El deporte costarricense no está exento del acoso sexual y el estudio más reciente del Comité Olímpico Nacional (CON) lo confirma.

Según la última encuesta del CON, 7 de cada 20 atletas de alto rendimiento sufrieron acoso sexual.

Dicho ente gubernamental obtuvo estos resultados mediante un cuestionario aplicado a 200 atletas de 25 deportes a nivel nacional, incluido el fútbol femenino.

Los resultados también reflejan que el 82% de los acosadores son hombres y un 69% de la población acosada en su contexto deportivo, no reconoció que las situaciones vividas son consideradas acoso sexual.

Los datos son alarmantes y aún más, la falta de información que tienen los entes encargados de regir el deporte.

Al consultar a la Unión Femenina de Fútbol (UNIFFUT), Federación Costarricense de Fútbol (FEDEFÚTBOL), Instituto Costarricense de Deporte y Recreación (ICODER) y el Ministerio del Deporte, sus dirigentes nos confirmaron que actualmente no tienen estadísticas relacionadas al acoso en el deporte.

Víctor Hugo Alfaro, presidente de la UNIFFUT y vicepresidente de la FEDEFÚTBOL, nos respondió:

No, nunca se ha hecho una encuesta. Es algo que podríamos implementar, ahora que usted está realizando esta investigación. Me parece que sería un proyecto que podríamos valorar".

Por otro lado, el ministro del Deporte, Hernán Solano, comentó que:

El único estudio a nivel deportivo, es el que realizó el CON. (¿Y le interesaría hacerlo en el ICODER o el MIDEPOR?) No, yo creo que lo que más me interesa es poder aprobar la ley en la Asamblea Legislativa, porque yo creo que una encuesta más solo sería ratificar lo que sucede".

¿Una ley en la Asamblea? Se trata del proyecto de ley para prevenir y sancionar el hostigamiento y el acoso sexual en el deporte, bajo el expediente 21.192.

La iniciativa, impulsada por la diputada María José Corrales, recibió el aval de la Comisión de Juventud, Niñez y Adolescencia en febrero del 2020 y actualmente se encuentra a la espera de mociones, antes de su discusión y votación en el Plenario.

En términos generales, la ley obligará a que toda entidad deportiva tenga un órgano interno que admita las denuncias y, a su vez, una comisión investigadora para que realice la investigación preliminar.

Esta comisión investigadora dispondrá de dos meses para resolver el caso. Cumplido dicho plazo, el órgano interno dispondrá de tres días hábiles para contestar la denuncia.

Las sanciones por acoso en el deporte se aplicarán dependiendo de la gravedad de los hechos denunciados. El acosador puede recibir:

  • Amonestación escrita.
  • Suspensión de un mes.
  • Despido.
  • Inhabilitación para participar y pertenecer a la entidad deportiva donde sucedieron los hechos.

El estudio del CON y esta iniciativa toman vital importancia, cuando los deportistas empiezan a hablar.

En esta ocasión, LaJornada.cr conversó con dos exjugadoras y una jugadora activa de la primera división del fútbol femenino de Costa Rica. Las tres jugadoras coinciden que los abusos de poder, acoso sexual y pedofilia son recurrentes en los camerinos de la máxima categoría y las ligas menores.

 

Caso de Ana: "El fútbol femenino está plagado de pedofilia"

Su nombre es Ana Vilkia Da Costa Mora y no tiene miedo de contar su versión, ya que nada la ata a Costa Rica.

Ella estudia psicología en Estados Unidos y juega en el fútbol universitario de este país norteamericano (está buscando un traslado a la University of North Carolina).

Ana tiene actualmente 23 años y en su versión de los hechos, dos individuos serán los protagonistas.

Al primero lo llamaremos "Entrenador #1", director técnico o dirigente mientras estuvo en Asociación Deportiva Moravia, y la segunda, la llamaremos "Seleccionada Nacional", ya que fue una de las integrantes del equipo nacional en el mundial mayor de Canadá 2015. 

Da Costa se enamoró del fútbol desde muy joven. Con tan solo 12 años, le pidió a su madre ingresar a la Sub-15 de Arenal Coronado porque "no había equipo para niñas más pequeñas".

Los primeros meses todo caminaba normal, hasta que empezó a notar comportamientos extraños por parte de jugadoras de la máxima categoría.

