¿Cómo prepararse en las plataformas, instrumentos, y oficios para los escenarios de un futuro altamente tecnológico y espacial cada vez más cercano? ¿Cómo adaptarse al requerimiento constante de nuestra existencia moderna: el proceso interminable de aprender herramientas nuevas?

Escribí previamente algunas perspectivas sobre el futuro del oficio de astronautas, el aumento de programadores por ser unas de las profesiones de mayor demanda en el sector tecnológico, y el concepto de prepararse para contextos nuevos y no imaginados. El hilo conductor de todos estos artículos es la pregunta que frecuentemente me surge: ¿Cómo será la enseñanza de las futuras profesiones?

Este hilo conductor no es exclusivo sólo a la industria espacial o al desarrollo de software. La descentralización y democratización del acceso a las plataformas virtuales de educación y cursos de autoaprendizaje en línea, que van más allá de las instituciones tradicionales, aumenta desde mucho antes de la pandemia del COVID-19. Destaco la abundancia de tutoriales en Youtube sobre millones de temas como una simple referencia. No obstante, esta descentralización de la educación y la preparación profesional se agudiza en las últimas décadas tomando fuerza en el desarrollo del software donde el cambio es la norma.

Conversé recientemente con mi amigo Rodrigo Díaz Concha, que posee más de 20 años de experiencia profesional en el desarrollo de software. A él recurrí por sus consejos a inicios de mi aprendizaje básico en informática y programación hace un tiempo atrás. Oriundo de la Ciudad de México, Rodrigo es Chief Software Architect de la empresa de telemedicina LumedHealth. Adicionalmente, Rodrigo ha sido condecorado como Director Regional de Microsoft para México, y ha sido reconocido consecutivamente desde el año 2009 como Microsoft Most Valuable Professional - MVP. Este es un galardón de la empresa para expertos en tecnología por sus méritos y trayectoria profesional. Rodrigo posee esta distinción actualmente en la categoría de Microsoft Azure. Además de ser un conferencista internacional destacado y autor de diversos cursos en LinkedIn Learning, Rodrigo publicó los primeros libros en español sobre las plataforma de desarrollo Silverlight 5 y Xamarin.Forms. Conduce un podcast semanal, Interfaz Podcast dedicado a la arquitectura de software, desarrollo, y habilidades claves para tener éxito en este oficio.

Comparto los puntos más destacados de mi conversación con Rodrigo.

Mónica: Cuéntame tus perspectivas sobre el estado del desarrollo de software de la región 

Rodrigo: El Internet y las comunicaciones digitales de los últimos 20 años han permitido tener un acceso más fácil y menos costoso a la educación. Hoy en día aprender virtualmente, por ejemplo, es económico y está accesible para cualquier persona conectada a la red desde cualquier dispositivo. Son estos factores que llevan a decir que el desarrollo de software en Latinoamérica está creciendo bastante, y probablemente de una forma empírica porque en la tecnología mucho es así. Se necesita mucho empirismo porque la tecnología avanza rapidísimo. El desarrollo de software se convierte en una ala y en una opción de carrera para muchas personas. Creo que la educación en términos de tecnologías de software en gran parte seguirá cómo sucede hoy en día, de manera empírica, y que permite adoptar cosas nuevas cuando realmente no hay una documentación o algo previo y probado. 

Mónica: Si el empirismo y el pragmatismo es necesario para desarrollar software, ¿por qué importa la democratización y descentralización de la educación?

Rodrigo: En términos económicos, puedes conocer y acceder a la documentación abierta desde cualquier parte del mundo. El cómo hacer las cosas lo encuentras al cabo de unos segundos y sin intermediarios. Puedes aprender a hacer cualquier cosa, y estar a unos clics del teclado. Si quisieras construir software, puedes encontrar cualquier tutorial en cualquier momento para cualquier lenguaje de programación sin estudios tradicionales en la academia. En términos económicos, esto implica que aprender por cuenta propia resulta accesible. Un contra de todo esto, es poner orden en el caos, es decir organizar la gran disponibilidad de contenido. Al tener esta abundancia, no hay un camino claro para diferenciar entre lo bueno y lo malo e incluso lo erróneo. La línea es muy delgada para identificar cual es el contenido que lo hace mejor. 

Ahora bien, el empirismo del aprendizaje de desarrollo de software es un factor y una fuerza que responde a la desconexión con la academia formal. No hay una alternativa clara para que las universidades y la academia se actualicen rápidamente en el contexto del desarrollo de software. Las instituciones con grandes infraestructuras pueden resultar muy lentas frente al cambio. Quizás siempre servirán como eje de preparación para otro tipo de verticales y disciplinas como medicina, ciencias naturales, ciencias políticas, etc. Pero encuentro que si a nivel de región queremos competir con grandes potencias como India y Estados Unidos, es insostenible que en el mundo del desarrollo de software en Latinoamérica se mantengan prácticas de código de décadas anteriores y que es muy característico en instituciones académicas. 

Mónica: Con tu experiencia como instructor y autor para el desarrollo de software en la región, ¿qué es lo que se necesita concientizar? 

