Mario Redondo alertó que casos de virus respiratorios se han disparado.
La situación en los servicios pediátricos del Hospital Max Peralta se agravó tras confirmarse el primer caso de un niño diagnosticado con influenza AH3, quien no cuenta con aislamiento adecuado debido a la falta de equipos especializados en el centro médico.
El escenario encendió las alarmas entre autoridades locales y el personal de salud por el riesgo de contagio y las posibles complicaciones respiratorias en menores.
El alcalde de Cartago, Mario Redondo, informó que recibió denuncias de usuarios y familiares de pacientes sobre las condiciones actuales en el área pediátrica.
De acuerdo con el jerarca municipal, el incremento de pacientes indígenas, muchos de ellos niños, generó ingresos a zonas no acondicionadas para su estadía, lo que provoca hacinamiento y exposición a virus respiratorios en un momento de alta circulación de estas enfermedades.
Redondo señaló que la emergencia está vinculada, en parte, a la temporada de cosecha cafetalera y a la llegada de familias migrantes sin un acompañamiento adecuado de alojamiento y atención sanitaria.
En ese sentido, urgió a revisar la normativa migratoria asociada a esta actividad productiva, retomando medidas aplicadas durante la pandemia para garantizar espacios seguros, reducir la propagación de enfermedades y proteger la salud infantil en comunidades agrícolas.
El alcalde advirtió sobre la necesidad inmediata de apoyo por parte de hospitales capitalinos e incluso del sector privado, con el fin de reforzar la prevención, facilitar aislamientos adecuados y dotar al hospital de los insumos necesarios para asegurar una atención segura y oportuna a los menores.
Este lunes 5 de enero el Ministerio de Salud informó que actualmente circulan distintos virus respiratorios en el país, entre ellos la influenza tipo A subtipo H3.
De acuerdo con información de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), al cierre de la semana epidemiológica 50 se confirmaron 45 casos de influenza H3.



