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Sobre el concepto de Gobierno Abierto en el Plan Nacional de Desarrollo

En la sección Principios para la formulación del plan se establece como principio ineludible la transparencia y el Gobierno abierto. Sin embargo, para compartir una definición sobre este principio utilizan la Carta Iberoamericana de Participación Ciudadana en la Gestión Pública del 2009 impulsada por el CLAD, y que lo considera como la “(…) precondición para el ejercicio de la rendición de cuentas. Disponibilidad de acceso a la información institucional clara y confiable, de acuerdo con las normas constitucionales y legales, para facilitar la observación y el conocimiento público sobre el diseño, la ejecución y los resultados de las gestiones públicas”.

El problema con esa definición es su límite, no responde a los estándares de transparencia, participación ciudadana y colaboración que se impulsan desde la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP en sus siglas en inglés). Hoy el concepto de Gobierno Abierto está impulsando una apertura de la gestión pública para trabajar junto con los actores sociales en la solución de los problemas, el gobierno pone al ciudadano en el centro y se convierte en un facilitador de la inteligencia colectiva, se supera el trabajar para la ciudadanía y se promueve el trabajar con la ciudadanía, que por su puesto, va más allá de “facilitar la observación” como lo señala la cita compartida en el PNDIP.

Está un poco mejor definido gobierno abierto en la sección Orientaciones para la formulación del PNDIP, pues señalan que la metodología incluye entre los elementos orientadores el gobierno abierto, el cual promueve “Participación de todas y todos en la discusión de los problemas, la toma de decisiones y la fiscalización en mejora de los servicios públicos, el fomento de la transparencia de las instituciones y el fortalecimiento de la rendición de cuentas”.

Es decir, una relación entre el Gobierno y la sociedad en busca de la transparencia y la participación ciudadana en la toma de decisiones. Sin embargo, aquí también se omite el pilar de la colaboración, es decir, co-crear junto con los actores de la sociedad el diseño y la ejecución de las políticas públicas, para aprovechar el potencial de todos. No se reconoce que la nueva gobernanza pertenece a todos y todas y que la gestión pública y la práctica política que se espera guíen el ciclo de política pública y el proceso de toma de decisiones pone a la ciudadanía en el centro y promueve una reingeniería de práctica de los valores y principios fundamentales de la democracia para que los gobiernos se vuelvan más receptivos a sus propios ciudadanos.

Sobre el enfoque de Estado Abierto

Entre la lista de compromisos que se menciona que el país ha suscrito, no se incluye la firma del Convenio de Estado Abierto firmado en marzo del 2017 por los tres Poderes de la República y el Tribunal Supremo de Elecciones. Este es importante porque como país tenemos la intensión de superar la agenda de gobierno abierto limitado al Ejecutivo y avanzar hacia un Estado Abierto, que impulsa que la agenda de apertura permee todo el aparato estatal. No hablar de Estado Abierto en el  PNIDP es un vacío hacia la meta que nos pusimos como país con la firma del Convenio de Estado Abierto.

Sobre la Consulta Ciudadana

Ya anteriormente habíamos indicado que la iniciativa de la consulta ciudadana no corresponde con el estándar de consulta ciudadana mínimo, en a cual es la versión final y completa del documento la que se somete a la colaboración y cocreación con los actores de la sociedad.

A pesar de que el área estratégica por la que más se inclinaron las propuestas de acciones fue la de gestión institucional —que abarca aspectos de eficiencia en la atención de los servicios y trámites, cumplimiento de plazos, entre otros aspectos— lo cierto es que no se definieron áreas, metas o intervenciones estratégicas que atendieran modernización, gestión institucional, mejora en servicios públicos y cumplimiento de plazos entre otros. Solo se menciona en el Área Estratégica de Innovación, Competitividad y Productividad una intervención estratégica sobre simplificación de trámites para mejorar la competitividad del sector empresarial y el bienestar de la ciudadanía y el sector de Ambiente, Energía y Mares una intervención estratégica sobre Modernización institucional y digitalización de datos.

Sobre la rendición de cuentas

Se resalta que el PNIDP incorpore un enfoque de Gestión para Resultados con indicadores de producto, de efecto y de impacto, así como fichas de indicador y una Agenda Nacional de Evaluación que permite un mejor seguimiento del cumplimiento de las metas. Además, destaca la promesa de divulgar y mantener en la página web de MIDEPLAN el seguimiento del cumplimiento de las metas incorporadas en el PNDIP; en el sistema Delphos, para consulta de todos los actores interesados, y en especial de la ciudadanía. Todos aspectos que en definitiva aportan un mejor nivel en la rendición de cuentas que supere la mera lista de labores y acciones realizadas, a un proceso explicativo de cumplimiento de promesas.

El plan tiene un vacío en metas y objetivos sobre los principios de Estado Abierto: participación ciudadana, colaboración, lucha contra la corrupción, acceso a la información y transparencia. No refleja una compresión clara del equipo de gobierno y del MIDEPLAN sobre el concepto y los pilares de Gobierno Abierto, omite un esfuerzo que se viene impulsando de consolidar en Costa Rica un Estado Abierto e ignora en sus áreas estratégicas, objetivos y metas la principal área por la que se inclinaron quienes participaron en la consulta ciudadana: la gestión institucional.

Aún falta que como país entendamos que Gobierno Abierto no es una variable más a tener en cuenta dentro del espectro de políticas de un Estado, el Gobierno Abierto es una nueva forma de gestión pública. Se presenta como un nuevo marco que debe impregnar todos los aspectos públicos.

El desafío pendiente en el PNIDP consiste en tomar en enfoque de Estado Abierto como la matriz que articula todo el proceso de gestión pública. La planificación, el presupuesto, la ejecución, y el seguimiento y evaluación de políticas públicas deben estar basados en este nuevo paradigma.

¿Cómo es un Gobierno Abierto?

Comparto un concepto de Gobierno Abierto, de Don Tapscott, que me parece muy completo y acorde a las expectativas de la ciudadanía del siglo XXI: “Un gobierno abierto, es un gobierno que abre sus puertas al mundo, co-innova con todos, especialmente con los ciudadanos; comparte recursos que anteriormente estaban celosamente guardados, y aprovecha el poder de la colaboración masiva, la transparencia en todas sus operaciones, y no se comporta como un departamento o jurisdicción aislada, sino como una estructura nueva, como una organización verdaderamente integrada y que trabaja en red”.