Una de mis amigas más cercanas tenía 12 años y una jugadora de la primera división, que podía tener 23 años y también fue seleccionada nacional en el mundial de Canadá 2015, llegaba a buscarla y decirle que estaba muy linda".

Según Ana, este evento la asustó mucho y acudió a su mamá, quien la llevaba siempre a los entrenamientos. La mamá le explicó que estos casos no eran normales y por eso, tomaron la decisión de buscar a los padres de la compañera de equipo.

Mi mamá habló con la mamá de mi amiga y se empezó a hacer cargo de traer, llevar y cuidar a mi amiga en los entrenamientos porque los padres de ella, trabajaban todo el día".

La relatora de esta historia cuenta que, pese a esta medida de su madre, las jugadoras de primera división llegaban, con bastante frecuencia, a ver los entrenamientos del equipo sub-15.

A sabiendas del interés por su amiga, Ana llegó a tener miedo del acercamiento y tomó la decisión de dejar el equipo.

Mi mamá le contó al profesor lo que sucedía y este le respondió que él no podía hacer nada. En ese momento, consideré dejar de jugar, pero llegó un reclutador de Moravia y me invitó a jugar en segunda división con este equipo".

Ana aceptó y con 14 años, partió hacia el equipo de Asociación Deportiva Moravia. Con este equipo lograría el ascenso y varios títulos de primera división, sin embargo, las situaciones inapropiadas tampoco se ausentaron.

Empecé a recibir mensajes de texto de muchachas de otros equipos y cuando les preguntaba dónde habían conseguido mi número, me decían que mis compañeras lo habían pasado. Recuerdo que me hacían muchas preguntas en tono sexual."

Según Da Costa, los recurrentes mensajes empezaron a enfurecerla mucho y en varias ocasiones, le dijo a sus compañeras que no dieran su número de teléfono. La joven futbolista cuenta que le tocó bloquear varias cuentas porque ella aún era una niña, que ni si quiera había identificado su orientación sexual.

Mi madre solía recogerme después de los entrenamientos y en una ocasión, observó a una chica de 23 años dándose besos y manoseándose con una chica 13-14 años detrás del camerino, ella me llevó con (Entrenador #1) y le expuso la situación, a lo que él respondió: 'Si las mamás de ellas no hacen nada, yo no puedo hacer nada tampoco' ".

Con cierto enojo, Ana comenta en la entrevista que la decepcionó escuchar la misma respuesta que su entrenador de Arenal Coronado.

Los años pasaron y, cuando muchas de sus compañeras desarrollaron, los entrenadores empezaron a realizar comentarios con otro tono.

Muchas veces estábamos en el centro de la cancha y (Entrenador #1) le pedía a cierta jugadora que trajera los petos. Cuando iba caminando, hacía comentarios como: 'Uy vea que rico se le mueve' , haciendo referencia a los glúteos".

Según Ana, los equipos femeninos suelen ser muy unidos y, pese a esta característica, ninguna jugadora se atrevía a contar lo que sucedía cuando las demás caminaban hacia el centro de la cancha.

En su caso, ella tenía miedo a las represalias que podía asumir (Entrenador #1) porque era una persona con mucho poder dentro de Moravia.

Más de una vez, le dije a (Entrenador #1) que por qué no jugaba cierta jugadora. Era la mejor en los entrenamientos y él me decía: 'Es que a algunas jugadoras, hay que ponerlas para verlas'".

En este punto es donde Ana mezcla las historias de (Entrenador #1) y (Seleccionada Nacional).

La jugadora mencionada era muy sobresaliente en el terreno de juego y esto despertó el interés de Moravia, un club que se acostumbró a ser campeón o subcampeón nacional desde el año 2013.

(Entrenador #1) deseaba traer a (Seleccionada Nacional) a Moravia. Las jugadoras con más años le dijimos que no estábamos de acuerdo con ese fichaje porque ella ya tenía antecedentes de pedofilia, y la respuesta del señor fue: 'Cuando ella nos dé el campeonato, nadie va a quejarse'.

(Seleccionada Nacional) llegó a AD Moravia y, según Da Costa, los actos inapropiados nunca se detuvieron, mientras ella estuvo en el planilla.

Yo he hablado con 7 chicas que me cuentan que (Seleccionada Nacional) ha intentado aprovecharse de ellas. En una ocasión, una hasta me contó llorando que se había acostado con (Seleccionada Nacional) porque ella le prometía ayudarle a surgir en los equipos, ya que era una jugadora muy destacada en el campeonato".

