Por Carolyn Sánchez – Estudiante de la Escuela de Estudios Generales           

Perder la visión es una de las cosas más terribles que le puede pasar al ser humano, ya que los ojos son lo más importante que tenemos, y los que nos ayudan a ver todo para ser independientes de una manera más cómoda. En este ensayo abordaré algunos temas que se resaltan en el libro de Kaschak (2019), Mirar sin ver, que son de sumo interés actualmente y que no deben pasar inadvertidos.

Las personas necesitamos la vista para poder comunicarnos de la mejor manera y para ver todo claro a nuestro alrededor día a día. Pero a pesar de que muchas personas tenemos una excelente vista, nos cegamos a la realidad, ya que a veces nos resulta difícil “abrir los ojos” en situaciones causadas por personas con malas intenciones o que nosotros mismos provocamos por creer que estamos en lo correcto sin escuchar a las personas que nos quieren corregir y ayudar. En el caso de Isabel (personaje del libro), ella siempre ha creído y está muy segura de que su casa es de color rojo, pero realmente es blanca. La autora del libro no la quiso contradecir y yo tampoco lo hubiese hecho. Aparentemente, ella trata de actuar como vidente, pero las personas no la contradicen tal vez para no hacerla sentir mal. Este es un ejemplo de cómo se puede estar cegado en una idea y algunas personas nos apoyan sabiendo que es errónea, quizá para no dañar nuestros sentimientos.

También se dice que uno no nace racista, sino que lo hacen, ya que, por ejemplo, los ciegos jamás sabrán el color de la piel de los demás y mucho menos sabrán si ser negro en esta sociedad para algunos está mal. Las personas son racistas porque los educaron así, sin darles la oportunidad a las personas de color de que los conozcan y haya empatía. En el caso de Isabel, sus padres eran racistas, pero a ella eso se le hacía algo fuera de lugar y simplemente no les hacía caso.

Por otra parte, Flor no era racista, mucho menos negra, pero se enfrentó a una situación muy común que les pasa a muchas personas, y es que la gente habla de otros como que si los conociera o como si no les importara cómo se siente la otra persona. Es muy frecuente que las personas hablen de otras o las juzguen sin saber la situación en las que están o por qué tienen alguna discapacidad, ya que no se ponen en su lugar, es más fácil criticar y burlarse, en vez de ayudar o simplemente tener empatía y respeto por los demás.

Me gustaría recalcar esta cita del libro:
Una vez más, la visión de género gana el día. Flor me dice que la gente suele hablar de ella en público como si no estuviera allí. Oigo este comentario repetidamente de mujeres ciegas. Por alguna razón desconocida, muchos hombres y mujeres videntes tienen la idea de que las personas ciegas, y particularmente las mujeres, no pueden oírlas, una con fluencia extraña de los sentidos (Kaschak, 2019, p. 96).

En fin, cabe mencionar que las personas que sufren de ceguera son discriminadas por otros, ya sea que no les dan la oportunidad de trabajar o les dan un sueldo bajo, muchas veces hasta la familia las hacen sentir como un estorbo. Es decepcionante que en la actualidad se siga discriminando a estas personas.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencia bibliográfica:
  • Kaschak, E. (2019). Mirar sin ver. Costa Rica: EUNED.