La región registra 55.792 casos confirmados y 77 muertes en 2026, casi cinco veces más casos que en el mismo periodo del año anterior. Costa Rica figura entre los 17 países y territorios que notificaron contagios.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió este viernes 9 de octubre que el riesgo de propagación del sarampión en América se mantiene muy alto, debido a los brotes activos, las bajas coberturas de vacunación y el aumento previsto de viajes nacionales e internacionales por la celebración de eventos religiosos masivos en América del Sur durante los próximos meses.
La advertencia figura en una evaluación regional de riesgo publicada el 8 de octubre, que actualiza el análisis realizado por la organización en agosto y examina las condiciones que podrían facilitar la llegada del virus a nuevas comunidades y su transmisión entre personas que no cuentan con protección suficiente.
Según los datos de la OPS, entre el 4 de enero y el 3 de octubre de 2026 se confirmaron 55.792 casos de sarampión y 77 muertes en 17 países y territorios de las Américas. La cantidad de contagios representa un aumento de 4,8 veces respecto al mismo periodo de 2025.
Guatemala registró el mayor número de casos, seguida de México, Estados Unidos, Perú y Canadá. Estos cinco países concentraron el 99,5% de los contagios confirmados. También se notificaron casos en Argentina, Belice, Bolivia, Bonaire, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Panamá y Uruguay.
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, atribuyó la situación regional a las brechas que persisten en la protección de la población mediante vacunas.
El sarampión es altamente contagioso y estamos viendo las consecuencias de las brechas en la cobertura de vacunación en las Américas".
El funcionario instó a las familias a proteger a sus hijos con la vacuna contra el sarampión, la rubéola y las paperas (SRP), y pidió a los gobiernos reforzar la detección temprana de casos y la respuesta ante posibles brotes.
Jarbas Barbosa, director de la OPS.
Eventos masivos y viajes aumentan las oportunidades de contagio
La preocupación de la OPS se concentra especialmente en los encuentros religiosos que reunirán a grandes cantidades de personas procedentes de distintas comunidades y países. La organización advirtió que estos desplazamientos pueden facilitar la introducción del virus en lugares donde existen grupos de población sin inmunidad suficiente.
El sarampión es una enfermedad viral extremadamente contagiosa que se transmite por el aire cuando una persona infectada respira, tose o estornuda. Además, puede propagarse antes de que aparezca la erupción cutánea característica, por lo que una persona puede transmitirlo sin saber que está enferma.
Esta característica dificulta la identificación inmediata de los contagios en lugares concurridos, especialmente cuando los asistentes regresan a sus comunidades después de participar en una actividad masiva.
El gerente ejecutivo del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS, Daniel Salas Peraza, recomendó que las personas revisen su estado de vacunación antes de viajar o asistir a estos encuentros, incluso cuando el desplazamiento ocurra dentro de su propio país.
Cualquier persona que tenga previsto asistir a un evento masivo debería comprobar que está protegida contra el sarampión".
La OPS recomendó que las personas de seis meses o más que no tengan evidencia de vacunación reciban una dosis de la vacuna contra el sarampión y la rubéola antes de viajar o participar en eventos masivos, preferiblemente con al menos dos semanas de anticipación. Esta recomendación debe aplicarse conforme a las indicaciones sanitarias correspondientes y no sustituye la necesidad de completar los esquemas de vacunación establecidos.
Daniel Salas, exministro de Salud de Costa Rica. Archivo: Roberto Carlos Sánchez @rosanchezphoto
Cobertura de vacunación permanece por debajo del nivel recomendado
La organización identificó las brechas de vacunación como uno de los principales factores que explican el resurgimiento del sarampión en las Américas.
Durante 2025, la cobertura regional alcanzó el 88% para la primera dosis y el 85% para la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, la rubéola y las paperas. Ambos porcentajes se mantienen por debajo del 95% recomendado para prevenir brotes.
La diferencia es especialmente relevante porque el sarampión puede propagarse rápidamente cuando llega a una comunidad con un número considerable de personas susceptibles. Mantener coberturas elevadas con las dos dosis ayuda a interrumpir las cadenas de transmisión y protege también a quienes no pueden vacunarse por razones médicas.
La OPS estimó que aproximadamente 1,6 millones de niños de las Américas no recibieron ninguna dosis de la vacuna contra el sarampión durante 2025.
Entre los factores asociados con estas brechas figuran los atrasos acumulados en los programas de inmunización durante la pandemia de covid-19, la reticencia a vacunarse en algunas comunidades, las dificultades operativas de los servicios sanitarios y los obstáculos geográficos, económicos y sociales para acceder a las vacunas.
La organización advirtió que estas barreras afectan particularmente a pueblos indígenas, personas migrantes y poblaciones desplazadas, lo que puede favorecer la formación de comunidades con protección insuficiente frente al virus.
Riesgos para la salud y medidas de prevención
El sarampión puede producir complicaciones graves, entre ellas neumonía y encefalitis, una inflamación del cerebro que puede causar secuelas permanentes. Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, los niños pequeños, los lactantes y otros grupos vulnerables enfrentan mayores riesgos de complicaciones.
La OPS señaló que, durante los brotes recientes, los menores de cinco años y las poblaciones en situación de vulnerabilidad resultaron afectados de manera desproporcionada. La malnutrición y las dificultades para acceder oportunamente a servicios médicos pueden aumentar la gravedad de la enfermedad.
El incremento mundial de casos durante 2026 también representa una amenaza adicional para la región, porque aumenta las posibilidades de que viajeros infectados introduzcan el virus en países o comunidades donde la transmisión había sido controlada.
Ante este escenario, la OPS pidió a las autoridades sanitarias aprovechar todas las oportunidades disponibles para vacunar a las personas susceptibles, fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica y mantener equipos preparados para identificar casos, rastrear contactos y contener brotes.
La organización informó que trabaja con los países de América del Sur en la preparación sanitaria de los próximos encuentros masivos y que mantiene cooperación técnica para reforzar los diagnósticos de laboratorio, el seguimiento de las variantes genéticas del virus y las campañas de vacunación.
El objetivo, según la OPS, es cerrar las brechas de inmunización antes de que los desplazamientos y las concentraciones masivas faciliten nuevas cadenas de transmisión, en una región que ya registra un incremento considerable de contagios respecto al año anterior.
