Referencia del BCCR

Tipo de cambio

Compra

₡...

Venta

₡...

Presentado por
Logo Coopealianza
Imagen principal del artículo: ¿Fue tan bueno el discurso de Carlos Ricardo Benavides?

¿Fue tan bueno el discurso de Carlos Ricardo Benavides?

“Cuesta mucho hacer un discurso sereno y reposado como el que merece una ocasión como esta”.

Así inició su intervención este viernes en el Congreso el diputado Carlos Ricardo Benavides, jefe de fracción del PLN, quien no escondió lo frustrante que le resultó confrontar la retórica populista de los legisladores que hablaron previo a su momento de tomar la palabra.

Hay que decirlo: tales “habladas de papaya” no son exclusivas de este debate (plan fiscal), son más bien, en Cuesta de Moras, el pan de cada día. Ojalá don Carlos Ricardo las siga señalando con tanta vehemencia en adelante, porque para los que seguimos el Plenario resultan, siempre, harto frustrantes, vengan de donde vengan. Y sí, eso incluye al propio Liberación, sino que lo diga Franggie Nicolás...

Spoiler 2021: ¿Se imaginan a Benavides enfrentando a Nicolás en las internas del PLN? ¿Se imaginan que gane Nicolás?

Este viernes, sin embargo, los discursos desesperantes por excelencia llegaron cortesía de Restauración Nacional. Y es una pena, porque quienes se oponen al plan fiscal merecen una argumentación de mucho mejor nivel que la que entregaron tanto los diputados del PIN —para sorpresa de nadie— como los del PRN.

¿Sabrán todas estas personas que pudieron tener a alguien del nivel de Sofía Guillén defendiendo sus intereses con propiedad en el Congreso? Es tan importante informarse antes de votar... precisamente porque luego toca sufrir lo insufrible, tipo el argumento de que los niños van a tomar cerveza en vez de leche (Prendas) o, por supuesto, la “interpretación” de Juan Gabriel que entregó la diputada Nidia Céspedes.

Aludo a este nivel paupérrimo de intervenciones porque es importante tenerlo presente a la hora de entrarle al discurso de Benavides que tan celebrado fue en redes sociales. “En tierra de ciegos el tuerto es rey” me decía mamá y vaya que ese es el caso. Es que no podemos perderlo de vista (no pun intended): tampoco es como que el hombre tenga mucha competencia en el Congreso. Lo que es más: su discurso ni siquiera fue “notable” pero destacó porque —twist irónico tomando en cuenta una de sus frases más aplaudidas— dijo lo que muchos, desesperadamente, queríamos escuchar.

A lo largo de sus diez minutos Benavides abordó varios temas. Repasemos punto por punto el contenido de su intervención...

