A finales de mayo, la Junta Directiva de la Comisión Nacional de Atención de Riesgos y Prevención de Emergencias (CNE) aprobó el plan de inversión que permitiría que la Caja pudiera empezar a recurrir a los hospitales privados para la atención de pacientes que no estén internados por COVID-19.

Dicho plan habilitaba al traslado de pacientes a los centros de la Clínica Bíblica, el Hospital Cima, el Hospital Metropolitano y el Hospital La Católica y el monto reservado para cubrir los costos de esos internamientos era de ₡2.399.237.242,38. Dado que no se hizo ningún traslado, los recursos no fueron tocados y ahora quedan libres para que la CNE pueda invertirlos en otros aspectos de la atención de la emergencia.

A este 21 de junio, el Ministerio de Salud reportaba 675 personas hospitalizadas en Salón y 459 internados en Unidades de Cuidados Intensivos. La capacidad óptima de la Caja es de 986 camas para pacientes en Salón y 359 para pacientes en UCI y aunque en el caso de esta última se continúa reportando saturación, las cifras han venido decreciendo en las últimas semanas.