Con un tono de tristeza, Ana me cuenta que talentos muy jóvenes se iban del equipo porque no se sentían cómodas con el trato que recibían en el camerino. Ella lo aguantaba porque soñaba obtener una beca universitaria en Estados Unidos y otras, porque el fútbol era su única esperanza de desarrollarse profesionalmente, ya que venían de familias con escasos recursos.

Había una chica de la Zona Sur, a la que (Entrenador #1) le daba los viáticos para movilizarse. Cuando ella llegaba a pedir el dinero, este señor le pedía que bailara frente a las compañeras. Recuerdo que más de una vez le dijimos que no lo hiciera, pero ella en su inocencia, decía que (Entrenador #1) solo se lo pedía para vacilar un rato".

En aquellos años, el camerino se convirtió en un infierno para Ana.

La jugadora menciona que los entrenadores entraban sin tocar la puerta cuando se estaban cambiando y ella debía pedirles que se fueran porque se hacían "los locos" en alguna esquina.

Cuando llegué a mi primera universidad en Estados Unidos, habían reglas súper estructuradas con respecto a casos de acoso. El entrenador, antes de entrar al camerino, mandaba a la asistente a preguntarnos a todas si ya estábamos vestidas y listas para la charla técnica. Sumado a eso, tocaba tres veces la puerta, para pedir el "OK" final para entrar."

Posterior a esta etapa, la narradora de esta historia obtuvo una beca universitaria para estudiar y jugar en The Citadel de Carolina del Sur.

Ana Vilkia Da Costa partió de Costa Rica y Moravia con la convicción que estos casos deben "gritarse" para que los cambios sean una realidad.

Ahora yo hablo de esto, porque no necesito de (Entrenador #1) para consolidar mi carrera. Yo ya voy a terminar mis estudios universitarios en Estados Unidos, sin embargo, acepto que si estuviera jugando en Costa Rica, sería de las mismas que callan por miedo a represalias".

 

Caso de "Rebeca": "Llegué a pensar que jugaba solo porque le gustaba a los entrenadores"

"Rebeca" es una jugadora activa de la primera división de Costa Rica. Ella perteneció a la plantilla de Asociación Deportiva Moravia del 2014 al 2018. Durante todo el relato, "Rebeca" será su nombre anónimo, ya que aún tiene temor a recibir represalias por jugar en la misma liga que los acusados.

En la siguiente historia mencionaremos nuevamente a "Entrenador #1", que estuvo durante los cuatro años, y "Entrenador #2", el cual dirigió a AD Moravia solo una temporada y fue cesado por mal rendimiento.

Yo empecé con entrenadoras mujeres y todo era muy distinto".

La narradora de esta historia ingresó a AD Moravia a los 19 años, sin embargo, confiesa que toda su vida le ha encantado el fútbol. Con cierta nostalgia, recuerda que su paso por diversas ligas menores fue muy positivo porque nunca experimentó casos de acoso o pedofilia. Ella adjudica este hecho a que siempre tuvo entrenadoras con mucha personalidad y gran control de la dinámica en el camerino.

Imágenes con fines ilustrativos.

Cuando llegó al equipo josefino, su principal motivación era aprender de Paul Mayorga, a quien considera el mejor entrenador de toda su carrera.

Con Paul Mayorga, era muy distinto porque él era como un papá para nosotras. Después de que se va Paul por la patada a Ivonne, (Entrenador #1) asumió más poder en el equipo".

Según "Rebeca", el problema más grave con este entrenador es que su "posición de poder" le daba potestad para decir y hacer "lo que quería", ya que no tenía alguien por encima de él dentro del club. Las bromas empezaron a tornarse cada día más incómodas.

(Entrenador #1) le decía a más de una que ella era la novia. Entre jodiendo y no. Nos decía frases como: Si yo tuviera 20 años menos, me encantaría estar con usted".

Durante los 4 años de relato, (Entrenador #1) asumía la dirección técnica de forma intermitente y en una temporada, contrataron un entrenador para dirigir, en específico, al exitoso equipo de la primera división.

Cuando trajeron a (entrenador #2), los casos empeoraron. Frente a todas, (entrenador #1) le decía a (entrenador #2) que no podía meterse con tal chica porque era de él."

"Rebeca" cuenta que "estas bromas" eran tan recurrentes que se transformaron en chismes dentro del camerino e incluso en otros planillas de la primera división, ya que el fútbol femenino es una "burbuja muy pequeña".

