País busca avanzar en sus metas de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y el Acuerdo de París.
En un esfuerzo conjunto, liderado por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) y la Dirección de Cambio Climático, con apoyo del PNUD, implementado por la Organización para Estudios Tropicales y financiamiento del GEF, Costa Rica inició este jueves con el taller de lanzamiento del proyecto “Segundo y Tercer Informe Bienal de Transparencia (BTR) y Quinta Comunicación Nacional de Costa Rica (NDC), a la CMNUCC”.
El objetivo del Taller radica en avanzar en el cumplimiento de las obligaciones nacionales e internacionales de Costa Rica bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y el Acuerdo de París.
Adriana Bonilla, directora de Cambio climático de Minae, mencionó que para alcanzar esta meta, se persigue una mayor transformación tecnológica, que contribuya con la descarbonización y la transición energética con un enfoque de transición justa. Esto por medio del compromiso con las políticas públicas necesarias, el fomento de la gobernanza y la participación todos los actores que contribuyan a alcanzar las metas propuestas en la acción climática, incluyendo el objetivo de contar con una Ley Marco de Cambio Climático.
El propósito de un BTR es proporcionar información sobre emisiones de gases de efectos invernadero de un país, los esfuerzos de mitigación y el progreso hacia el logro de sus objetivos climáticos. También incluye información sobre acciones de adaptación y el apoyo recibido o proporcionado a otros países en el contexto del cambio climático.
Dato D+: ¿Qué es una NDC? Son compromisos definidos y asumidos por los países en el Acuerdo de Paris. Este busca potenciar la adaptación de los países para hacer frente a los impactos del cambio climático. Además, a través de la mitigación buscan reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Esto se busca a través de financiamiento, política pública, creación de capacidades, tecnología, instrumentos económicos y educación.
Adriana Bonilla, directora de Cambio climático de Minae, mencionó que para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, se persigue una mayor transformación tecnológica, que contribuya con la descarbonización y la transición energética con un enfoque de transición justa.
El NDC contiene datos sobre emisiones por sector (como energía, industria, agricultura y transporte), información sobre políticas y medidas adoptadas para reducir las emisiones y cualquier apoyo financiero y tecnológico proporcionado o recibido para la acción climática.
Además, como rendición de cuentas, es una herramienta para responsabilizar a los países por sus compromisos y acciones en el marco de los acuerdos climáticos internacionales.
Kifah Sasa, Representante Residente Auxiliar del PNUD en Costa Rica, comentó:
La transparencia es esencial para generar confianza entre países y avanzar juntos frente a la emergencia climática. Este nuevo ciclo de informes permite a Costa Rica compartir sus avances y desafíos de forma rigurosa, reafirmando su compromiso con una acción climática ambiciosa y colaborativa. Desde el PNUD, reiteramos nuestro respaldo al Gobierno en este proceso”.
La agenda incluyó, la presentación del proyecto, los componentes principales que abarcan desde el inventario nacional de gases de efecto invernadero (IN-GEI), hasta los avances en las NDC, los impactos del cambio climático y la adaptación, así como el apoyo recibido y la integración de la Quinta Comunicación Nacional dentro del Segundo IBT.
El Minae destacó que en este nuevo proceso, se implementarán las recomendaciones reflejadas en el informe de fin de proyecto del BTR1 y las lecciones aprendidas durante la preparación y presentación.
Algunos de esos cambios sugeridos para los equipos futuros incluyen una mayor participación de expertos nacionales del sector público en el diseño de procesos técnicos clave para fomentar la apropiación local, la planificación anticipada de la validación de datos para garantizar que haya tiempo suficiente para incorporar la retroalimentación, y el fomento de una mayor colaboración internacional para el intercambio de mejores prácticas y lecciones aprendidas, tanto a través del PNUD como de otras agencias y organismos.