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Obtener afecto sincero es difícil, el odio es barato y fácil. Se reparte con generosidad y se recibe incluso de forma anónima y pródiga. Una de las grandes ventajas de los chivos expiatorios desde el día de la Expiación, es su función unificadora: sirven para exorcizar frustraciones, rencores, zanjar viejas rencillas entre antiguos rivales, sacar adelante planes y agendas comunes, lanzar cortinas de humo, distraer la atención de los problemas esenciales y causantes de una particular situación. En fin, los chivos expiatorios suelen ser la piedra filosofal de casi todas las justificantes, el dedo señala, la gente mira y a menudo, les importa un bledo.

Aunque no estoy decrépito, tengo 55 años, tampoco soy un púber, pero mi puesto de magistrado suplente lo he ganado con esfuerzo, no pretendo, ni voy a hacer un recuento académico de mis diversos títulos y estudios; sino a decir, qué, contrario a lo que dijo doña Pilar Cisneros, periodista a la que respeto profundamente y que veo en televisión desde que soy un preadolescente, le informaron mal de mi salario. No gano más de ocho millones de colones al mes. Y si es así: ¿Quién se ha llevado mi dinero? Me faltan más de cinco millones y medio cada mes. De acuerdo con ese dato, procuro información, porque no tengo más que un unicornio azul.

Tampoco pienso jubilarme, porque mi trabajo es ser juez, me pagan para dirimir controversias entre personas en materia penal. No para proponer fórmulas que resuelvan las graves consecuencias de las desigualdades socio económicas que existen en Costa Rica. Esa no es mi competencia. No estoy capacitado para ello, ni corresponde a mis funciones específicas. Eso no significa que en mi vida personal no me duela el dolor de la miseria, o que no sea solidario, pero publicitar las obras de caridad es una bajeza.

Por otra parte, ante situaciones jurídicas consolidadas no se puede aplicar la ley retroactivamente, ese es un principio básico del Derecho. De tal manera que si usted tiene un derecho adquirido tiene que respetársele su condición, de lo contrario, no habría seguridad jurídica. Así de simple.

Al parecer se puede llegar a ser una figura legislativa con solo tener un programa populista y una hijab mental. Ese es el lado menos amable de los años mozos, uno siente que el mundo le pertenece, y hasta donde tengo entendido Dios Todopoderoso Creador del Universo nunca ha necesitado un diezmo.