El magistrado suplente, Jaime Robleto saltó a la palestra pública luego de que, en medio del huracán vivido en la Corte Suprema de Justicia por la polémica salida de su presidente, Carlos Chinchilla, entre otros, llevó a una sesión de Corte Plena el famoso ornitorrinco.

En un episodio de Wild Frank, aprendí que este animal, aunque pone huevos, está cubierto por pelos que son como una capa impermeable y tiene pico, es una especie que contiene en su genoma rasgos de ave, mamífero y reptil.

Según leí en un artículo de Reuters, el ornitorrinco y su genoma arrojan importantes datos genéticos sobre cómo evolucionamos los seres humanos.

Es decir, aunque ahora el magistrado no lo acepte, llevar un ornitorrinco a una de las sesiones —en la cual, además, hubo prensa a más no poder— fue un acto disruptivo, porque el ornitorrinco es todo y no es nada al mismo tiempo. ¿Es así nuestra Corte Suprema de Justicia?

Tal parece que la discusión fiscal ha puesto los ojos de los y las costarricenses en o...