Esto traía muchas repercusiones porque había gente que en serio se lo creía y luego andaban diciendo que cierta compañera jugaba porque se estaba acostando con el entrenador".

La relación de "Rebeca" con (Entrenador #2) se tornó fatal desde los primeros entrenamientos. La jugadora menciona que ella no callaba cuando algo le incomodaba y si debía enfrentar al sujeto frente a sus compañeras de equipo, lo hacía.

Nosotros tenemos la confianza de cambiarnos en el camerino y este (entrenador #2) se quedaba despistado en las esquinas. Yo tuve que decirle, en más de una ocasión, que debía irse".

La temporada seguía su paso y los resultados se estaban dando, al punto de volver a llegar a la segunda final consecutiva ante Saprissa Fútbol Femenino. Para "Rebeca" estos logros pasaban a un segundo plano porque su día a día en el equipo era cada vez más pesado. 

(Entrenador #2) le encantaba comentar entre el cuerpo técnico que cierta jugadora le gustaba. En una ocasión, un asistente me llegó a contar todas las barbaridades que decía (...) Hacía todo tipo de miradas inapropiadas y comentarios fuera de lugar frente a mis compañeras".

El entrenador mencionado en este extracto pierde la final ante Saprissa FF y sale del club porque no alcanzó los objetivos planteados al inicio de la temporada. A partir de esa fecha, (Entrenador #1) vuelve a asumir el mando y su comportamiento con ciertas jugadoras, siguió en la misma línea:

Una vez estábamos jugando un amistoso y yo debía irme temprano. Cuando fui a cambiarme, él se vino detrás y me empezó a hablar de los entrenamientos posteriores. Cuando terminó, (Entrenador #1) me dijo que él me amaba mucho y me dio un abrazo. Me estaba apretando muy fuerte y respirándome en la nuca, por lo que yo acaté a quitarme y decirle: ¡quítese!".

"Rebeca" se sentía cada día más incómoda y molesta. Con un tono bastante tímido, la jugadora hace un pausa en la entrevista y posteriormente menciona que los comentarios o actos inapropiados no se quedaron solo "en ese abrazo".

Decía cosas como "ayer me soñé con usted". Evidentemente uno no le preguntaba, pero después pasaba diciendo: si ganamos la final yo le cuento todo lo que soñé. Hasta en los entrenamientos me decía esto en el oído (...) Él siempre llegaba a abrazarme bien duro y darme un beso entre la mejilla y la boca. Esto era pan de todos los días".

No pudo más, "Rebeca" se cansó de este trato y salió de AD Moravia en 2018. Poco a poco, la conversación se torna tensa y la jugadora describe "la auténtica decepción", en unas cuantas palabras.

Era un ambiente tan hostil que yo decidí retirarme del fútbol por un tiempo. Llegó un punto en el que pensé a creer que solo jugaba porque yo le gustaba a los entrenadores."

Hasta este punto del relato, todo pareciera tener un tinte oscuro. Me dispongo a preguntarle si se siente en condiciones adecuadas para seguir hablando y cuáles fueron sus razones para contarme todo esto. El tono cambia en un instante y me da una observación, más que alentadora para ella.

Yo siento que mis compañeras me van a respaldar. En el fútbol femenino somos un grupo de chicas luchonas, gente que viene de Guanacaste o la Zona Sur, por lo que saben el precio de luchar por un sueño".

Actualmente "Rebeca" pertenece a un equipo de la primera división y espera que la explosión del fútbol femenino, generada el año anterior por el paso de Shirley Cruz en el balompié nacional, sea un punto de partida para empezar el cambio. Ella considera que la influencia de Saprissa, LDA y Herediano ocasionará un cambio positivo porque los entrenadores tendrán la obligación de responder a una institución más grande.

 

Caso de Hildegaard: "Ahí viene la carne fresca"

El tercer caso que vamos a presentar es el de Hildegard Kahle Sagot. Ella cuenta su versión de los hechos porque ya está alejada del fútbol a raíz de sus malas experiencias y compromisos como psicóloga. Hildegard es una apasionada de casi todos los deportes y en el fútbol, se desempeñó como jugadora de primera división, árbitra y encargada de logística del Mundial Femenino sub-17 en 2014. Los curiosos apellidos se deben a su ascendencia alemana, sin embargo, solo basta con escucharla unos minutos para percatarse que lleva "toda una vida en Costa Rica".

