Por Ahinoa Calvo Zumbado - Estudiante de Ing. Química Industrial

La ONU dio al conocer el 9 de setiembre del 2020 que el mundo está muy lejos de cumplir con los objetivos que se impactaron en el Acuerdo de París para así mantener el incremento de la temperatura mundial por debajo de los 2 °C, ya que las emisiones de carbón se encuentran en su punto máximo. Aunque debido a la pandemia hubo una reducción sutilmente, ya regresaron a los niveles previos (Organización de las Naciones Unidas, 2020). Hoy en día se habla de cómo los gases de efecto invernadero están dañando poco a poco el planeta, dejando mucho trabajo por hacer a la humanidad. Estos gases de efecto invernadero (GEI) son todos aquellos gases que tengan la propiedad de absorber radiación infrarroja emitida desde la superficie de la Tierra y reirradiándola de regreso a la Tierra. Estos gases atrapan el calor en la atmósfera y afectan la temperatura de la Tierra. El dióxido de carbono, met ano, óxido nitroso o gases fluorados son un ejemplo de gases de efecto invernadero (Mann, s.f.). Debido a las consecuencias que se producen es importante detectar, medir y monitorear las emisiones que emiten las diferentes industrias. Pero ¿cómo se detecta estos gases?

La cromatografía de gases es una técnica muy conocida en la industria que es utilizada comúnmente con fines de investigación para poder identificar y cuantificar diferentes compuestos de una mezcla, ya que permite detectar compuestos en concentraciones muy bajas o en pequeñas cantidades. En esta técnica están involucradas dos partes: la fase móvil, que puede ser un gas como el helio, argón o nitrógeno, y la fase estacionaria, que consiste en columnas empacadas. En caso de querer detectar metano y dióxido de carbono se utiliza un detector ionización de llama que es comúnmente utilizado en cromatografía de gases por su versatilidad en la industria ya que es sensible a las moléculas orgánicas, pero es insensible en el caso de moléculas como el dióxido de carbono, nitrógeno, agua, entre otros. En otros casos también se puede utilizar un detector de conductividad térmica, aunque es menos sensible comparado con el anterior detector. En el caso de la detección de óxido nitroso se utiliza un cromatógrafo acoplado a un detector de lumen molar (Saynes y Ramírez, 2018).

El impacto que tiene poder realizar estas mediciones se puede efectuar proyecciones a futuro de qué camino tomar para reducir o mitigar los gases de efecto invernadero. No está de más saber que la institución costarricense encargada de ejecutar el inventario sobre los gases de invernadero que se generan las industrias del país es el Instituto Meteorológico Nacional. Por ejemplo, en Costa Rica se ha avanzado en temas ambientales ya que se ha podido incluir una red eléctrica en más de un 95% libre de emisiones. Una de las nuevas metas de este país es el Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050 que ofrece una ruta para impulsar la descarbonización, digitalización y descentralización en la producción eléctrica. Una de sus metas para el 2035 es que el 70% de los buses y taxis serán cero emisiones (Presidencia de la República de Costa Rica, 2019).

En general, estamos lejos de cumplir con los objetivos del Acuerdo de París y, aunque hubo una reducción de los gases de efecto invernadero durante la pandemia, eso no hace valer todo el trabajo que sigue por delante para la reducción o mitigación de gases. Gracias a técnicas como la cromatografía de gases se puede identificar y cuantificar todos estos que afectan a la Tierra mediante detectores como ionización de llama, conductividad térmica o lumen molar. Realizar estas actividades de identificación y cuantificación tiene un impacto en la sociedad para efectuar planes como intento de reducir las consecuencias que provoca los gases de efecto invernadero. Poco a poco, se van dan dando pasos para cuidar más el planeta. No obstante, se puede ayudar desde casa apagando la luz cuando no se use o no durando más de cinco minutos bañándose; estas son pequeñas acciones que pueden llegar a tener un gran efecto en la Tierra.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas:
  • Mann, M. (s. f.). Greenhouse gas. Definition, Emissions, & Greenhouse Effect. Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com/science/greenhouse-gas
  • Organización de las Naciones Unidas. (2020, 12 de septiembre). El cambio climático avanza implacablemente a pesar de la pandemia. Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2020/09/1480142
  • Presidencia de la República de Costa Rica. (2019, 24 de febrero). Síntesis: Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050. Gobierno del Bicentenario. https://www.presidencia.go.cr/comunicados/2019/02/sintesis-plan-nacional-de- descarbonizacion-2018-2050/
  • Saynes, V. y Ramírez, E. (2018, 26 de marzo). The use of gas chromatography in greenhouse gas emission research in the livestock sector. Colegio de Postgraduados Campus Montecillo. http://revista-
    agroproductividad.org/index.php/agroproductividad/article/view/129