La segunda edición de la iniciativa reúne a universidades públicas, instituciones y organizaciones locales para plasmar la memoria colectiva, la riqueza natural y la cultura del Caribe Norte.
Las comunidades de Barra de Tortuguero y San Francisco, en el Caribe Norte, participaron en la segunda edición del Festival de Murales Turístico-Culturales 2026, una iniciativa que busca convertir los espacios públicos en expresiones de la historia, la identidad y la vida cotidiana de sus habitantes.
La actividad cuenta con el apoyo del Tecnológico de Costa Rica (TEC), el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), la Cámara de Turismo y Comercio de Tortuguero, la Casa de Cultura de Tortuguero, las asociaciones de desarrollo y otras organizaciones locales.
El balance positivo de la primera edición, realizada en Barra de Parismina en 2025, impulsó la continuidad del festival, que se enmarca en el Programa de Gestión Integral de Destinos Turísticos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Esta iniciativa procura fortalecer las capacidades de las organizaciones locales para liderar procesos de desarrollo turístico basados en la sostenibilidad, la inclusión y la innovación.

Murales inspirados en la historia y la naturaleza
Las propuestas artísticas se construyeron a partir de consultas comunitarias en las que las personas habitantes identificaron lugares representativos, elementos naturales, tradiciones y figuras pioneras de sus comunidades. También compartieron fotografías y recuerdos de personas importantes para la historia local, con el propósito de incorporar sus experiencias a las obras.
Los aportes se organizaron por categorías temáticas y se entregaron a los artistas para elaborar los bocetos, que posteriormente pasaron por un proceso de validación comunitaria. De esta forma, los murales buscan ir más allá del embellecimiento de los espacios públicos y convertirse en representaciones de la memoria colectiva.
Una de las obras es Viaje por el camino del agua, de la artista visual, muralista e ilustradora Elizabeth Argüello Miranda, conocida como Eli Argüello. La composición retrata el recorrido cotidiano de las personas por los canales de Tortuguero e integra elementos de la flora y fauna local, como el mono carablanca, el manatí, las tortugas, los tucanes y las garzas, además de las canoas utilizadas para desplazarse por la comunidad.
La artista explicó:
La función de un mural es, en gran medida, fomentar la identidad del lugar y para ello debe comunicar los valores, las apreciaciones, los detalles que hacen a esa comunidad ser lo que es. Identificarse con el mural hace que se sienta más propio, que habla de mi historia y por lo tanto hace que los pobladores quieran cuidarlo más, porque es una parte de mí, incluso este sentimiento de pertenencia aumenta si se ayuda a pintar el mural en comunidad".
En esa línea, Liliana Monge Sánchez, docente de la Escuela de Trabajo Social de la UCR y coordinadora del Trabajo Comunal Universitario (TCU) TC-743 Agua, lucha y justicia ambiental en el Caribe Norte, destacó que la iniciativa procura vincular el arte con las experiencias de quienes habitan estos territorios:
Para nosotros es fundamental que los murales no sean solamente imágenes bonitas para atraer visitantes, sino que reflejen la historia, la identidad y la vida cotidiana de las comunidades, desde la mirada de quienes las habitan. Así lo planteamos desde el inicio a las personas de las organizaciones locales, instituciones y artistas; y desde esa mirada orientamos todo el proceso organizativo y de creación. Nos interesa reflejar que estos territorios son destinos turísticos, pero especialmente son espacios de vida, de cultura y de historia compartida".

Participación comunitaria y desarrollo territorial
Las organizaciones locales desempeñan un papel clave en el festival mediante la preparación de los espacios, la convocatoria de habitantes y el acompañamiento logístico. Su participación también busca fortalecer el sentido de pertenencia y promover el reconocimiento de las comunidades como destinos turísticos.
Ana Rita Rodríguez Jiménez, presidenta de la Asociación de Desarrollo Integral de San Francisco, destacó que la iniciativa representa una oportunidad para reforzar el orgullo por el territorio y visibilizar su valor turístico y cultural.
Por su parte, Carlos Alberto Jiménez Salazar, tesorero de la Asociación de Desarrollo de Tortuguero e integrante de la Cámara de Turismo y Comercio de Tortuguero, señaló que el festival busca fortalecer el vínculo de las personas con su comunidad y crear un entorno atractivo, estrechamente relacionado con la naturaleza y la cultura local.
Entre las expectativas de las comunidades está incorporar los murales a futuros recorridos turísticos y fomentar su conservación mediante el trabajo conjunto de los habitantes, las organizaciones comunitarias y el gobierno local.

El festival también destaca el aporte de la educación superior pública al desarrollo de las regiones rurales y costeras. El coordinador de la carrera de Administración de Empresas del Centro Académico de Limón del TEC, Henry Binns Hernández, resaltó las oportunidades educativas, sociales y económicas que genera la presencia universitaria en la provincia.
Binns advirtió que eventuales recortes al financiamiento de la educación superior pública podrían afectar los programas académicos, las iniciativas de extensión, la capacitación y los servicios que las universidades ofrecen a las comunidades.
Asimismo, señaló que debilitar la presencia universitaria en Limón limitaría las oportunidades de formación y desarrollo para las nuevas generaciones y las organizaciones de la región.
De darse este tipo de recortes, es una realidad inminente que el TEC de Limón y su permanencia serán prácticamente afectadas en los programas de estudio y los servicios que se brindan a la comunidad, a tal medida que sin presupuesto la existencia del TEC de Limón no podrá ser más".
En este contexto, la segunda edición del festival evidencia cómo la colaboración entre universidades públicas, instituciones y organizaciones comunitarias puede contribuir al desarrollo territorial. Además de enriquecer la experiencia de quienes visitan la zona, los murales buscan preservar la memoria colectiva, fortalecer la identidad local y promover un turismo respetuoso del patrimonio natural y cultural del Caribe Norte.

