Recibir un diagnóstico de TEA en un hijo es un proceso en el que la información, el apoyo y el autocuidado son clave.

Tres consejos para aplicar hoy mismo:

  1. Conocer más sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA) desde la evidencia científica le ayudará a reducir la ansiedad y a tomar decisiones informadas.
  2. Es normal sentir miedo, tristeza o frustración. En lugar de reprimir estas emociones, permítase procesarlas y recuerde que no está solo en este camino.
  3. Dormir bien, alimentarse de manera equilibrada y darse espacios de descanso no es egoísmo, sino una necesidad para estar presente y brindar el mejor apoyo posible.

En el transcurso del proceso del diagnóstico del Trastorno del Espectro Autista (TEA), los padres suelen experimentar diferentes emociones, que se pueden percibir como “una montaña rusa emocional” con diferentes facetas, que incluyen:

  • Sorpresa y negación en caso de no tener sospechas previas.
  • Tristeza asociada al duelo por las expectativas que tenían sobre sus hijo o hija.
  • Culpa en caso de recriminar a ellos mismos si tuvieron alguna responsabilidad en el diagnóstico de su hijo o hija, aunque sabemos que no es así.
  • Miedo y ansiedad por preocupaciones por el futuro de sus hijos, sumado a la incertidumbre por los retos que puede conllevar el diagnóstico y los mitos que acarrean el autismo.
  • Esperanza y aceptación. Una vez que hayan aceptado el diagnóstico y cuenten con la información, recursos y una red de apoyo, habrá mayor claridad de cómo pueden apoyar a su hijo o hija.

Hay que entender que las emociones que puedan transitar los padres de un hijo con TEA van a depender de las herramientas de afrontamiento que tengan cada uno y la información que tengan sobre el autismo.

Manejando el abanico de emociones asociados al diagnóstico

Es esencial que los padres reconozcan que no es su responsabilidad o su culpa si su hijo o hija reciben el diagnóstico de TEA. Es importante entender que el autismo es un trastorno del neurodesarrollo.

Sin embargo, hay algunas herramientas que pueden ser de apoyo para manejar las emociones que puedan presentarse:

  1. Informarse: Por medio de fuentes confiables y con evidencia científica.
  2. No generalizar: No porque un conocido haya pasado ciertas dificultades, quiere decir que va a suceder lo mismo.
  3. Tener una red de apoyo.
  4. Aceptar y validar las emociones: Es válido sentir miedo, tristeza, ansiedad, frustración u otros.
  5. Buscar ayuda profesionalCon el fin de manejar las emociones y contar con las herramientas para poder afrontar las necesidades, retos y dudas que cada padre y madre puedan tener.

Estrategias para mantener el equilibrio emocional

Existen herramientas prácticas esenciales que pueden ayudar a cualquier madre y padre a mantener su equilibrio emocional y evitar el agotamiento:

  1. Tener hábitos de autocuidadoPoder cuidar la alimentación, sueño y ejercicio es esencial para poder tener calidad de vida y manejar el estrés.
  2. Tener una red de apoyo: Que ayude con la división de roles, expresión y apoyo emocional. Es importante que la responsabilidad no recaiga en únicamente en una persona. Está bien poder pedir ayuda y entender que la responsabilidad y cuidado del menor de edad es de ambos padres. También es relevante que ambos padres puedan conversar de cómo se sienten y entender que son un equipo.
  3. Contar con rutinas estructuradas: Estas no solamente ayudan al menor de edad, sino también que ayudan a crear hábitos, reducir posibles discusiones y manejar el estrés en la familia.
  4. Cambiar la autocrítica por la autocompasión: De esta forma se ayuda a entender que no existen padres perfectos, que son humanos y pueden equivocarse. Es importante recordar que están haciendo lo mejor que pueden con las herramientas que tienen.
  5. Contar con tiempos de respiro: Permitirse tener momentos para descansar y tener tiempo para sí mismos.

No subestimen el poder de la ayuda profesional

Contar con apoyo de un profesional especialista en trastornos del neurodesarrollo va a ser esencial para poder transitar las diferentes etapas, necesidades y retos.

No obstante, es relevante valorar buscar ayuda psicológica para ellos mismos si identifican las siguientes señales de alerta:

  • Identificar si la ansiedad y tristeza están teniendo afectaciones en la vida diaria al dificultar cumplir sus responsabilidades.
  • Alteración en el sueño o alimentación.
  • Reconocer si en el diálogo interno (la forma que se hablan a sí mismos) existe crítica constante.
  • Afectaciones en la autoestima y autoconcepto.
  • Existencia de dificultades para manejar conflictos familiares o de pareja.
  • Cansancio constante.
  • Incapacidad de disfrutar actividades de la vida diaria (personales, sociales o familiares).
  • Desesperanza sobre el futuro.
  • Llanto constante.

Está bien poder pedir ayuda. El apoyo psicológico puede ser esencial para mejorar el bienestar emocional y calidad de vida, y guiar a los padres en la adquisición de herramientas para afrontar mejor los desafíos del TEA.