Rodrigo: Un primer paso es buscar la neutralidad. Lo he visto en muchos países desde México hasta Argentina, donde hay sectas anti-marca. Hay muchas universidades que se quedaron en la mentalidad de que las empresas como Microsoft o Apple, sólo buscan acomodar sus licencias, o evitan completamente las herramientas y plataformas de open source - código abierto. Es clásico el tipo de argumentación de recurrir a los extremos por parte de empresas o instituciones académicas. El rasgo común de los novatos es burlarse de marcas o lenguajes de programación abogando y priorizando únicamente por sus favoritos. 

El otro paso es evitar los extremos. Hay una escala infinita de grises. No existe la mejor tecnología o la tecnología perfecta. Las universidades deben asegurarse que un profesor tenga los conocimientos mínimos actualizados. He visto con frecuencia casos de profesores que son jerarcas pero que tienen su experiencia en desarrollo de software de los años setenta y están desconectados de las novedades y prácticas de desarrollo modernas y arquitecturas adecuadas como de cómputo en la nube. 

Mónica: ¿Cómo visualizas las competitividad geográfica en Latinoamérica y las habilidades claves para el desarrollo de software? 

Rodrigo: La práctica y la disciplina del desarrollo como tal no ha cambiado en sus fundamentos desde hace 60 años. El desarrollo de software depende en su esencia de establecer variables, condicionales, y loops. Entonces para orientar a las nuevas generaciones considero importante rescatar que la práctica y disciplina de software es la misma, pero hay que aprovechar también una gran cantidad de novedades típicas de la evolución del oficio. También está en nosotros los que tenemos más experiencia de poder orientar a quien quiera orientarse en cómo sacarle mejor provecho a las prácticas del desarrollo.

Hay países que tienen clara ventaja y liderazgo en desarrollo de software como Brasil, México, y Chile, que están relacionados con las bondades económicas que tienen dichos países. Argentina también posee fortalezas en programación. Creo que en todos estos países hay una evolución de adopción tecnológica rápida y eso se ve reflejado en tener muchas comunidades de desarrolladores y que muchas personas se dediquen a la creación de software. No obstante, una de las mejores habilidades para el desarrollo de software es primero, saber buscar adecuadamente en un buscador para tener los resultados correctos. Segundo, es saber descifrar cómo puedes aprender de la mejor manera y lo más rápido posible. Es decir, cómo estructurar tu estructura cognitiva para que rápidamente profundices sobre un tema y extraigas lo que puedas aprovechar. Es un ciclo infinito de todos los días. 

Lecciones de aprendizaje en el mundo del software 

Para el desarrollo de software, como bien lo describe Rodrigo, importa que el aprendizaje virtual o presencial sea económico e inmediato. Los programadores requieren actualizarse de manera constante. La condición del eterno aprendiz es parte de la descripción del oficio.

La democratización y por consiguiente la descentralización de la educación que prioriza avenidas propias y empíricas para el desarrollo de software nutre los vacíos presentes en grandes infraestructuras e instituciones que corren el riesgo de permanecer en prácticas anticuadas, y agiliza los ejes de innovación que responden mejor a nuestra modernidad vertiginosa. Los retos se presentan claramente en las distintas gradaciones de garantía de calidad y en nuestra capacidad de self-filter (auto-filtro).

Me interesa frecuentemente este tema porque encuentro similitudes en otras verticales e industrias. Si retomo el hilo conductor de mis artículos, conforme nos encontremos con preguntas extraordinarias, desafíos impensables, y desarrollos sorprendentes, nuestra capacidad de innovación e improvisación frente a variables nuevas y escenarios desconocidos dependerá aún más en el tipo de preparación y formación de profesionales y de las jóvenes generaciones. Y por supuesto, como en el mundo del software, más allá de las opciones educativas y sistemas de preparación tradicionales.

¿Ustedes qué opinan en relación en la descentralización de la educación y preparación?

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El arte titulado Levitation Field (Campo de Levitación, Junio 2017) es cortesía del costarricense Carlos Jiménez Varela. Originalmente de la ciudad de Moravia en San José, Carlos tiene una trayectoria de más de 14 años como reconocido director creativo y diseñador en la industria de publicidad internacional. Se dedica a la postproducción fotográfica como freelance desde el 2016. Aprendió a utilizar el programa Adobe Photoshop desde sus versiones iniciales en la década de los noventa.
Carlos compartió sus perspectivas sobre temas de descentralización y tecnologías.
Me llama la atención la tecnología como una extensión de las capacidades humanas. La habilidad que tenemos de crear herramientas que nos ayudan a desafiar nuestros propios límites y realidades.  Por eso veo una oportunidad grande en Costa Rica y en la región de implementar más herramientas tecnológicas y de software en disciplinas como el teatro, la danza, la pintura, gastronomía y otras manifestaciones artísticas además del cine, la fotografía y la música donde la tecnología sí ha jugado un rol más activo. 
Estas transformaciones ya están sucediendo. Por ejemplo, es increíble la locura que ha desatado recientemente en temas de decentralization de autoría, los Non Fungible Tokens - NFTs (token no fungibles), los cuales funcionan como certificados de autenticidad digital en la plataforma programable de blockchain y de código abierto, Ethereum. Es un tema fascinante con implicaciones enormes más allá del arte, las finanzas o criptomonedas, y que seguramente va a cambiar el mundo de la propiedad intelectual y física en un futuro cercano.

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