Roxana Morales analizó el comportamiento del ahorro de los hogares en 2022, tras la actualización del BCCR de las Cuentas Nacionales.

La economista Roxana Morales Ramos, coordinadora del Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional, presentó un análisis de la distribución del ingreso, el consumo y el ahorro de los hogares, tras la actualización del año base de las Cuentas Nacionales y las cuentas distributivas que hizo el Banco Central de Costa Rica a finales del año anterior, comparando los resultados observados en 2012 y 2017, centrándose en la tasa de ahorro bruto de los hogares, un indicador que mide la proporción del ingreso disponible ajustado —que incluye transferencias sociales en especie y derechos de pensión— destinada al ahorro.

Entre los principales hallazgos destacados por Morales está que "el ahorro de los hogares ha mostrado una mejora relevante en la última década, al pasar de un nivel negativo de -0,28% en 2012 a 5,31% en 2022", sin embargo, advierte que solamente los hogares del quintil V han registrado tasas positivas de ahorro de manera sostenida, mientras que los demás quintiles los ingresos resultan insuficientes para cubrir el consumo básico, lo que se traduce en tasas de ahorro negativas.

Dato D+: una tasa de ahorro negativa implica que, en promedio, los hogares gastan más de lo que perciben como ingreso.

Morales añadió:

La explicación central de esta brecha radica en la fuerte concentración del ingreso en el país: el quintil V absorbió el 54,2% del ingreso total disponible en 2022, el 57% en 2017 y el 56,9% en 2012, lo que explica su mayor capacidad de ahorro frente al resto de los hogares".

Fuente: Observatorio Económico y Social - UNA con datos del BCCR.

En su análisis, Morales detalló que la capacidad de ahorro de los hogares en 2022 varía significativamente según la fuente de sus ingresos:

  • De los ingresos provenientes de rentas de la propiedad, los hogares ahorran en promedio el 81.2%.
  • De los ingresos por salarios y sueldos, el ahorro promedio es apenas del 2.2%.
  • De los ingresos derivados del trabajo independiente, los hogares ahorran en promedio el 3.24%.

La economista explicó:

Estos resultados evidencian que los hogares que dependen principalmente del trabajo -ya sea asalariado o independiente- enfrentan márgenes muy reducidos para generar ahorro. En contraste, aquellos que cuentan con activos financieros o patrimoniales disponen de fuentes de ingreso con una capacidad de acumulación sustancialmente mayor, lo que profundiza las desigualdades en la posibilidad de ahorro entre los hogares".

Morales agregó:

Esta situación no responde a decisiones de consumo discrecional, sino a una restricción estructural: en los quintiles bajos y medios, el ingreso disponible apenas alcanza para cubrir el consumo básico, lo que limita o impide la acumulación financiera. En contraste, los hogares del quintil V cuentan con ingresos significativamente más altos y con una estructura más favorable, caracterizada por una elevada participación de las rentas de la propiedad, que en 2022 representaron el 31,9% de su ingreso total”.

Adicionalmente, se analizó las diferencias en la capacidad de ahorro de los hogares, destacando que la región Brunca presentó la tasa de ahorro más alta (13.65%), seguida por la Chorotega (12.66%), la región Central (5.32%) y la Huetar Norte (1,24%). En cambio, en la Pacífico Central (-4.48%) y la Huetar Caribe (-0.88%) los hogares, en promedio, gastaron más de lo que recibieron. Este resultado marca un cambio importante respecto a 2012 y 2017, cuando solo la región Central lograba ahorrar.

Morales señaló:

La mejora en las tasas de ahorro de las regiones Brunca y Chorotega se explica principalmente por el fuerte aumento de las rentas de la propiedad. En Brunca, este tipo de ingresos pasó de representar menos del 2% del ingreso total en 2017 a casi un 24% en 2022; mientras que en Chorotega aumentó del 5% al 21% en el mismo período".

Fuente: Observatorio Económico y Social - UNA con datos del BCCR.

La economista concluyó:

Aunque en 2022 algunas regiones fuera de la Central -como la Brunca y la Chorotega- registraron tasas de ahorro positivas, estos resultados se explican casi exclusivamente por el aumento en la participación de las rentas de la propiedad. No reflejan, por tanto, mejoras generalizadas en los ingresos laborales ni en las oportunidades económicas regionales. En este sentido, los avances observados no responden a transformaciones estructurales del mercado laboral, sino a dinámicas específicas de acumulación de activos que requieren un análisis más profundo”.