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La semana pasada se aprobó una moción que exonera del pago de impuesto de valor agregado (IVA) a todos los insumos y los precios de venta final de los productos de la canasta básica.  Sin embargo, esta moción mantiene un 1% de impuesto a insumos agropecuarios, de pesca y veterinarios, así como al trigo, el frijol de soya, el sorgo, el maíz y el fruto y la almendra de la palma aceitera. Estas medidas constituyen un grave error técnico.

Primero que todo, hay que entender la naturaleza del IVA. Este es un impuesto que se cobra en todas las etapas de un proceso de producción, en vez de cobrar sobre el valor final de un bien o servicio. Esto tiene dos grandes ventajas. Primero, al darle seguimiento al proceso de producción de un bien o servicio paso a paso, se disminuye la evasión. Y segundo, es más fácil deducir el pago de impuestos ya pagados en etapas anteriores de cualquier proceso de producción.

Para entender esto mejor, considere el siguiente ejemplo: un ganadero que produce carne que es parte de la canasta básica donde hay un IVA del 2%. Primero, el ganadero compra los bienes necesarios para producir su carne, como el alimento para su ganado y productos veterinarios. Digamos que el ganadero gasta 50 mil colones en estos insumos más el IVA. En total, pagaría 51 mil colones, 50 mil colones por el precio de los insumos más mil colones del IVA. Una vez producida esta carne, la vende a 100 mil colones más el IVA, en decir, en 102 mil colones. Sin embargo, como el ganadero ya pagó mil colones del IVA al comprar los insumos, él deduce esto de la venta de su carne. Entonces, de estos 2 mil colones de IVA, el ganadero traslada mil a hacienda, se deja mil que corresponde a lo que pagó al comprar los insumos y tiene una ganancia de 50 mil colones.

Ahora bien, ¿cuál es el problema de exonerar a la canasta básica y no a los insumos agropecuarios? Que todos los productos que usen estos insumos no exentos no pueden deducir el pago del IVA en pasos anteriores.  En el ejemplo del ganadero, cuando este vende su carne en 100 mil colones, ya no va a poder deducir lo que pagó de IVA al comprar los insumos para producirla, pues está exenta del IVA. Esto hace que su margen de ganancia sea de 49 mil colones. Ante esta situación, el ganadero tiene que aceptar un menor margen de ganancia o aumentar el precio de su carne en mil colones para mantenerlo igual que antes.

Este fenómeno es lo que termina ocurriendo con todos los bienes cuya venta queda exenta del IVA, pero sus insumos no.  Por lo tanto, estas exenciones hacen que la estructura de costos de los productores nacionales que utilizan alguno de estos insumos se encarezca. Paradójicamente, este mecanismo puede terminar aumentando el precio de los bienes de la canasta básica y también los precios de cualquier otro bien que usan estos insumos. Lo cual termina afectando a todos los consumidores, sin garantizar que se está protegiendo a los más pobres.

Además de un aumento en los costos, estas exoneraciones generan con certeza dos problemas adicionales. Primero, hace que los productores nacionales pierdan competitividad con respecto a los bienes de canasta básica importados, los cuales no sufren de esta distorsión en su estructura de costos. Segundo, exonerar los bienes de la canasta básica favorece a los evasores, ya que hay un menor control y supervisión de toda la cadena de producción de un bien.

Sumando a las razones técnicas que justifican no exonerar a la canasta básica, esta medida hace que hacienda deje de recaudar un 14% de lo que se espera recaudar con la reforma fiscal. Lo cual pondría en serios problemas la estabilidad económica del país y la capacidad del gobierno de hacer frente a sus obligaciones con la sociedad. La moción aprobada la semana pasada tiene claros efectos negativos sobre el fisco y varios sectores de la economía, mientras que no beneficia a las personas más pobres como se pretende hacerlo.

En síntesis, no hay razones técnicas para exonerar la canasta básica del pago del IVA. No sólo sería un error técnico dejar pasar esta moción, también sería favorecer a un grupo pequeño de personas a costas de toda la sociedad.