El reloj político no se detiene y como todos los años, este primero de mayo se elige al Directorio Legislativo. Cuatro personas serán durante el Gobierno Alvarado Quesada votadas año con año para presidir las sesiones legislativas y poner “orden” en el plenario.

Arduo y sin pies ni cabeza. Así parece ser, muchas veces, el trabajo de quien se instala en el Castillo Azul, casa del máximo jerarca del Congreso. Un frío, idílico y viejo edificio espera a quien logre lo que todos los años es una hazaña: conseguir 29 votos.

De antemano, gran parte de los costarricenses sabemos cuán complicada será la Asamblea Legislativa que nos espera para los siguientes cuatro años. Pero, también una entrabada e ineficiente Asamblea nos dice adiós. ¿Lección? Los humanos somos complicados, claro, unos más que otros y si le agregamos a la ecuación el factor político debemos, sin reparo... armarnos de paciencia.

De cara a la última semana laboral en las curules de los diputados 2014-2018, nos sentamos a conver...