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Según datos publicados por la Supén, los fondos del Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias registraron retornos negativos el pasado mes de noviembre, que van desde el -2,6% hasta el -0,2%. Estas pérdidas se explican, en mayor medida, por el incremento en las tasas de interés del Ministerio de Hacienda y por la apreciación del colón durante el mes. Ambos factores reducen el valor de mercado de los títulos de los fondos, expresado en colones.

En esta coyuntura, la pregunta natural para quienes cotizamos a una pensión complementaria es: ¿Debería preocuparnos esta caída en el valor de mercado de los fondos? Al fin y al cabo, nuestra pensión vale un poco menos hoy que hace un mes.

La respuesta, aunque parezca contraintuitiva, es: no.

Para entender por qué, repasaremos varios conceptos. Primero, ¿Qué es el valor de mercado de un título financiero o de un fondo?

  • En el caso de un título, el valor de mercado es simplemente el monto en efectivo que se obtendría si se vendiera hoy.
  • En el caso de un fondo, es la suma de los valores de los títulos contenidos en él.

El valor de mercado de un título puede bajar por diversas razones. Si se trata de un instrumento de renta fija en colones, como los que emite el Ministerio de Hacienda, su valor cae cada vez que las tasas de interés en colones suben. Si es un instrumento de renta fija denominado en dólares, su valor en colones va a disminuir siempre que las tasas de interés internacionales aumenten o cuando el colón se aprecie contra el dólar. Por otra parte, si es un instrumento de renta variable, como las acciones de empresas, su valor va a bajar cada vez que la rentabilidad de la empresa o la perspectiva de crecimiento económico caiga. Y así, hay factores que perjudican el valor de las inversiones en bienes raíces, proyectos, etc.

El segundo concepto es el horizonte de inversión. En la jerga financiera, el horizonte de inversión es el plazo antes del cual no se espera tener que convertir una inversión en efectivo, y es uno de los determinantes más importantes de la forma en la que el ahorrante o inversionista deberá constituir su cartera. Con un horizonte de inversión corto, por ejemplo de 6 meses, no se debe invertir en activos cuyo valor pueda tener variaciones abruptas en periodos cortos, ni en activos que sean difíciles de vender.

El ahorrante promedio de los fondos de pensiones complementarios, en cambio, deberá esperar alrededor de 25 años para recibir de vuelta sus ahorros en forma de pensión. Esto quiere decir que, antes de que se cumpla este plazo, no se requiere convertir las inversiones a efectivo, y por tanto, el valor de mercado diario de las inversiones del fondo no es muy relevante para el ahorrante.

Por último, debemos saber que en general, las inversiones cuyo valor de mercado es más volátil, cuyo monto a pagar es más incierto, o cuya conversión a efectivo es más compleja reciben retornos más elevados en compensación por estos inconvenientes. Los inversionistas o ahorrantes que estén cómodos con participar de este tipo de inversiones se verán compensados, en el tiempo, con mejores rentabilidades por sus inversiones. Esta es la relación positiva entre riesgo y retorno.

Entonces, regresando a la pregunta inicial, ¿Me debo preocupar porque los fondos hayan reportado pérdidas en un mes específico? No realmente. Una cartera de pensiones bien administrada va a tener un horizonte de inversión de largo plazo, lo que le permite tener un porcentaje de activos con valores de mercado volátiles, que pueden caer rápidamente y volver a subir, también rápidamente.

Que nuestro ahorro de pensiones pierda valor no debería alegrarnos, y no significa que nuestra operadora esté haciendo un buen trabajo; pero debemos entender que una cartera bien administrada puede reportar pérdidas frecuentes o prolongadas, y esto no nos debe sorprender.

En el caso particular de Costa Rica, los administradores de los fondos de pensiones complementarias históricamente han sido muy conservadores con sus inversiones, desaprovechando el amplio horizonte de inversión de los fondos que administran (duraciones muy cortas, poca exposición a renta variable, poca exposición a emisores extranjeros). Por una parte, esto es positivo dada la gran responsabilidad social que tienen, pero por otro lado, hay una afectación a los ahorrantes más jóvenes, pues el excesivo conservadurismo limita la capacidad de crecimiento de los ahorros.

Por esto, los afiliados más jóvenes deberíamos esperar que las operadoras de pensiones realicen inversiones más agresivas (dentro de límites razonables), con el objetivo de que puedan hacer crecer mucho más el valor de nuestra pensión futura.  Esto empieza por comprender que en algunos meses se nos reportarán retornos negativos, pero que el resultado que interesa no es el mensual, si no el de largo plazo.

Como muy bien lo apunta el Canadian Pension Plan Investment Board (CPPIB), organismo encargado de administrar las inversiones del fondo de pensiones de Canadá: "Invertimos para el próximo cuarto de siglo, no para el próximo trimestre”.