Más de seis millones de refugiados y desplazados se enfrentarán a "graves" recortes en las raciones de alimentos en 2022 si no se produce un aumento inmediato de la financiación, según ha alertado la ONG World Vision.

Ahora mismo, se estima que 45 millones de personas están al borde de la hambruna. Esta cifra ha aumentado desde los 42 millones de principios de año y los 27 millones que se hicieron públicos en 2019.

Durante la celebración del Foro Mundial de Política Humanitaria de la ONU, la semana pasada, World Vision advirtió de que muchos refugiados adultos reciben menos calorías al día que las recomendadas para un niño de cuatro años.

La ONG ha destacado que el impacto de la COVID-19 ha llevado a los gobiernos donantes a reducir la financiación de la ayuda alimentaria para las personas más pobres del mundo, al mismo tiempo que las necesidades "se disparan".

En junio de 2021, los líderes del G7 aprobaron su Pacto Mundial para la Prevención de la Hambruna y las Crisis Humanitarias, prometiendo 8.500 millones de dólares (más de 7.522 millones de euros) para satisfacer las necesidades más urgentes en los países de mayor riesgo.

"Lamentablemente, esos compromisos han tardado en materializarse en forma de recursos en manos de quienes los necesitan desesperadamente", ha agregado World Vision, que ha aseverado que esto significa que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) se ve obligado a tomar decisiones "difíciles", como redirigir la ayuda alimentaria de un grupo vulnerable a otro grupo aún más vulnerable, para poder estirar los limitados recursos.

World Vision, que es el mayor socio del PMA, ha llevado a cabo recientemente una revisión de sus beneficiaros en cinco países --República Democrática del Congo (RDC), Somalia, Sudán del Sur, Tanzania y Uganda-- y ha advertido de que 659.000 personas han visto recortadas sus raciones de alimentos en una media del 36,3 por ciento entre octubre de 2020 y junio de 2021.

Basándose en estas cifras, la ONG predice que otras 6.345.620 personas desplazadas por la fuerza en todos sus programas de seguridad alimentaria podrían enfrentarse a recortes de raciones similares durante el próximo año.

"Debido a los recortes en las raciones de alimentos, ahora nos vemos obligados a reducir las entregas a las familias que las necesitan para dárselas a otras familias que se encuentran en peor situación", ha incidido el director de ayuda humanitaria de World Vision International, Justin Byworth.

LOS MÁS VULNERABLES "SE LLEVAN LA PEOR PARTE"

"Una vez más, los más vulnerables del mundo se llevan la peor parte de una crisis global", ha agregado Byworth, remarcando que las familias que se han visto obligadas a huir de sus hogares a menudo a causa de los conflictos o el cambio climático, dependen ahora de la ayuda alimentaria para sobrevivir.

"Y esa ayuda alimentaria tan básica se está recortando y seguirá recortándose a menos que la comunidad internacional cumpla con las promesas anteriores de ayuda alimentaria", ha continuado. Además, ha puesto el foco en las consecuencias de la pandemia de COVID-19, que, combinadas con el impacto de los conflictos y el cambio climático, "ha creado la tormenta perfecta".

"Lo que podría ser la peor crisis de hambre en generaciones", ha advertido, antes de recalcar que "los más vulnerables, incluidos los refugiados, son los que corren mayor riesgo".

Byworth también ha alertado de que la ONG ya ve los "efectos devastadores" del hambre en países como Afganistán. "Hay alimentos suficientes para todos", ha señalado, pidiendo fondos "para proteger a los más vulnerables al hambre y la inanición grave".

"Si no se destinan fondos, seremos responsables de un fracaso moral catastrófico. No podemos permitir que otros seis millones de personas desesperadas vean recortadas sus raciones de alimentos esenciales. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que priorice y preserve este derecho tan básico", ha concluido Byworth.