María Fernanda González Rodríguez – Estudiante del curso de Estudios Generales

La hipnosis clínica, de acuerdo con la psicóloga Sara Laguna Bonilla (s.f.), “se define como el uso de la sugestión para provocar cambios en los procesos cognitivos, fisiológicos, emocionales y conductuales del paciente” (párr. 2). En otras palabras, es una técnica utilizada por un terapeuta donde este le da una serie de indicaciones al paciente mientras está hipnotizado, lo que ayudará a controlar y modificar su conducta. Muchas veces creemos que esta técnica hace que el paciente no esté consciente y sea totalmente controlado. Por esta razón, este ensayo se basa en las principales creencias erróneas de este tema en particular.

Al pensar en la palabra hipnosis, creemos que es una especie de trance al que el paciente es sometido y que no tiene control de su mente. Sin embargo, la persona en estado hipnótico experimenta una mejora en su concentración y logra focalizar sus pensamientos de una forma poco común. Según el psicólogo Bertrand Regader, graduado de la universidad de Barcelona, “el paciente es consciente en todo momento durante el proceso de hipnosis” (Regader, s.f., párr. 3).

La creencia de que la hipnosis es un estado similar al sueño también es común. Este mito se da ya que, al igual que para dormir, el paciente cierra los ojos. No obstante, en la hipnosis se cierran los ojos para llegar a concentrarse más. Sí se puede realizar también con los ojos abiertos, lo que se conoce como hipnosis activa.

Otro mito que se ha convertido en un miedo para los pacientes es que se cree que el paciente es manipulado por el terapeuta. Nos da miedo que el terapeuta llegue a controlar nuestras deseos o acciones, lo que no sabemos es que este no tiene control alguno sobre nuestra voluntad. El paciente siempre está al tanto de lo que está sucediendo y puede tomar sus propias decisiones. En el caso de que el terapeuta le dé una orden el paciente, este está en toda la capacidad de abandonar el estado hipnótico.

En términos generales, puede afirmarse que la hipnosis per se no es peligrosa para la persona hipnotizada. Aunque la hipnosis se asocia a ciertos efectos o consecuencias molestas para la persona como dolor de cabeza, embotamiento, etc., no parece que esto sea superior a las consecuencias de asistir a una clase de universidad o a un examen. Esto se opone al mito de que la hipnosis puede causar algún daño o riesgo al paciente y, cómo podemos ver en el libro Papeles del Psicólogo, el paciente no corre ningún riesgo en el proceso de la hipnosis, siempre que se practique adecuadamente (Capafons, 2004).

En conclusión, aunque muchos pacientes y terapeutas tienen pensamientos erróneos sobre la hipnosis, los datos científicos apoyan de manera sólida la eficiencia de la hipnosis como un procedimiento adicional para controlar una amplia variedad de síntomas. No obstante, no debemos asumir que la hipnosis puede sustituir las terapias existentes, sino que debería incorporarse con más frecuencia en la atención clínica para mejorar los resultados obtenidos por los pacientes.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas:
• Capafons, A. (2004). Papeles del psicólogo. Recuperado de http://www.papelesdelpsicologo.es/abstract?pii=1183
• Laguna, S. (s.f.). Hipnosis clínica: ¿en qué consiste y cómo funciona? Recuperado de https://psicologiaymente.com/clinica/hipnosis-como-funciona
• Regader, B. (s.f.).10 mitos sobre la hipnosis, desmontados y explicados. Recuperado de https://psicologiaymente.com/clinica/mitos-sobre-la-hipnosis