Este artículo representa el criterio de quien lo firma. Los artículos de opinión publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de este medio. Delfino.CR es un medio independiente, abierto a la opinión de sus lectores. Si desea publicar en Teclado Abierto, consulte nuestra guía para averiguar cómo hacerlo.

Resolver la crisis climática es un tema inherentemente urbano. El 75% de las emisiones de carbono son producto de los asentamientos humanos, principalmente por las edificaciones y transporte, aparte de la gran cantidad de residuos sólidos y líquidos que generan las ciudades. Más de 822 ciudades alrededor del mundo han tomado el paso en firmar una declaratoria de emergencia por la crisis climática. Solo en Australia 84 ciudades y en Canadá 486.

Cuando hablamos del ambiente en Costa Rica, tendemos a asociarlo automáticamente con nuestros paisajes naturales, áreas protegidas, matriz eléctrica o bien, reducirlo al tratamiento de residuos en la ciudad.

No obstante, hoy en el país conversamos también acerca de los temas ambientales desde otros ángulos gracias a programas como Bandera Azul para Hogares Sostenibles y Comunidades, esfuerzos que vienen dándose desde sociedad civil y distintas personas en el servicio público que impulsan nuevas formas de movilidad ya sea activa, con energías limpias o transporte masivo.

Gracias a que Costa Rica cuenta con una matriz energética renovable y un clima privilegiado, en términos generales no tenemos que pensar en el uso de calefacción o aire acondicionado, por lo que nuestras edificaciones generan menos impacto. Sin embargo, hay abundante espacio de mejora para seguir desarrollando ciudades más sostenibles.

¿Qué pueden hacer las ciudades ticas en este campo?

Nuestros cantones deben plantearse un modelo de desarrollo regenerativo con acciones concretas que nos ayuden a prevenir y adaptarnos a la crisis climática. Nuestros espacios locales deben construir una economía circular que reduzca residuos y aproveche el proceso productivo.

Nuestra capital debe ser un ejemplo de lo que podemos hacer para un manejo ambiental correcto. Algunas soluciones a la vista y que creemos que deben impulsarse desde la municipalidad deberían contribuir a un ecosistema más sano:

  1. Residuos en la esquina: instalar contenedores para clasificar los residuos en tradicionales, valorizables y orgánicos, que permita una recolección separada, eficiente y segura para viabilizar el tratamiento y recolección adecuada de reciclables y orgánicos.
  2. Energía comunal: aprovechando la oportunidad de generar biomasa de los residuos orgánicos para abastecer hogares y pequeños comercios.
  3. Sanitarios eficientes: un programa para reemplazar sanitarios tradicionales por ecoeficientes en zonas donde hay escasez de agua, así como reglamentación para que todas las nuevas construcciones deban incorporarles.
  4. Paneles solares para vivienda: que reduzca la factura eléctrica de hogares con menores recursos e impulsando la energía distribuida.
  5. Redes de freno pluvial: para atrapar los residuos sólidos que ingresan a nuestros ríos desde la red de aguas pluviales de la ciudad y facilitar su recolección.
  6. Programa de arborización urbana: con árboles nativos que generen un ecosistema adecuado para distintos animales (insectos, mamíferos y aves), capturen carbono, ofrezcan sombra para reducir altas temperaturas que genera el asfalto, embellezcan el entorno y actúen como pacificadores viales al reducir psicológicamente velocidades.
  7. Infraestructura para movilidad sostenible: intervenir las vías, tomando en cuenta los distintos usuarios, desde aceras para peatones, facilitando el acceso y circulación a personas con discapacidad, adultos mayores y nuestra niñez, así como ciclovías y transporte público.
  8. Atracción de vivienda y empleo: mediante la instauración de zonas francas urbanas y bancos de tierra para desarrollo de vivienda más económica, podemos reducir el tiempo, distancia y mecanismo de traslado de personas de su casa al trabajo.

Nuestro San José debe marcar pauta y ser un ejemplo de soluciones urbanas sostenibles que permitan que nuestra ciudad sea más limpia, resiliente y acorde con nuestro código genético costarricense, a la vanguardia de la protección del medio ambiente, para legar siempre una mejor ciudad, país y planeta del que recibimos.