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Este martes 3 de diciembre la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) ha hecho públicos los resultados de las últimas pruebas del Programa Internacional para la Evolución de Estudiantes (PISA, en sus siglas en inglés). En esta ocasión, el informe muestra que no hay avances significativos en las áreas contempladas por PISA en 72 de 79 países participantes de la prueba, incluyendo Costa Rica.

Nuestro país tuvo un ligero descenso con respecto a la prueba anterior (2015) en las áreas de lectura y ciencias en proporción similar al leve aumento en la puntuación de matemáticas, como se muestra en la siguiente tabla:

A pesar de que el gasto público en educación creció en el año 2017 en 0,31 puntos, es decir, cerca de 139,7 millones de euros con respecto al 2016, Costa Rica no ha mostrado una mejora adecuada, según estos criterios internacionales. Es importante recordar que el país lleva algunos años en la búsqueda de la incorporación a la OCDE. Sin embargo, como bien menciona el economista Andrés Fernández, los esfuerzos realizados por nuestra nación no son suficientes, todavía, para pretender ingresar a dicha organización. Costa Rica tiene un promedio en PISA que se encuentra por debajo de la media de los países perteneciente a la OCDE.

Lo anterior es coherente con lo mostrado en el más reciente Estado de la Educación, donde queda claro que, a pesar de los intentos del Estado por mejorar la cobertura en la educación media, existen problemas en la calidad y eficiencia del sistema educativo.

Por otra parte, el Ministerio de Educación Pública apuesta a la mejora en la calidad educativa a través de la creación e implementación de los últimos programas de estudio en las distintas asignaturas. Estos programas están diseñados desde un enfoque de habilidades y competencias que permitirán a los estudiantes enfrentarse a los distintos retos que presenta la sociedad contemporánea. Lastimosamente, este proceso ha sido bastante dificultoso, como lo demuestra el capítulo 3 del Estado de la Educación 2019 en primaria, particularmente, en el caso de las competencias lingüísticas y comunicativas del programa de español. Estas competencias son similares a las evaluadas en las pruebas PISA, por lo que es sencillo comprender el por qué del poco avance en este tema.

El reto en educación sigue presente en nuestro país. A pesar de que el descenso en las pruebas PISA es leve, esto demuestra el estancamiento de un sistema educativo que, quizás, debe pensar más en cómo invierte sus esfuerzos políticos y económicos y no en el cuánto. Como dice la frase de sabiduría popular: “Más no siempre significa mejor”.

Puede revisar el informe completo sobre PISA 2018 en su versión en inglés en el siguiente Link.