Durante su carrera de jugadora, Kahle pasó por Alajuela CODEA y Dimas Escazú en primera división, además de Montecillos en segunda división. En su relato la narradora mencionará a una jugadora de Montecillos, a la que llamaremos "Jugadora Consolidada", y un asistente técnico de Dimas Escazú, al que denominaremos "Asistente Dimas".

Yo me alejé del fútbol porque lo percibí un ambiente muy tenso y pesado".

Hildegard empezó a jugar a los 14 años, pero fue hasta los 15-16 que entró al equipo sub-17 de Alajuela Codea. En el 2012, era muy común que el equipo manudo prestara a sus jugadoras más jóvenes para que recibieran más minutos con el equipo de Montecillos, en segunda división. Kahle no se salvó de ese paso y con mucha ilusión, asumió el reto.

Cuando entré por primera vez en el camerino, empecé a escuchar comentarios sobre mis ojos azules y el pelo macho".

La jugadora cuenta que, en aquella época, la segunda división tenía muchas futbolistas experimentadas. Es decir, ella llegó con 16 años a un camerino repleto de deportistas que superaban los 27 años. Hildegard consideraba que esta característica era positiva, ya que deseaba absorber mucho conocimiento.

A los días de estar entrenando, las más grandes del grupo decían en el camerino: "¡Ya ya! A ella no la vean mucho, porque ustedes saben que ella es de (Jugadora Consolidada)".

Al principio, Hildegard creyó que era una broma, pero luego los comentarios empezaron a ser más frecuentes. (Jugadora Consolidada) no había llegado a entrenar los primeros días y cuando lo hizo, Kahle la enfrentó.

Ella me dijo que las compañeras ya sabían sus gustos, y por eso la etiquetaron cuando la vieron macha y de ojos azules. Era una de las líderes del equipo y se notaba que tenía una voz de mando".

La futbolista cuenta que (Jugadora Consolidada) le dijo que se mantuviera tranquila, que no le haría nada si ella no quería. Los meses pasaron y efectivamente no sucedió ningún contacto físico, sin embargo, habían muchos comportamientos que la hacían pensar que ella "pertenecía" a la jugadora de aproximadamente 30 años.

Fui la presa de ella, sin yo saberlo. Aunque ella no me hizo nada, era la que me cuidaba de las demás. Yo entraba al camerino y todas hacían silencio porque sabían que si me decían algo, les iba feo con (Jugadora Consolidada). Era feísimo porque uno termina convirtiéndose en la persona de alguien, sin darse cuenta".

"Yo no era la única" dice Kahle con tristeza. Según su versión, era muy normal ver a las jugadoras ofreciendo un papel estelar en el equipo a cambio de una cita o aceptar irse en el auto con ellas antes de los partidos.

Utilizaban términos como ahí viene la carne fresca, cuando llegaban las chicas más jóvenes".

Hildegard terminó su etapa en Montecillos y al regresar a Alajuela Codea, tomó la decisión de experimentar nuevos aires en Dimas Escazú (2013). La jugadora confiesa que admira mucho el trabajo de Geovanni Vargas y por eso le parecía un proyecto atractivo para crecer como profesional. 

La verdad no encontré muchas diferencias en el ambiente. La mayoría de futbolistas costarricenses son homosexuales y en este caso, pasaba que utilizaban amigos como supuestos novios para fingir en la familia. Estos tipos se quedaban después de los entrenamientos para buscar el número para sus supuestas parejas o para ellos mismos".

Con Dimas Escazú tuvo la oportunidad de debutar en primera división, pese a entrenar con el equipo sub-17. Poco a poco, se fue amoldando a la dinámica de sus compañeras y uno de los asistentes, que atendía a diversas categorías, empezó a ganar su confianza con mensajes de texto.

Primero, pareciera que le quieren ayudar a uno y luego se aprovechaban de la confianza. Empezó a mandar mensajes por Facebook haciéndome preguntas inapropiadas"

Screenshot proporcionado por Hildegard Kahle de la conversación con (Asistente Dimas).

Según cuenta la jugadora, el asistente de Dimas Escazú tenía 27 años aproximadamente, mientras ella era menor de edad. Con un tono de arrepentimiento, la jugadora afirma que lo mejor hubiese sido reportar estos casos a los directivos del club, sin embargo, su inocencia y deseo de superarse en el deporte no se lo permitieron.

