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  • Cerca del 20% del territorio nacional está protegido como Parque Nacional o Reserva Biológica.
  • El 5% de la biodiversidad total del planeta habita en Costa Rica.
  • Existen 249 especies de fauna silvestre reconocidas en peligro de extinción o amenazadas protegidas en el país.

Estos datos nos hacen sentirnos muy orgullosos de ser ticos: nos mostramos al mundo como un país verde que no tolera daños ambientales. Así lo demostramos cuando nos opusimos a la minería a cielo abierto, cuando demandamos al Gobierno de Nicaragua por el daño ambiental causado a Isla Calero y más recientemente con la oposición a la pesca de arrastre.

En días pasados la comunidad de Brasilito, o por lo menos una parte de la comunidad, ha incendiado las redes sociales por una Medida Cautelar Provisionalísima dictada por el Tribunal Contencioso Administrativo, mediante la cual se ordena a la Municipalidad de Santa Cruz a “…disponer de forma inmediata el cierre de los accesos de vehículos e impedir el tránsito y estacionamiento de estos, por la Zona Marítimo Terrestre de Playa Conchal...”, debido al importante e inminente daño ambiental que causa el tránsito de vehículos por la Zona Pública de Playa Conchal, la cual incluye una duna y un manglar.

Según consta en el expediente judicial, el daño ambiental quedó ampliamente demostrado en una Evaluación de Impacto Ambiental realizada por un equipo interdisciplinario que incluía biológicos, geólogos, hidrólogos e ingenieros forestales, en la cual se demuestra la existencia de “impactos ambientales de importancia severa y hasta crítica”, señalando la existencia de “32 factores ambientales que están siendo impactados por el tránsito vehicular y uso turístico desordenado”. Asimismo, el 23 de mayo de 2017, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación emitió el estudio ACT-OR-DR-0666-17 en el que se determinó la presencia de importantes impactos y daños ambientales causados por el uso de vehículos en la zona marítimo terrestre de Playa Conchal, incluyendo partes del Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal.

Lo normal sería pensar que la indignación de la comunidad, teniendo en cuenta el daño ambiental demostrado, se debía a que la Municipalidad no había cumplido con la medida dictada y no había cerrado el acceso a los vehículos. Sin embargo, la comunidad, incitada por la señora alcaldesa María Rosa López, está en contra de cerrar el camino a los vehículos, porque, según indica la señora alcaldesa, es un camino que tiene más de 100 años y el cierre a los vehículos obligaría a las personas a caminar 500 metros.

Por primera vez, desde que tengo memoria, una comunidad está a favor del daño ambiental, está a favor de que se siga destruyendo un ecosistema, está a favor de desaparecer una duna y un manglar, está a favor de que se sigan beneficiando unos pocos comerciantes informales que transportan su mercadería a través de éste camino ilegal.

Esto genera una serie de preguntas: ¿Por qué la alcaldesa incita a la comunidad a no cumplir con la medida dictada, la cual es de carácter obligatorio e incluso sabiendo que el hecho de no cumplirla le podría generar a la alcaldesa sanciones de índole penal por desobediencia? ¿Por qué una comunidad va a estar a favor de que el daño ambiental continúe, siendo evidente que el deterioro de la playa será cada vez mayor y podría incluso llegar a afectarla de forma tal que nadie quiera volver a visitarla? ¿Por qué Playa Conchal debería tener una condición diferente a la que tienen el resto de las playas en Costa Rica, en las cuales no se permite la circulación de vehículos?

La primera respuesta podría ser que la comunidad y los turistas no quieren perder la posibilidad de visitar Playa Conchal, que al igual que todas las playas de Costa Rica es pública y se debe garantizar el libre acceso, sin embargo, la medida cautelar provisionalísima únicamente prohíbe el acceso de vehículos y por lo tanto el acceso de personas no se ve perjudicado de ninguna forma.

Una segunda justificación podría ser porque el cierre del acceso a los vehículos incomoda a las personas, las cuales tendrían que caminar más para poder llegar a Playa Conchal. Al igual que sucedió en Playa Panamá y en Playas del Coco, en las cuales también se llegó a prohibir el acceso de vehículos, y al igual que sucede en Manuel Antonio y cualquier Parque Nacional, en los cuales las personas deben caminar para llegar a su destino final, la intención en todos los casos es la de proteger los recursos naturales. En todos estos ejemplos la situación por muchos años, como sucede en Playa Conchal, era diferente y los vehículos podían acceder a zonas más cercanas, pero el daño generado obligó a cambiar ésta condición, dándose prioridad a la protección ambiental.

Otro de los reclamos de la comunidad, es que el Proceso Contencioso Administrativo que dio origen la Medida Cautelar Provisionalísima, fue interpuesto por la empresa Desarrollos Hoteleros Guanacaste S.A., propietaria del hotel Westin Golf Resort & Spa que se ubica en Playa Conchal, y que su intención es la de privatizar la playa. Como lo indicamos en párrafos anteriores, esto es imposible ya que todas las playas de Costa Rica son públicas y además la medida cautelar de ningún modo prohíbe el acceso de personas. Por otro lado, cuál es la diferencia de que la demanda la interponga una empresa privada, preocupada por el daño ambiental, o un particular, cuando el daño ha sido ampliamente demostrado. ¿Tiene importancia quién interpone la demanda en contra de una situación abiertamente ilegal como lo es el tránsito de vehículos por la zona pública de una playa?

Teniendo en cuenta todos estos aspectos, considero que la comunidad de Brasilito debería recapacitar y demostrar que están en contra del daño ambiental, exigiendo a la Municipalidad que cumpla con la medida cautelar y cierre los accesos de vehículos a Playa Conchal. Asimismo, deben exigir a la Municipalidad para que, en conjunto con empresas de la zona, construyan facilidades ecoturísticas que permitan a los visitantes parquear sus vehículos de forma segura y acceder a la playa caminando, como ya se ha hecho en otras playas y Parques Nacionales de Costa Rica.

Demostremos que nuestros recursos naturales están por encima de la comodidad de las personas y que seguimos siendo ambientalistas.