Marcelo Bojorge Obregón – Estudiante de la carrera de Administración de Negocios

Many of the decisions we make —including some of the most important ones in our lives— are made because they “feel right”.
Jack Welch, the long-time CEO of General Electric

La comprensión y concienciación de los sesgos como una de las causas de insolvencia financiera debería ser una prioridad en la agenda empresarial, ya que decisiones mal informadas o sesgadas pueden ocasionar el deterioro de las finanzas de la organización. En primer lugar, las consideraciones del comportamiento sesgado de los agentes económicos permiten tener un panorama mucho más completo del funcionamiento de las finanzas. En segundo lugar, los sesgos constituyen una de las principales razones por las cuales se cometen errores serios en la gestión empresarial. Por último, muchos directivos desconocen las implicaciones que conlleva caer en la insolvencia financiera. Ignorar la naturaleza irracional del comportamiento de los agentes económicos, los sesgos en la toma de decisiones y las repercusiones de la insolvencia financiera pueden causar a una disolución temprana de la empresa.

En economía y finanzas, no solo los números, los instrumentos econométricos o el análisis cuantitativo ayudan a entender el funcionamiento de los actores económicos. El estudio de la naturaleza conductual (de las personas o entidades) aplicado a las finanzas (uso del dinero) ha encontrado que usualmente se toman decisiones de manera intuitiva y sesgada. No obstante, parece ser que existe una resistencia a aceptar el carácter irracional de nuestras decisiones. Son aún muchas las personas que creen que la economía y las finanzas están reguladas por principios rígidos que nada o poco tienen que ver con el comportamiento psicológico de las personas. A pesar de todo, el campo de las finanzas conductuales es el que ha tenido mayores avances en la época contemporánea, desplazando así a muchas de las teorías clásicas en los círculos académicos.

El comportamiento de las finanzas de una empresa es el reflejo del comportamiento racional o irracional de sus directivos (Mankiw, 2012); cuando una entidad es inviable, es porque no se han tomado las decisiones correctas con respecto al manejo del negocio. Algunos sesgos especialmente perjudiciales son: la predilección desproporcionada por preferir el presente y no el futuro (cortoplacismo), la propensión a dejar todo para después (procrastinación) o lo penoso que es aceptar un fracaso (falacia del costo hundido). Entonces, una insolvencia financiera es producto de la incapacidad de anticipar y planificar adecuadamente, así como de no ser capaces de retractarse cuando los resultados no son los esperados. Si bien es cierto que hay varias causas que pueden producir la insolvencia financiera, los sesgos son una amenaza que se debe tener en consideración.

Ahora bien, la insolvencia financiera, más allá de la insuficiencia para hacerles frente a las obligaciones, provoca una serie de costos adicionales, por ejemplo: cuanto más se acerque la empresa a la insolvencia, peor será la que imagen que tendrá de ella el mercado y se irá perdiendo la confianza de los acreedores, clientes y proveedores (REFOR, 2017); habrá una pérdida de la motivación del recurso humano; y se generarán gastos financieros para afrontar los procesos judiciales al declararse insolvente. Sin embargo, la mayor preocupación es la posibilidad de caer en un círculo vicioso de las deudas, es decir, adquirir más deuda para pagar la anterior; o la posibilidad de no salir de la insolvencia financiera por pérdida de la confianza y restricción del crédito necesario para seguir operando.

Por estas razones, se debería estar alerta sobre la incidencia que tienen los sesgos en la toma de decisiones dentro de las empresas, y se debe tener claro qué implica la insolvencia financiera, para poder crear con anticipación mecanismos que eviten esta situación. Si se ignora la naturaleza irracional del comportamiento de los agentes económicos, los sesgos en la toma de decisiones y las repercusiones de la insolvencia financiera pueden llevar a una disolución temprana de la empresa.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

 

Referencias bibliográficas:
  • Mankiw, G. (2012). Principios de economía (6.° ed.). México: Cengage Learning Editores.
  • REFOR. (2017). Guía de Actuación de la Empresa ante la Insolvencia. Confederación Española de Organización Empresarial.