El Observatorio estima una pérdida de entre 20,63% y 29,36% frente a 2020 si los salarios nominales permanecen congelados y se cumplen los escenarios de inflación.
Los salarios del sector público podrían perder hasta 29,36% de su poder adquisitivo para 2033 frente a diciembre de 2020 si permanecen congelados y se cumple el escenario de mayor inflación planteado por el Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (OES-UNA).
El análisis, realizado por Roxana Morales Ramos y Javier Rodríguez Ramírez, señala que entre diciembre de 2020 y diciembre de 2025 un salario nominal que permaneció constante perdió aproximadamente 8,29% de su capacidad de compra por el aumento acumulado de los precios.
Así, una persona que recibía ₡100.000 en diciembre de 2020 podía comprar en diciembre de 2025 bienes y servicios equivalentes a aproximadamente ₡91.713 de aquel momento. Para conservar la misma capacidad de compra habría necesitado cerca de ₡109.040.
El OES-UNA recordó que los salarios base del sector público permanecieron congelados entre 2021 y 2025. En 2026 se aplicaron aumentos nominales a una parte de las personas funcionarias bajo salario compuesto, pero el Observatorio señala que no alcanzaron a todo el personal.
Para proyectar el comportamiento hasta 2033, el análisis utiliza una inflación de 0,5% para 2026 y 2,1% para 2027, según las proyecciones del Banco Central de Costa Rica (BCCR). Desde 2028 plantea dos escenarios: uno con inflación anual de 2% y otro con 4%.
En el primer escenario, un salario nominal constante perdería 20,63% de su poder adquisitivo frente a diciembre de 2020. En el segundo, la pérdida alcanzaría 29,36%.
Fuente: OES-UNA
Eso significa que ₡100.000 nominales en 2033 permitirían comprar el equivalente a ₡79.367 de diciembre de 2020 bajo el escenario de inflación de 2%, o ₡70.638 si la inflación anual se ubicara en 4%.
El Observatorio vincula la posibilidad de que continúe el congelamiento con la regla fiscal. Para el Presupuesto Nacional de 2027 se utiliza como referencia la relación deuda del Gobierno Central-PIB de 2025, que cerró en 60,4%.
El análisis advierte:
El congelamiento salarial prolongado podría repercutir sobre la actividad económica nacional a través de la demanda agregada. La pérdida de poder adquisitivo podría limitar el crecimiento del consumo de los hogares, uno de sus principales componentes, y afectar las ventas de las empresas, especialmente de aquellas orientadas al mercado interno. Esto, a su vez, podría moderar las decisiones empresariales de producción, contratación e inversión. Por tanto, las consecuencias del congelamiento salarial podrían trascender el bienestar de las personas trabajadoras y sus familias, al contribuir a debilitar el dinamismo del consumo privado y del crecimiento económico".
Según las proyecciones del Ministerio de Hacienda citadas en el análisis, esa relación permanecería por encima del 60% hasta 2031 y alcanzaría 63,8% ese año. El OES-UNA sostiene que, si esas estimaciones se cumplen y se mantienen las restricciones legales actuales, los salarios base podrían continuar congelados al menos hasta 2033.
El Observatorio planteó revisar las leyes de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y Marco de Empleo Público para valorar mecanismos que permitan ajustes por costo de vida aun bajo condiciones de disciplina fiscal.
