Este es un canal de educación financiera presentado por BAC. Cada semana les presentaremos un contenido orientado a ayudarles a manejar mejor sus finanzas, de modo tal que puedan organizar sus ingresos y egresos de forma eficiente, planificando a futuro una mejor administración de sus recursos económicos.

Ya conversamos de las etapas de la vida financiera, de cómo preparar un presupuesto y de la importancia de la planeación financiera. Además, de cómo establecer un plan de ahorro exitoso. Hablamos, del ciclo de uso de la tarjeta de crédito y de las ventajas de utilizar una tarjeta de crédito. Hoy vamos a conversar sobre las inversiones.

¿Es cierto que se puede poner a trabajar al dinero por uno? Sí. Para ello es necesario haber trabajado nuestro presupuesto con orden, de modo tal que podamos ahorrar regularmente, a fin de acumular capital para consolidar nuestro crecimiento financiero. Una vez que hemos llegado a ese punto podemos empezar a hablar de la inversión.

Como hemos discuto el ahorro es un hábito clave para generar tranquilidad y cumplir nuestras metas. Sin embargo, en el largo plazo, no genera por sí solo grandes ganancias. Es aquí donde entra a jugar la figura de la inversión, pues tomamos nuestros ahorros para adquirir activos que generan mayores ganancias en el futuro.

Existen tres tipos de activos en los que podemos invertir:

  1. Propiedades como casas, terrenos o locales comerciales. En este tipo de inversiones las ganancias se registran por los ingresos que obtenemos al rentarles para uso habitacional o comercial. Además, ganan plusvalía (aumento del valor de las propiedades a través del tiempo).
  2. Negocios o empresas. Aquí se trata de ofrecer en el mercado productos o servicios cuyo costo es menor al al precio que cobramos por ellos, de modo tal que podamos obtener utilidades para hacer crecer nuestro capital.
  3. El tercer tipo de inversión es el que refiere a los instrumentos como los bonos y las acciones. Hablamos de documentos emitidos por entidades financieras o empresas que nos ofrecen una promesa o expectativa de rendimiento. Podemos ganar dinero vendiéndolos a un precio mayor al de su compra original, siempre y cuando existan inversionistas interesados en adquirirlos. Una de la ventajas de la inversión financiera es el fácil acceso que tenemos a los títulos valores. Las propiedades y los negocios requieren casi siempre de inversiones más altas y procesos más complejos. Invertir en títulos valores brinda el beneficio de tener mayor liquidez pues dependiendo del instrumento financiero que elijamos tendremos diversas opciones para recuperar nuestro dinero en menor tiempo.

Una de las recomendaciones clave a la hora de invertir es “no poner todos los huevos en la misma canasta”, de esta manera se reduce el riesgo y se tiene más posibilidades de hacer crecer nuestro capital.