Giovanni hace un gran trabajo y yo lo aprecio mucho, pero a veces creo que ni él sabe con quién se rodea. Ese es el grave problema".

Screenshot proporcionado por Hildegard Kahle de la conversación con (Asistente Dimas)

Screenshot proporcionado por Hildegard Kahle de la conversación con (Asistente Dimas).

Posterior a esta experiencia, Hildegard tiene un paso fugaz por la liga universitaria y toma la decisión de salir del fútbol femenino. Aunado a la decepción de encontrar muchas historias ajenas de acoso y pedofilia, la jugadora confiesa que logró tomar esa decisión porque viene de una familia "clase media alta" y sus padres le brindaron todas las facilidades para estudiar psicología, un privilegio que muy pocas tienen.

El problema es que la mayoría de chicas que juegan al fútbol en Costa Rica, su vida entera gira entorno al deporte. Lastimosamente, muchas no han sacado ni el bachillerato y esto influye para que dejen pasar estos casos".

 

¿Qué dicen las autoridades sobre estos tres casos?

LaJornada.cr acudió al presidente de la UNIFFUT y vicepresidente de la Fedefútbol, Víctor Hugo Alfaro, para conversar sobre los esfuerzos realizados por los entes rectores para combatir el acoso sexual y demás problemas relacionados. Cada detalle de la conversación tiene un gran valor.

¿Qué esfuerzos se han hecho desde la UNNIFUT o la FEDEFÚTBOL para combatir el tema?

Bueno, mire. En el tema del acoso se deben tachar igual para hombres y mujeres. Nosotros capacitamos mucho a la gente de nuestra organización. En algunos momentos, se ha dado que ofrecen a las jugadoras espacios importantes por ofrecimientos sexuales y un montón de cosas. A los técnicos que tenemos, siempre en las charlas es un tema que conversamos permanentemente. Hemos trabajado muy fuerte con el INAMU y con el PANI. Iniciamos con proyectos con niños y niñas en situaciones de pobreza, de lugares con riesgo...

¿Esos programas están vigentes?

Bueno sí, en realidad, el año pasado terminamos con los del INAMU, pero la liga siguió dándole contenido económico para seguir manteniéndoles. Sin embargo, creo que el PANI va a generar un dinero importante este año. Ahí empezamos con niñas muy jóvenes...

¿De qué tratan estos programas?

Son programas deportivos, donde las niñas tienen espacio para jugar al fútbol. Pero también, donde trabajamos mucho con educación y valores que ellas deben tener. Por ejemplo, Elieth Artavia es una muchacha que tenemos nosotros encargada, es una preparadora física, ella es instructora de la FIFA y la CONCACAF. Nosotros trabajamos principalmente previniendo las situaciones difíciles y en situaciones de pobreza, hablando mucho con las niñas para que tengan igualdad de condiciones.

Es importante que todas se sientan iguales y sepan cuando me tratan bien porque juego bien al fútbol o porque hay algún interés, porque te voy a decir una cosa: tanto en hombres como mujeres existe el acoso y yo creo que no se debe permitir. Usted me dice que ha recibido tres denuncias, pero me parece que usted no es la persona indicada para que se queden, yo creo que cuando una persona sufre de esto y es probatorio, lo primero que hay que hacer es hacer una denuncia formal. Aquí hay organizaciones y este país está muy adelantado como para poder cerrarle las posibilidades a las personas que llegan a una organización, simple y sencillamente para tomar provecho, en muchas ocasiones de la inocencia de las niñas.

Estas charlas de las que usted me habla ¿Las hacen directamente con los equipos o dónde?

Trabajamos mucho con escuelas, este año ha sido complicado por la pandemia, pero consideramos que ahí está la población cautiva que nosotros necesitamos educar.

Es decir, ¿Con los equipo de primera no se hacen trabajos específicos?

Bueno, los equipo de primera división ya tienen un recorrido muy grande. Nosotros estamos trabajando en prevención que creo que es lo más importante. En los equipos de primera división, que ya en algunos momentos se creen profesionales, me parece que los equipos son los encargados de tomar una serie de medidas con respecto a ese tema. (Pausa)

Y no se puede permitir, por nada del mundo. Yo cuando me doy cuanta que alguien me hace una denuncia, lo primero que hago es montarlo al carro y le digo: vamos a poner la denuncia, porque las cosas no es decirlas nada más, hay que denunciarlas.

