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Hace seis meses, en el marco de las celebraciones del mes del ambiente, el Plenario Legislativo conoció y aprobó una excitativa promovida por esta diputada, con el objetivo de que el Directorio Legislativo se adhiriera a la "Estrategia nacional para sustituir el consumo de plásticos de un solo uso por alternativas renovables y compostables", sirviendo esto de base para promocionar dicha estrategia en las demás instancias públicas del Estado.

Luego de un proceso de estudio, la Comisión Institucional de Sostenibilidad de la Asamblea Legislativa desarrolló un criterio, mismo que fue acogido en el mes de diciembre pasado por el Directorio Legislativo, aprobando que el parlamento costarricense se declarara zona libre de plásticos de un solo uso.

A los esfuerzos por un Parlamento Sostenible, mismo que ya ha obtenido por segundo año consecutivo la bandera azul ecológica y el sello de calidad sanitaria, se le suma que en 2018 obtiene el Premio a la Excelencia Ambiental, ubicándose entre las 10 mejores organizaciones del país en gestión ambiental. Este portafolio de logros, hacía imperioso y era ya un mandato moral, que el Congreso diera el gran paso al sumarse a valiosas iniciativas que inciden positivamente en la mejora ambiental, como lo es precisamente la lucha global por sustituir y eliminar el consumo de plásticos, que indiscutiblemente se convierte —por los graves problemas de salud ambiental— en uno de los mayores y más graves problemas que enfrenta tanto el país como el mundo moderno.

En este sentido, es importante que la ciudadanía tenga conocimiento que la “casa del pueblo” es un digno lugar que se enorgullece por levantar la bandera del cambio, por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, y que mediante un positivo ejemplo, al declararse como zona libre de plásticos de un solo uso y se pretende que la suma de los esfuerzos nos lleven en el 2020 hacia la implementación total. La decisión tomada por esta Asamblea Legislativa conlleva además que a partir de enero de 2019, se prohíba adquirir productos de plástico (incluidos el poliestireno expandido conocido como estereofón) de un solo uso, utilizados en el consumo de alimentos.

El impacto que tienen los plásticos de un solo uso en el ambiente y en la salud humana están científicamente demostrados y lo menos que podemos hacer todas las partes—la sociedad civil, el sector privado y el sector público— es, bajo un enfoque de responsabilidad social, aunar esfuerzos para que la lucha contra el uso de plásticos de un solo uso llegue a su fin, procurando así poner un freno a la contaminación, mejorar nuestro entorno y asegurar la calidad de vida de las futuras generaciones.