Corea del Sur deberá ir ahora a elecciones presidenciales en 60 días.
La Corte Constitucional de Corea del Sur destituyó este viernes al presidente Yoon Suk Yeol, cuatro meses después de que declarara la ley marcial y enviara tropas al Parlamento en un intento fallido por romper el estancamiento legislativo. El fallo fue unánime y obliga al país a celebrar una elección presidencial en un plazo de dos meses.
Yoon ya había sido destituido por la Asamblea Nacional —controlada por la oposición— el pasado 14 de diciembre, tras acusaciones de violar la Constitución y otras leyes al intentar impedir por la fuerza el trabajo parlamentario. La Corte ratificó la decisión, lo que marca el fin oficial de su mandato.
En las afueras del antiguo palacio real de Seúl, donde se congregaban manifestantes contrarios al expresidente, la noticia fue recibida entre lágrimas, abrazos y gritos de celebración. “¡Lo logramos!”, gritó un hombre mayor mientras las multitudes danzaban emocionadas.
Reacción en las calles de Corea del Sur a la destitución del presidente Yoon Suk-yeol por resolución unánime de la Corte Suprema de ese país. (Créditos: Reuters) pic.twitter.com/uGGJnYPs08
— Delfino.CR (@delfinocrc) April 4, 2025
El pasado 3 de diciembre, Yoon sorprendió al país al declarar la ley marcial y desplegar cientos de soldados y policías en el edificio legislativo. Según argumentó entonces, buscaba mantener el orden ante la inacción del Parlamento. Sin embargo, varios oficiales testificaron luego que recibieron órdenes de arrastrar a los legisladores para impedir la votación sobre su decreto.
A pesar del despliegue, los diputados lograron ingresar al pleno y votaron por unanimidad en contra de la medida. Pocos días después, aprobaron su destitución.
La Corte Constitucional censuró a Yoon señalando que extralimitó sus poderes como presidente y comandante en jefe de las fuerzas armadas, violó la inmunidad contra el arresto de los parlamentarios, y revivió en la población coreana los horrores vividos décadas atrás mediante el uso abusivo de poderes de emergencia.
La destitución deja a Corea del Sur sin presidente a la espera de elecciones anticipadas que deberán realizarse en un plazo máximo de 60 días. Las encuestas más recientes perfilan como favorito al líder opositor Lee Jae-myung, del Partido Democrático, quien ya había sido contendiente en los comicios anteriores.