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La historia de la comunicación para nuestra especie lleva un largo trayecto desde el nacimiento de la voz humana, hasta el reciente desarrollo de las tecnologías de la información. En lo que respecta al desarrollo de las distintas sociedades, el papel de la comunicación ha sido crucial para el progreso y avance económico, social, y otros.

Una frase que hemos escuchado muchas veces durante mucho tiempo, pero que nunca tuvo un significado tan importante para la humanidad como al día de hoy es, “El conocimiento es poder”. Durante la historia, se ha documentado esta frase en distintas partes del mundo con variaciones. Para efectos de esta nota, me parece conveniente usar la versión de Thomas Hobbes en Leviathan traducida al español: "Las ciencias son pequeños poderes".

Para efectos del poder y la evolución de las sociedades, la educación siempre ha sido una forma de separación social desde sus raíces. A partir de aquí se han generado colectividades, donde el punto de partida son doctrinas impartidas por grupos minoritarios de poder, y de este modo tener control e implantar un sistema de creencias.

Muchas batallas a lo largo de la humanidad han sido fácilmente manipuladas y silenciadas por grupos de poder, ya que el acceso a la información era muy lento, sesgado y manoseado. Así fue con la revolución de la imprenta, cuando Martín Lutero fue protagonista en la ruptura del monopolio de la Iglesia Católica, facilitando acceso a la Biblia, y de este modo que el pueblo no fuera tan fácilmente de manipular.

Hoy, estando en pleno 2020, donde existe tanta apertura de las comunicaciones y acceso a la información, la estructura política y en algunos casos empresarial replantea su estrategia de comunicación, y se aferran a las #fakenews como herramienta para mal informar a la ciudadanía y alcanzar sus objetivos.

Aunque este fenómeno existe desde antes de la consolidación de la antigua Roma, hoy, por medio de tantas plataformas ha facilitado la distorsión de la comunicación y la generación de resistencia en favor de intereses de pequeños grupos económicos.

Como dijo Francis Bacon “La verdad es hija del tiempo, no de la autoridad”. Una vez circuladas estas noticias y con la viralización de redes sociales, corregir ese efecto muchas veces se vuelve una labor titánica en aras de la verdad y la justicia.

Un ejemplo muy claro, y del que se hace mucha chota hoy en día en redes sociales, son los chats de familia, y las cadenas de mensajes que generan desinformación, odio, y fricción. La velocidad con que circulan todos estos mensajes es alarmante y el efecto que generan es sumamente destructivo ya que su alcance es más rápido, profundo.

Un claro ejemplo de esta narrativa es una publicación realizada recientemente en redes por Daniel Suchar Zomer sobre el precio del arroz, en la cual publica una foto con un gráfico y datos que no son reales, ni para los cuales se dio a la tarea de hacer un análisis objetivo de los mismos. Peor aun cuando se le cuestiona al respecto y su respuesta es, “Allí está la fuente”, y con un título manoseado como lo es “#Arroz Aquí les comparto el precio del cereal mas preciado en la Región de #LationAmerica” (Las faltas de ortografía corresponden al original tomado del Linkedin de Daniel Suchar Zomer).

En dicha publicación don Daniel hace referencia a los precios del arroz en Costa Rica, comparándolos con el resto de Latinoamérica. Sin embargo, hay tres puntos muy preocupantes sobre la información compartida.

  1. Los datos que muestra no son correctos, ya que cuando se refiere al arroz, don Daniel debería tomar en consideración que dicho cereal está regulado (decreto 42435-MEIC), por lo que tiene un precio fijado para su venta. El porcentaje de grano entero más alto (99%) tiene precio fijado de ₡61 por kilo en supermercados, equivalente a $1.46, y no $2.07 como se muestra en el gráfico. Tipo de cambio 595.91 tomado como referencia de la página del BCCR.
  2. El dato de $2.07 no es el mismo dato que presenta su fuente, ya que, al entrar a validar la información, el precio de arroz por kilogramo vendido en supermercados es de $1.88. Ese dato se refiere a arroz como categoría, el cual podría incluir integral, precocido, y granos importados de mayor valor; sin embargo, no se toma a la tarea de investigarlo, ya que para sus efectos puede alegar desconocimiento, con la reconocida frase "Allí está la fuente". Adjunto fuente donde validar información.
  3. El gráfico muestra información de manera antojadiza, ya que no aparecen países como Haití, donde el precio es mucho más elevado al de Costa Rica, y por otro lado, muestra datos de Venezuela, los cuales no existen en esa fuente, a lo que cabe la pregunta, ¿Cuál es la fuente real de esos datos?

Tirar la piedra y esconder la mano es una clara muestra de lo que se rescata en esta publicación, donde una persona muy académicamente preparada, cuenta con una agenda política e ideológica muy sesgada y específica.

Si bien es cierto, todas estas plataformas de información nos han empoderado a comunicar nuestros puntos de vista y opiniones con un mayor alcance, también lo es que tenemos que ser responsables con la información que publicamos y compartimos. Hoy más que nunca tenemos que ser garantes de información verídica, con sustento y respaldo para los lectores.

Es muy preocupante, como líderes de opinión se dan muy irresponsablemente a la labor de publicar cualquier tipo de información sin validar la veracidad de la misma, y teniendo en cuenta que un porcentaje de la población no va a detectar el trasfondo de lo que se busca.

Seamos responsables con las herramientas que tenemos, e informemos con fundamento.

Nota: Las fuentes para esta publicación fueron las mismas del gráfico publicado por Daniel Suchar Zomer, en https://preciosmundi.com