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¿Por qué empobrece?

La devaluación del colón provoca inflación. La inflación significa que su dinero va a valer menos, por lo tanto, para comprar las mismas cosas que compra hoy va a tener que gastar más dinero.

A diferencia de los impuestos, la inflación que promueve Fabricio no discrimina. Aumenta el valor de absolutamente todo. Para que se dé una idea:

  1. Haría que suban los precios de los combustibles, más de lo que suben normalmente.
  2. Si suben los combustibles suben los pasajes de bus, los viajes en taxi o llenar el tanque de su auto.
  3. Como suben los combustibles, llevar los productos de un lado a otro se vuelve más caro. Esto hace que suba el precio de los productos que usted compra.
  4. Además, si los productos que usted compra vienen del extranjero, le van a salir más caro. Esos productos se compran y venden en dólares, y usted ocuparía más colones para adquirirlos. Esto aplica para cualquier producto o materia prima que venga de afuera.
  5. Si usted tiene un préstamo en dólares, y gana en colones tendría que pagar más colones mes a mes para salir de su deuda. Por ejemplo, si su préstamo es de 10 mil dólares (5.663.000 colones al día de hoy) en un gobierno de Fabricio Alvarado usted pasaría a deber 6.796.500 colones con una devaluación del colón del 20%. Mas de un millón de colones más. En caso de que usted tenga un préstamo de 100 mil dólares para su casa, el aumento de su deuda sería más de 10 millones de colones.
  6. Si usted tiene un préstamo en colones, la devaluación también le afectaría, ya que la tasa básica pasiva (con la que calculan cuánto tiene que pagar usted mes a mes) subiría, como resultado tendría que pagar más dinero mes a mes.

¿A quién empobrece?

A todas las personas que ganamos en colones, para empezar. Trabajaríamos lo mismo que trabajamos hoy y podríamos comprar menos cosas, entre un 15 y 20% menos para ser exactos. Si hoy a usted le alcanza para cubrir sus necesidades básicas y darse un gusto de vez en cuando, ese gustito va a ir desapareciendo.

Si apenas le alcanza para cubrir sus gastos básicos mes a mes, puede estar seguro de que le va a faltar la plata a menos que se ajuste la faja y reduzca gastos en lo que pueda.

Si a usted en estos momentos no le alcanza su ingreso mensual para cubrir sus gastos, y está hundido en deudas, esta política va a ser el clavo en su ataúd financiero.

Pero, afecta principalmente a la gente más pobre. El pretexto utilizado es que tener una devaluación de este tipo fomenta la inversión extranjera y generaría más empleos. Lo que no le dicen es para quien generaría más empleos. Déjeme darle una pista, no es para los que más lo necesitan.

Tenemos un porcentaje muy importante de personas que no logran conseguir empleo formal o de cualquier tipo en Costa Rica. Hablamos de alrededor de un millón de costarricenses. De ese porcentaje hay cientos de miles que no reciben el salario mínimo que se supone alcanza apenas para llegar a fin de mes.

Si la inflación sube y el colon se devalúa, el salario mínimo tendría que subir, o estas personas tendrían que trabajar por menos del salario mínimo aumentando la informalidad.

¿Sabe qué significa esto? Que las empresas, que de por sí ya no vienen a darle trabajo a esos cientos de miles de costarricenses porque es muy caro y no tienen el conocimiento necesario, van a tener menos motivos para venir.

Eso significa que el porcentaje de pobres en Costa Rica va a crecer. Habría cientos de familias que quedarían por debajo del salario mínimo, y que tras de todo van a tener menos oportunidades de conseguir un trabajo digno.

¿Qué pasa cuando la pobreza y la miseria aumentan? Aumenta el crimen, se disparan los vicios, y se disminuyen las oportunidades de educación.

¿A quiénes enriquece?

Una política de devaluación del colón favorece a una minoría de personas que se dedican a exportar y a los bancos. ¿Adivine quien es banquero? Gerardo Corrales, la persona que impulsa esto.

¿Como impacta las finanzas del estado?  

Terriblemente. El estado tiene un serio problema en este momento: Deuda. Gastamos más de lo que recibimos.

¿Qué ocupa el estado?

Aceleración económica, más trabajos y disminuir el gasto.

¿Qué pasaría si se aplican las ideas empobrecedoras de Fabricio Alvarado y Gerardo Corrales?

Habría una desaceleración económica. Si usted ve que la plata le va a rendir menos va a quitar gastos. Si pensaba en comprar casa o carro, tal vez ahora ponga eso en pausa. Se va a dar menos lujos en actividades recreativas como paseos, salidas a comer con su familia, visitas al cine, etc.

En pocas palabras. Va a gastar y endeudarse menos, y ahorrar (sí le alcanza) más. Esto provoca que la economía del país, en lugar de ir acelerando, se frene. Afecta a los negocios locales porque la gente les va a comprar menos. Como les compran menos van a contratar menos empleados o incluso despedir gente (podría estar usted entre los desafortunados).

