadas actualmente por la institución; y que uno de los puntos críticos era la posible eliminación de la capacidad de la Contraloría para fiscalizar la legalidad y eficiencia del uso de los fondos públicos, incluida la supresión de instrumentos vinculantes, lo cual impediría tomar acciones preventivas o correctivas ante posibles irregularidades detectadas.

Además, subrayó que el proyecto podría eliminar los controles preventivos al tiempo que el Ejecutivo pretende contratar y arrendar inmuebles para obras públicas sin concurso público, limitando la transparencia y la participación de oferentes.