La Comisión de Asuntos Económicos volvió a demostrar que es uno de los órganos legislativos más productivos del actual Congreso al dictaminar afirmativamente otra iniciativa relacionada con temas en los que Costa Rica aún queda debiendo por su anacrónica normativa: el teletrabajo.

El expediente 21.141 fue acogido por la unanimidad de la comisión, la cual envía el texto ahora al Plenario para el trámite de mociones de reiteración, previo a la discusión y votación en primer y segundo debate.

La ley consta únicamente de diez artículos y es un marco normativo general que permitirá a patronos y trabajadores definir las condiciones bajo las cuales se dará la prestación del servicio mediante teletrabajo.

Sin embargo, se establece que esa modalidad de trabajo es voluntaria para ambas partes, se regirá observando plenamente las disposiciones del Código de Trabajo, los instrumentos jurídicos de protección a los derechos humanos y los instrumentos jurídicos internacionales de protección de los derechos laborales y demás legislación laboral; podrá ser acordado desde el inicio de la relación laboral o posteriormente y únicamente quien lo acuerde posteriormente puede solicitar la revocatoria, sin que ello implique perjuicio o ruptura de la relación laboral.

El texto establece que los teletrabajadores mantendrán los mismos derechos, beneficios y obligaciones que los trabajadores comunes y se establecen seis reglas generales:

  • Cuando el teletrabajo no forma parte de la descripción inicial de las funciones del puesto, el empleador y y el trabajador deberán suscribir conjuntamente un acuerdo voluntario, en el que se establecerá la información con las condiciones necesarias para la realización de sus funciones bajo esta modalidad de trabajo.
  • Ningún acuerdo suscrito para teletrabajo podrá contravenir lo estipulado en el Código de Trabajo en lo que respecta a la jornada laboral.
  • El horario de persona teletrabajadora podrá ser flexible, siempre y cuando sea previamente acordado con su jefatura y no afecte el normal desarrollo de las actividades y procesos de trabajo.
  • Los criterios de medición, evaluación y control de la persona teletrabajadora serán previamente determinados en el acuerdo o adenda a suscribir, y deberán ser proporcionales a los aplicados en su centro de trabajo.
  • La incorporación a la modalidad del teletrabajo es voluntaria tanto para la persona trabajadora como para la persona empleadora. La persona empleadora tiene la potestad para otorgar y revocar la modalidad de teletrabajo, cuando así lo considere conveniente, con fundamento en las políticas y lineamientos emitidos al efecto. Dicha revocatoria deberá plantearse con al menos treinta días naturales de anticipación y aplica únicamente cuando la modalidad de teletrabajo haya sido acordada con posterioridad al inicio de la relación laboral.
  • Las personas teletrabajadoras tienen el mismo acceso a la formación y a las oportunidades de desarrollo de la carrera administrativa y profesional que sus homólogos que laboran en las instalaciones físicas de la persona empleadora

En el caso de las obligaciones para los patronos, se establece proveer y garantizar el mantenimiento de los equipos, los programas, el valor de la energía y los viáticos en caso de que las labores asignadas lo ameriten, aunque la disposición podrá ser modificada si el empleado, por voluntad propia, acepta realizar el teletrabajo con su equipo personal y el patrono lo acepta.

Si se presentara cualquier situación donde la persona teletrabajadora no pueda realizar sus labores o estas se vean interrumpidas, el patrono deberá coordinará la forma como se reestablecerán las funciones y no podrá dejar de reconocer el salario al empleado por no poder teletrabajar en casos donde el funcionario no reciba las herramientas necesarias para que realice sus labores o los programas para desempeñar su función; tampoco si el equipo se encuentre dañado y fue reportado con anticipación, o si los sistemas operativos o tecnologías de la empresa no le permiten al trabajador realizar sus funciones y esta situación fue debidamente reportada.

En cambio, el teletrabajador deberá someterse a los criterios de medición, evaluación y control determinados en el contrato o adenda, así como sujetarse a las políticas y códigos de la empresa, respecto a temas de relaciones laborales, comportamiento, confidencialidad, manejo de la información y demás disposiciones aplicables. También estará obligado a reportar si no pudiera realizar sus labores o si estas se vieron interrumpidas, además de coordinar la forma en que las restablecerá.

Finalmente, el trabajador deberá informar de inmediato al patrono si sus herramientas, materiales u otros implementos afines fueron dañados, extraviados, robados, destruidos o sufrieron algún otro imprevisto y deberá cumplir con el horario establecido, su jornada laboral y estar disponible para la persona empleadora durante dicho horario y jornada.

Esta nota es parte del Barra de Prensa: Magistrada de la Sala II: Sindicatos no se pueden poner a discutir la potestad del legislador con relación a la creación de la ley.