Este artículo representa el criterio de quien lo firma. Los artículos de opinión publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de este medio. Delfino.CR es un medio independiente, abierto a la opinión de sus lectores. Si desea publicar en Teclado Abierto, consulte nuestra guía para averiguar cómo hacerlo.

Se pueden hacer críticas y tener diferentes puntos de vistas a la hora de analizar el entorno económico que vive el país, sin embargo, la utilización de datos estadísticos fundamentados responsablemente son el más fuerte de los argumentos que un economista puede utilizar a la hora de dar un criterio. 

El colega Juan Carlos Cerdas lo demuestra bien, bajo la utilización de indicadores económicos la economía costarricense no se encuentra en crisis. Una desaceleración económica no es una crisis, mientras no existan contracciones en la producción, no se puede caer en el error de que estamos una crisis o una recesión económica siquiera. 

Sin embargo, como lo ha expuesto otro economista, Eli Feinzaig, existen un conjunto de indicadores de suma preocupación, dos dígitos en la tasa de desempleo y una desaceleración de la actividad económica es de suma relevancia y cuidado, por lo cual no podemos estar tranquilos, como si nada sucediera en la economía. 

No tenemos crisis económica, tenemos muchos problemas que solucionar, el principal de los problemas es que no crecemos lo suficiente para solventar estos, con un crecimiento económico mayor del 5% podemos asegurar de que muchos de los problemas que envuelven a la economía costarricense se solucionarán, en el mejor de los escenarios la actividad económica al alza podrán a absorber gran proporción de la alta oferta de mano de obra presente en la sociedad costarricense. 

Decirlo es muy fácil, lo difícil esta en llevarlo a cabo. Según el programa macroeconómico del Banco Central de Costa Rica (BCCR) para los años 2019 y 2020, Costa Rica tendrá un crecimiento proyectado de 3,2% y 3,0% respectivamente, muy por encima de las proyecciones de crecimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la Zona Euro, Estados Unidos y América Latina y el Caribe, con crecimientos esperados para el 2019 de 1,6%, 2,5% y 2,0% respectivamente. 

Se proyecta que crezcamos por encima de muchas zonas y países de la región. Por lo que la gran pregunta es: ¿Cómo crecemos por encima de lo esperado, creciendo ya bastante más que otros países? Se puede iniciar por cambios estructurales, reducción de costos de producción, integración a bloques económicos que amplíen nuestras opciones de mercados, disminución la burocracia, apertura de industrias, entre otras. 

La tarea es del Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, se deben centrar en cambiar la tendencia de los indicadores preocupantes que mencionaba Eli Feinzaig y así poder salir del segmento del ciclo económico que nos encontramos, de esta manera evitar lo que podría ser una crisis real.