¿Y le ha pasado? ¿Ha recibido alguna denuncia en el fútbol femenino?

En los últimos tiempos no he tenido conocimiento. Hubo hace varios años, hace unos 8 o 10 años, cuando esto se daba más. Sin embargo, me parece que toda la educación que le hemos dado a las niñas que juegan al fútbol, ha valido mucho la pena porque yo en los últimos años, nadie me ha llegado a poner una queja. Y él que me llegue a poner una queja, que traiga las pruebas y vamos directamente a la Fiscalía a poner una denuncia.

¿Ustedes tienen algún departamento especializado para realizar este tipo de denuncias?

Yo creo que tenemos un departamento de relaciones humanas donde la gente puede hacerlo y un departamento de psicología, en el que cualquier niña que haya recibido o tenga alguna situación, podría tomar una denuncia. Y en cualquier departamento también, me parece que los directivos de selecciones nacionales son personas capacitadas para recibir estas denuncias y tomar las medidas del caso. En estos momentos no estamos para estar con paños tibios en situaciones de acoso.

Con respecto a su respuesta anterior, lo que me quiere decir es que ¿No tienen estadísticas sobre estos casos?

No, en realidad tenemos ninguna denuncia directamente en los últimos años. No tenemos ninguna estadística. Si sucedió algo, por lo menos a nosotros no nos ha llegado.

En el Comité Olímpico Nacional han realizado encuestas sobre este tema, ustedes en la FEDEFÚTBOL ¿Tienen algún estudio o encuesta con la opinión de las jugadoras sobre los casos de abusos?

No, nunca se ha hecho una encuesta. Es algo que podríamos implementar, ahora que usted está realizando esta investigación. Me parece que sería un proyecto que podríamos valorar.

Y para concluir, tomando en cuenta todo lo conversado, entonces usted me puede asegurar que nunca ha recibido ninguna denuncia?

No, ninguna denuncia en los últimos años. Creo que es un problema que se ha erradicado bastante.

 

Una luz al final del túnel

Las tres futbolistas que conversaron con LaJornada.cr tienen, o están prontas a obtener, un título universitario. Ellas coinciden que el desconocimiento es el principal cáncer en los camerinos. A partir de esta premisa, Ana y Hildegard están desarrollando una plataforma llamada "Contra la Violencia en el Camerino". 

La principal promotora de la iniciativa, Ana Vilkia Da Costa Mora, comenta:

La idea es unir fuerzas de muchas psicólogas a nivel nacional y empezar a visitar clubes o la misma Fedefútbol con el objetivo de educar a las niñas más jóvenes que están dedicadas al fútbol. Explicarles lo que es un abuso, la pedofilia o el acoso sexual, para que ellas tengan la capacidad de identificarlo y denunciarlo cuando lo vivan".

Estas palabras se suman a la convicción de beneficiar el deporte desde todos los frentes. La exjugadora de AD Moravia ya no desea que Costa Rica pierda más talentos por una mirada morbosa o un entrenador pervertido.

¿Por qué el fútbol femenino le ha costado tanto crecer? No es por falta de talento. Es cierto que hay poca inversión, pero el mayor problema es que estamos perdiendo demasiado talento desde las ligas menores. Toda esta experiencia que le compartí hoy, es muy poco en comparación a lo que han vivido mis amigas. Pero bueno, aquí estamos, aguantando porque amamos esto".

Si usted gusta seguir el trabajo de las jugadoras y adquirir conocimiento respaldado por la psicología, puede hacerlo mediante la nueva cuenta de Twitter de "Contra la Violencia en el Camerino". Pronto saldrán más noticias sobre alianzas y convocatorias para profesionales.

Aunado a esta iniciativa, el Comité Olímpico Nacional también estrenó una plataforma web para educar sobre el acoso en el deporte y brindar la posibilidad de emitir denuncias a través de internet.

Dentro de la plataforma, atletas e involucrados en el deporte podrán encontrar un formulario web para detallar su experiencia, indicar a la organización a la que está afiliado y adjuntar pruebas sobre el caso.

Dado el caso que la atleta tenga temor de revelar su identidad y la de los implicados, también podrá aprovechar la línea telefónica directa y confidencial de la Comisión de Deporte Seguro del Comité Olímpico de Costa Rica. Solo debe llamar al número8774-0843 o contactarse al correo electrónico: denuncia@olimpicocrc.org