  1. La introducción estuvo muy bien. Anotó lo difícil que era mantener la calma ante el populismo chabacano pero a la vez reconoció que “cualquier político puede entender que se apele a los sentimientos más fundamentales de la gente”. Y hay que darle mérito: de verdad no perdió la cabeza a lo largo de su discurso, como le sucedió semanas atrás frente a Luis Guillermo Solís cuando más bien se le notó ahogado en frustración y enojo, dejando claro que más que control político aquello era un pleito personal.
  2. “Corría el año 2002 y el gobierno de Abel Pacheco pedía a gritos un plan fiscal”. Su primer punto de fondo fue un necesario repaso histórico. Destacó cómo las fracciones de oposición respondieron sin populismo a la propuesta de Pacheco —en general fue así, con excepciones evidentes como el Movimiento Libertario— y por supuesto dejó claro que tanto el plan Pacheco como el plan Chinchilla se estrellaron en la Sala Constitucional. En efecto, es clave que la ciudadanía tenga eso claro y es un acierto que lo haya aludido. Sí le faltó aprovechar la oportunidad para explicar cómo fue que terminaron ambos documentos en la Sala (hay que sentar siempre las responsabilidades históricas).
  3. “Queremos vivir como en Suiza pero pagar impuestos como en... algunos países centroamericanos, para no hablar de ninguno en particular”. Se nos puso políticamente correcto. “Queremos seguir siendo el milagro democrático y de avance económico que hemos sido en América Latina —luz entre tanta oscuridad— sin hacer ningún esfuerzo”. Me sobran esos falsos elogios para Costa Rica. Sí, lideramos en cualquier cantidad de rubros, pero tampoco somos un milagro y lamentablemente sí somos fiel reflejo de la ley del mínimo esfuerzo —y compromiso—. Este extracto del discurso estuvo, en general, flojo. Con más data en mano y menos alegorías a grandezas inexistentes pudo darle más fuerza al punto.
  4. “Decirle a la gente lo que quiere oír, es fácil, ¡ni hablar hay que saber”.  ? Punto alto. Evidentemente alude sin piedad a a mitad de los restauradores —que ni leyendo sus discursos escritos por sus asesores logran dar pie con bola— pero hay que ser honestos: la inmensa mayoría de los diputados no sabe hablar. Y ya que estamos creo que el país podría invertir en un cursito de inducción que les ayude con la oralidad tan pronto son elegidos. Se gana mucho cuando se habla con propiedad y con solvencia. Y por amor de Dios: ¡no es necesario hablar con tono grandilocuente ni dramático para expresar con claridad y contundencia las ideas! (Ehm, eso incluye a CRB).
  5. “Valiente es sostener una posición antipopular, valiente es hacer lo que hay que hacer y no lo que la gente quiere oír, ¡eso es valentía! Lo demás es facilísimo”. Cierto. Y muy bien dicho. Punto alto. Nadie quiere comerse la bronca de caer mal y la oposición liberacionista, en este caso, lo está haciendo. Y hay que reconocerlo. Si estuvieran pescando votos para las elecciones todos andarían en plan Franggie.
  6. “De todos los partidos políticos que estamos aquí representados no hay uno que no haya ido a campaña política ofreciendo un plan fiscal”. También cierto y es lamentable que no se haya hablado de esto con más claridad a lo largo de toda esta discusión. ¿Qué proponía cada partido en campaña? ¿Están todos siendo congruentes con su discurso electoral?
  7. “Algunos dicen, ¿por qué Liberación el ayuda al PAC que fue tan malito... ¡tan malote!? Aunque hubo sectores de Acción Ciudadana que nos ayudaron, y lo tengo que reconocer”. Acá se enredó un poco. Poner al PAC de su lugar es de recibo, por supuesto, necesario inclusive. Pero ahora mismo el PLN no está “ayudando” al PAC. Está siendo consecuente con lo que cree es lo mejor para el país.
  8.  “(En el tiempo de doña Laura)... y ahí estaba el Frente Amplio con el mismo diputado Villalta diciendo que no, y el Movimiento Libertario diciendo que no, y tengo que repetir que cada vez que veo una posición de centro como la de Liberación Nacional, responsable, y a la izquierda extrema diciendo que no y a la derecha extrema diciendo que no me confirma que estamos haciendo exactamente lo que hay que hacer para salir adelante”. ?Habría que preguntarle: Don Carlos, ¿quiénes representan a la derecha extrema en este congreso? ¿PIN? ¿PRN?
  9. “No podemos fallarle a la gente más humilde, a la que le va a pegar en la cara un alza en la inflación, no le vamos a fallar a los que están pagando tasas de interés en dólares ni a los que necesitan programas sociales para poder sobrevivir, a esos no les vamos a fallar ni les vamos a mentir, vamos a votar con la verdad en la mano y con la consciencia histórica de que este país tiene que seguir avanzando”. Un muy buen cierre. Le faltó explicar (el tiempo no se lo permitía, estaba claro), por ejemplo, por qué la inflación afecta a las personas con menos recursos —punto medular que no se ha abordado con propiedad en este debate—. Lo importante, en todo caso, es que sí pone sobre la mesa el razonamiento detrás de su voto, más allá de sanear las finanzas públicas. Y esto hay que dárselo, porque su discurso fue 95% político —de ahí su efectividad— pero no estaba de más darle cierre con un par de elementos técnicos y así lo hizo.

En resumen, como bien lo dijo Eddy Arguedas en Twitter: “O sea, estuvo bien pero no es pa tanto... lo que pasa es que después de que una diputada cante “no tengo dinero” de Juan Ga, cualquiera se ve no solo presidenciable sino digno de premio Nobel”.  En efecto, fue el punto alto de una jornada marcada por puntos bajos... y eso también debe de invitarnos a la reflexión.

Carlos Ricardo Benavides es ciertamente uno de los diputados más destacados de esta Asamblea Legislativa. Nadie duda en reconocérselo. Pero de ahí a considerar que este discurso fue digno de compilar en algún libro de grandes intervenciones históricas en nuestra Asamblea Legislativa pues... tampoco. Lo que pasa es que nos estamos malacostumbrando a pensar que aportes tipo “Chuchinguismo político” sean la norma y eso es muy, pero muy triste. Podemos y debemos aspirar a más y está bueno que el liberacionista nos lo recuerde. A ver si en adelante sus compañeros y compañeras toman nota y empezamos a escuchar intervenciones un poquito más serias, con menos pirotecnia y más sustancia. ¿Mucho pedir?

¿Fue tan bueno el discurso de Carlos Ricardo Benavides? | Delfino.cr