Habría entonces menos trabajos. Para empezar, si la economía se desacelera, menos negocios locales tendrían oportunidad de salir adelante, al haber menos gente en las calles gastando su plata. Esto significa que no surgen nuevas oportunidades de empleo, y que las que ya hay (y apenas aguantan) podrían desaparecer.

Segundo, nuestro costo de vida aumentaría, lo que significa que la gente más pobre definitivamente necesitaría mejores salarios para sobrevivir y los demás quisieran mejores salarios para mantener su estilo de vida. Eso significa que menos empresas tendrían interés en instalarse en Costa Rica porque nuestros salarios serian aún más altos de lo que ya son, a menos de que sea para puestos extremadamente calificados (ingenieros, etc).

Subiría el gasto público. El gran problema que tenemos en el país se haría peor. ¿Por qué? Un porcentaje altísimo del gasto que tiene que hacer el gobierno es para los salarios de los empleados públicos. Empleados que por una u otra razón es extremadamente difícil, costoso y/o imposible despedir.
Los salarios del empleado público se negocian utilizando la inflación, a mayor inflación mayor el aumento de salario. Esto significa un aumento y una carga mayor para el estado, lo que haría el problema que ya tenemos más grande.

Cómo habría más pobres, el estado gastaría más plata en ayudas sociales, y también tendría que gastar más plata en seguridad porque necesitaría más policías para combatir el crimen (ampliar su planilla)

Además, como habría desaceleraron económica, el estado no solo tendría que gastar más, estaría recolectando menos impuestos.

La cereza en el pastel

Si usted cree que esto es malo, debe tener en cuenta que Fabricio no solo desea devaluar el colón. También desea más impuestos, él sabe que los necesita.

Cuando se dé cuenta de que su política cambiaria destruyó la economía y la deuda del estado crezca puede tener la certeza de que va a pedir más impuestos. Y va a tener muchas posibilidades de lograrlo porque su bancada y la del PLN le dan muchas facilidades para obtener los votos necesarios en la Asamblea Legislativa.

¿Cuáles son otras soluciones posibles?

Regla fiscal: el estado debe gastar menos de lo que recibe. Esto se llama regla fiscal, que impide que el gasto crezca más de lo que crecen los ingresos. El PAC, junto con el PUSC con su acuerdo nacional han asumido este compromiso, lo cual reduciría el porcentaje de deuda que tenemos. Fabricio Alvarado no ha presentado algo como esto.

Controlar la inflación: esta idea no le gusta a muchas personas, es porque implica una intervención del estado en la economía. Sin embargo, hay que ser realistas, mientras la economía del país no esté dolarizada, es necesario que el Banco Central realice estas intervenciones para mantener la estabilidad que genera confianza, permitiendo que la economía mantenga un crecimiento aceptable.

Además, es una medida que protege a la clase media y pobre. En este momento las personas que no encuentran trabajo son las más pobres, a su vez son las que menos capacidad de encontrar trabajo tienen, por falta de conocimientos técnicos. Si subimos el costo de la vida vamos a hundirlas más en la pobreza y vamos a dificultarles aún más que encuentren trabajo. La propuesta de Carlos Alvarado es intervenir cuando sea necesario, la propuesta de Fabricio es la de empobrecer.

Reducir impuestos para la inversión: si queremos atraer inversión y fomentar la industria local debemos brindarles mejores condiciones reduciendo los impuestos que pagan. Ninguno de los dos candidatos ofrece nada nuevo en este sentido.

Quedá además el reto de mejorar la educación y el acceso en las zonas más pobres. Si las hundimos en la miseria esto va a ser aún más difícil, porque, van a estar más ocupadas pensando en cómo sobreviven el día a día en lugar de poder aprender nuevas habilidades técnicas.

Cambiar cómo se manejan los pluses salariales: es necesario cambiar también cómo es que los empleados públicos reciben sus beneficios. Actualmente muchos reciben los beneficios de manera automática. Una buena forma de reducir este gasto es utilizar mecanismos de medición para asegurarse que solo los mejores empleados reciban bonos. Esta propuesta es de Carlos Alvarado y Rodolfo Piza.

Conclusión

La propuesta de Fabricio tal vez sería buena si no hubiera pobres, el gasto público no fuera tan alto como es, nuestras exportaciones fueran nulas o todas las personas en Costa Rica tuvieran las especialidades necesarias para ocupar los puestos de trabajo de alto nivel que generaría una política de este tipo. Pero en este momento las consecuencias de esto serían nefastas.

Usted puede estar enojado, ser anti PAC, neoliberal, comunista, evangélico, ateo, católico, hombre, mujer, pero la pobreza no discrimina y un mal manejo de la economía del país nos afecta a todos. No vote con el hígado, su ideología no lo va a proteger del impacto para su billetera. Si quiere proteger a su familia, si le interesa el país no lo haga más pobre por berrinche.

El castigo no es para Carlos Alvarado o Fabricio, que pueden salir y seguir ganando millones al mes. El castigo es para nosotros los costarricenses que nos toca vivir con las consecuencias de todo esto.