Por Ignacio Riba Dianda – Estudiante del curso de Estudios Generales

¿Qué hace que una persona mentalmente estable, sana y en buena condición física, con familia (en la gran mayoría de los casos con hijos), amigos y seres queridos, sin problemas económicos y con toda la vida por delante ingrese a un lugar que no conoce, donde no puede ver ni siquiera su mano frente a su cara, con más de 700 grados centígrados, gases tóxicos, una limitada cantidad de aire puro y movimiento muy reducido?

Se me ocurren varias razones, pero la principal (al menos la mía), la más fuerte, la más obvia si se quiere, es la incomparable sensación de salvar una vida. Cualquiera que sea, la de quien lo necesite, sin ningún tipo de discriminación ni juicio, humana o animal. Otros podrían decir también, en mayor o menor medida, que la emoción de sentir la adrenalina galopando a toda velocidad por el cuerpo es una sensación extraordinaria; u otras razones menos nobles o más banales, como puede ser la motivación económica. Tal vez es un poco de todo, no lo sé.

Según el Centro de Despacho de Emergencias del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica, atendimos en el año 2018 más de 1110 incendios estructurales y más de 66 mil incidentes en general. ¿Cómo motivar a una persona para que realice voluntariamente, a este ritmo y durante toda su vida laboral lo que describí en los párrafos anteriores? ¡Eso sí que es todo un reto!
Lo cierto es que no podríamos hacer nada de este trabajo si no lo hacemos juntos, trabajando en equipo; ahí está la clave.
Es cierto que para lograr que los bomberos realicemos nuestra labor se requieren varios factores o fuerzas, que pueden provenir del ambiente o que pueden ser generadas por los procesos mentales y emocionales del individuo. Los más obvios son estudio y entrenamiento, mucho y muy duro entrenamiento. También tiene que gustarte el concepto en general, la sola idea de ser bombero tiene toda una magia a su alrededor, que desde niños y a nivel mundial, nos cautiva a todos.

En el fondo, lo más importante es lograr que los miembros de la escuadra (grupo de bomberos de una misma estación que trabajan juntos durante un turno) trabajen juntos como una perfecta máquina calibrada y lubricada, para funcionar en cualquier momento y en cualquier situación, con la convicción de que lo que hacemos salvará vidas.

De acuerdo con Pérez (2009), “además de los aspectos básicos ―como condiciones óptimas en el lugar de trabajo, un ambiente laboral positivo, remuneraciones, prestaciones y programas de desarrollo social― es necesario que tus colaboradores trabajen con convicción y compromiso” (p.104). Es aquí donde cabe mencionar otro aspecto fundamental para que estas escuadras, estos equipos de trabajo, cumplan sus tareas: ¡un líder de verdad! Para Pérez (2009), “un buen líder es aquel que reconoce que el éxito de su negocio está en manos de sus colaboradores y en cómo desempeñen sus labores” (p. 105).

Hay una evidente relación entre el trabajo en equipo y contar con un líder de verdad. Es imprescindible contar con un buen líder, que nos motive con su ejemplo, conocimiento, capacidad y confianza; que influya positivamente en el desarrollo de la motivación individual de cada sujeto para el desempeño de sus funciones. Según Calderón (2019), “los buenos líderes no concentran el poder para sí mismos, sino que despiertan el liderazgo colectivo con el ejemplo” (p.22). Esto nos dan esa confianza para que, sin importar la tarea que nos toque, cuán grande sea el incendio, o cualquiera que sea la emergencia, podamos salir adelante y cumplir nuestras metas. Bajos sus órdenes, sí, pero juntos como equipo.

Este equipo es nuestra “arma secreta”. Nos damos cuenta de que uno forma parte de algo más grande ―que es la organización― y que en la medida en que los esfuerzos de los distintos actores se conjuguen existe una mayor probabilidad de éxito en el logro de los objetivos que nos hemos planteado como grupo: ¡salvar vidas!

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas:
• Calderón, P. (2019). Líderes que inspiran. Latin Trade Spanish, 29(3), 22–24.
• Pérez, A. J. (2009). Promueve el trabajo en equipo. Entrepreneur México, 17(8), 104–107.