La presidenta manifestó que durante la administración Chaves Robles faltó cercanía con los sectores al negociar el acuerdo y que "hubo opacidad por parte de Comex".
La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, cerró el día de ayer una jornada de casi siete horas con representantes de sectores productivos sin tomar una decisión definitiva sobre la incorporación de Costa Rica al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), conocido como Acuerdo Transpacífico.
Fernández aseguró que el Gobierno no está listo para archivar el proceso, pero tampoco para autorizar al Ministerio de Comercio Exterior (Comex) a firmar el acuerdo y posteriormente enviarlo a la Asamblea Legislativa.
La mandataria afirmó:
Reitero, Costa Rica no está lista para archivar este acuerdo en virtud de los beneficios manifestados por los participantes aquí, pero tampoco Costa Rica lista para, a golpe de tambor, autorizar a Comex a que avale este acuerdo, ni mucho menos enviarlo a la Asamblea Legislativa".
La presidenta instruyó al Ministerio de Comercio Exterior (Comex) para que, con apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), continúe las conversaciones con los sectores y profundice el análisis sobre las ventajas y posibles afectaciones del acuerdo.
También pidió determinar qué medidas de compensación podrían requerirse para actividades que resulten afectadas si Costa Rica finalmente ingresa al bloque comercial.
Durante su mensaje al cierre de la jornada, Fernández sostuvo que la negociación realizada durante la administración Chaves Robles tuvo deficiencias en el acercamiento con los sectores:
Tengo claridad en que, después de esta jornada de diálogo, me queda aún más claro que durante la negociación de este acuerdo comercial faltó cercanía, faltó diálogo e incluso hubo opacidad por parte de Comex en el periodo pasado".
Fernández indicó que busca una decisión que permita aprovechar las oportunidades comerciales sin dejar desatendidos a los sectores que podrían enfrentar una mayor competencia. Según explicó, Costa Rica ya mantiene tratados comerciales con varios integrantes del CPTPP, mientras que la adhesión abriría relaciones de libre comercio con mercados como Japón, Nueva Zelanda, Brunéi, Australia, Vietnam y Malasia.
Fernández añadió:
Me inclino a que el diálogo continúe, a que se haga un análisis pormenorizado, con mesas de trabajo amplias, técnicas abiertas a escuchar la diferencia y a buscar caminos que nos acerquen y no que nos distancien. Tenemos poco más de un mes. Entre el 23 y el 27 de noviembre, Comex tendrá que firmar, o no, este acuerdo para después continuar el diálogo en la Asamblea Legislativa".
La mandataria señaló que este lunes definirán con integrantes de su equipo económico los pasos a seguir para continuar el análisis.
Agro mantiene oposición
La Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) y otras organizaciones agroproductivas reiteraron después del encuentro su oposición a la adhesión de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico.
Las organizaciones señalaron que expusieron preocupaciones relacionadas con las diferencias en costos de producción, condiciones de competitividad y posibles efectos de una mayor competencia internacional sobre la producción y el empleo rural.
El sector pidió que sus observaciones formen parte de una valoración técnica antes de adoptar una decisión definitiva y destacó que su posición no supone un rechazo general al comercio internacional o a la diversificación de mercados.
Comercio Exterior mantiene respaldo
En contraste, la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex) reiteró su respaldo al ingreso de Costa Rica tratado y consideró que el proceso permitiría diversificar mercados, ampliar oportunidades de exportación y atraer inversiones.
Su presidente, Rodney Salazar, señaló que las preocupaciones de los sectores agropecuarios deben atenderse, pero defendió que el país continúe avanzando hacia una mayor apertura comercial.
Crecex indicó:
Entendemos que un proceso de apertura comercial puede generar preocupaciones legítimas, particularmente en el sector agropecuario. Esas inquietudes deben escucharse y atenderse con seriedad. Sin embargo, consideramos que la respuesta no debe ser cerrar las puertas a nuevas oportunidades de apertura comercial, sino impulsar políticas públicas que fortalezcan la productividad, la competitividad y las capacidades de nuestros productores nacionales".
Fernández señaló que, una vez completado el análisis, Comex deberá decidir si firma el Protocolo de Incorporación y la Presidencia si lo remite a la Asamblea Legislativa.
