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Empecemos esta conversación con hechos basados en datos factuales:

Según datos del INEC, Costa Rica tiene una población total de 5.1millones, de los cuales unos 2.6 millones viven en la Gran Área Metropolitana.

Un dato reciente brindado por el Ministro de Salud, la capacidad actual de procesamiento de pruebas de COVID-19 es de alrededor de 600 pruebas diarias. Eso equivale a 4200 pruebas por semana (si se trabaja 7 días a la semana).

El último dato brindado el 17 de abril, indica que se han procesado 9752 pruebas (muestras totales). Eso quiere decir que se han realizado (9396/42 días desde el 6 de marzo) aproximadamente 232 pruebas por día.

Es entendible que la capacidad instalada para pruebas es limitada. Existen condicionamientos (constraints) relacionados con materiales, personal y tiempo. Si se ve desde la perspectiva de Personas, Procesos o Tecnología, cuáles son las barreras para aumentar la capacidad de pruebas en cada una de estas dimensiones. Adicionalmente, Costa Rica no fabrica pruebas en el país. Esas pruebas hay que adquirirlas en el exterior y usualmente deben ser compradas o se reciben en donación. Además, no solo se realiza 1 prueba por persona, cada una podría necesitar múltiples pruebas.

Sabemos que es imposible realizar un 100% de pruebas a una población de 5 millones de personas. Hay que usar un método de muestreo. Según los datos disponibles, el país que más pruebas por millón ha realizado en todo el mundo es Islandia. Con una población de 340 mil habitantes totales, ha logrado realizar pruebas a un 11% de sus habitantes. Lograr ese mismo nivel de pruebas para un país 15 veces más grande como lo es CR no es tarea sencilla.

Hablemos primero de la capacidad para realizar pruebas:

Estos números se desprenden del dato brindado por el Ministro de Salud, que pone la capacidad de pruebas diaria de pruebas en 600. Se puede asumir que esa capacidad está en continua evolución e irá en aumento. Ese número dicta las capacidades totales de pruebas por semana y por hora.

Como señalé previamente, al día de hoy se han realizado alrededor de 9800 pruebas totales —desde el 6 de marzo que tuvimos el primer contagio—. Eso nos da un dato de 232 pruebas promedio diarias durante cada día los 42 que han pasado desde esa fecha.

Es posible incrementar la capacidad, no hay duda. Pero eso va a depender de recursos (personas, procesos y tecnología-equipo).

Hablemos ahora del reto de realizar pruebas a la población costarricense (o incluso a una muestra de la población):

Recordemos los números. Islandia logró realizar pruebas al 11% de su población. Meta aspiracional, pero en una escala muy distinta a la nuestra. Nuestra muestra de 10% equivale a alrededor de 500 mil personas, o unas 250 mil si hablamos de un 5%.

Los limitantes del tiempo. Recordemos nuestra capacidad instalada para hacer pruebas, 600 diarias (4200 semanales) es el límite actual. Para realizar 500mil pruebas individuales, necesitamos 119 semanas. Así como lo escuchó. Casi 2.3 años. Para una muestra de la mitad del tamaño, igual necesitamos 60 semanas. Poco más de 1 año.  Esto claramente no funcionaría. Aun duplicando la capacidad de pruebas semanales, el tiempo nos mata. Tendríamos que pensar en niveles de 5 mil o incluso 10 mil pruebas diarias. 8 o 17 veces más de lo que tenemos hoy.

Cabe preguntar entonces, ¿qué se necesita para lograr esto? ¿Cuántos laboratorios, personas, equipo, etc. necesitamos? Esto es el equivalente tico de reto de regresar a los astronautas del Apollo 13 con vida a la tierra. Hay muchas variables que considerar y adicionalmente las variables están cambiando constantemente. Otros países están desarrollando distintos tipos de pruebas que son más sencillas de aplicar que las actuales de PCR, pero podrían tener un precio en sensibilidad.

¿Qué hacemos entonces?

Bueno, aquí se necesita la ayuda de otros expertos en estadística. Se puede analizar desde varios ángulos; No todo el país está en la misma situación. Abajo vemos el mapa actual de contagios por cantón. Se puede realizar un muestreo para cantones específicos. Hay que considerar eso sí, que la población no está estática en un cantón. Se puede estratificar por grupos de edades también.

Hay un par de puntos que rescatar. La capacidad de pruebas tiene que crecer. Rápido y ampliamente. No al doble, sino 5, 10 o hasta 15 veces la actual.

Segundo, hay que buscar estrategias creativas para hacer un muestreo agresivo y perseguir al virus.  El gobernador de Nueva York acaba de contratar a varios consultores, incluyendo la firma McKinsey, para atacar el problema de análisis de pruebas y cómo acelerar el proceso de regreso al nuevo normal. ¿No deberíamos estar siendo igual de agresivos en esto? No se trata de público vs privado, se trata de colaborar para lograr sacar la tarea. En esto no hay un único experto, ni una organización (privada o pública) que tenga todas las respuestas.