El fiscal general, reelecto por unanimidad para un segundo periodo de cuatro años, prometió defender el Estado de derecho frente a cualquier ejercicio del poder político que lo ponga en riesgo y advirtió sobre los efectos del populismo en las democracias.
El fiscal general de la República, Carlo Díaz Sánchez, reafirmó este lunes su compromiso de defender la independencia del Ministerio Público frente a las actuaciones del poder político que puedan poner en peligro el Estado de derecho, durante el discurso que pronunció después de ser juramentado para un segundo periodo de cuatro años al frente de la institución.
Díaz ofreció sus declaraciones al concluir la sesión de Corte Plena en la cual los magistrados acordaron por unanimidad su reelección hasta 2030. En su intervención, retomó los compromisos que asumió cuando fue designado por primera vez en 2022 y aseguró que, tras cuatro años de gestión, mantiene la determinación de defender la Constitución Política y las leyes de la República.
El jerarca recordó que, durante su primer discurso como fiscal general, definió al Ministerio Público como un pilar fundamental del Estado democrático de derecho. Aseguró que las circunstancias enfrentadas desde entonces demostraron la importancia de esa función, especialmente ante lo que considera amenazas derivadas del populismo.
El Ministerio Público ha demostrado ser un pilar fundamental del Estado de Derecho, especialmente en momentos en que el populismo pone a prueba las democracias. Una realidad de la cual nuestro país no escapa".
Díaz sostuvo que la institución seguirá investigando los delitos con independencia de quiénes sean las personas involucradas o las posiciones de poder que ocupen. Reiteró que esa labor debe desarrollarse con objetividad, responsabilidad y respeto al ordenamiento jurídico, principios que, según afirmó, han orientado su gestión durante los últimos cuatro años.
En ese contexto, aseguró que su compromiso no se limitará a combatir la criminalidad, sino que también comprenderá la defensa de las instituciones democráticas frente a actuaciones que puedan comprometerlas. El fiscal señaló que, dentro del ámbito de sus competencias, las autoridades encontrarán un Ministerio Público dispuesto a defender la Constitución, las leyes y el Estado de derecho frente a cualquier ejercicio del poder político que pretenda ponerlos en riesgo.
El jerarca también rechazó que esa defensa institucional deba interpretarse como una actuación motivada por intereses personales o partidarios. Según explicó, preservar la independencia de la Fiscalía General significa proteger la democracia costarricense y garantizar que ninguna persona se encuentre por encima de la ley.
Advertencias sobre el populismo tras los reparos de una magistrada
Las manifestaciones de Díaz se produjeron después de una discusión en Corte Plena sobre los límites de las declaraciones públicas de los funcionarios judiciales. Durante el razonamiento de su voto, la magistrada constitucional Anamari Garro Vargas respaldó la continuidad del fiscal, pero cuestionó algunas de sus intervenciones sobre asuntos políticos, al considerar que excedían las atribuciones establecidas en la Ley Orgánica del Ministerio Público.
Garro sostuvo que las autoridades judiciales tienen libertad de expresión, aunque su ejercicio está condicionado por los deberes del cargo. La magistrada advirtió sobre el riesgo de que determinadas valoraciones políticas afecten la legitimidad de la Fiscalía General, pero aclaró que no tenía elementos para cuestionar la objetividad de Díaz en las investigaciones penales y finalmente votó a favor de su reelección.
Otros integrantes de Corte Plena discreparon de esos señalamientos. Los magistrados Rafael Segura Bonilla y Patricia Solano Castro defendieron la posibilidad de que el fiscal se pronuncie sobre asuntos que afectan el funcionamiento de la institución, incluidos los presupuestarios, y expresaron posiciones distintas sobre las restricciones aplicables a la expresión pública de los funcionarios judiciales.
Durante su discurso posterior a la juramentación, Díaz no se refirió expresamente a los reparos formulados por Garro. Sin embargo, insistió en sus advertencias sobre el populismo y la necesidad de proteger la independencia institucional, uno de los asuntos que también había desarrollado durante el interrogatorio previo a su reelección.
El fiscal también dedicó parte de su intervención a recordar las dificultades que enfrentó el Ministerio Público durante su primer periodo. Señaló que, cuando asumió el cargo en octubre de 2022, no anticipaba la magnitud de la escalada de violencia que posteriormente experimentaría Costa Rica, particularmente durante 2023, cuando se registraron 905 homicidios.
Según Díaz, ese escenario obligó a la Fiscalía General y al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a redoblar esfuerzos para investigar y desarticular organizaciones criminales, sin abandonar la persecución de los delitos convencionales ni la protección de las poblaciones vulnerables. Aseguró que el trabajo se desarrolló pese a las limitaciones presupuestarias y de personal que enfrenta el sistema de justicia.
El jerarca destacó especialmente la cooperación internacional establecida durante su administración con agencias como la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), el FBI y Eurojust, entre otros organismos. Afirmó que esas relaciones permitieron fortalecer las investigaciones contra organizaciones criminales transnacionales y reflejan el reconocimiento internacional al trabajo del Ministerio Público costarricense.
También agradeció al personal de las fiscalías y del Poder Judicial por el trabajo realizado durante los últimos cuatro años. Reconoció las extensas jornadas, los allanamientos efectuados durante la madrugada, las investigaciones complejas y los sacrificios personales de los funcionarios, a quienes atribuyó buena parte de los resultados presentados durante su informe de gestión.
Díaz señaló que, durante su administración, también presenció la jubilación de funcionarios con largas trayectorias y el crecimiento profesional de nuevas generaciones de fiscales que asumieron responsabilidades importantes. El jerarca sostuvo que el compromiso del personal ha sido fundamental para mantener la capacidad de respuesta institucional frente al incremento de las actividades delictivas.
De cara a su segundo periodo, Díaz prometió mantener la colaboración con el Consejo Fiscal para fortalecer la institución y preservarla de injerencias indebidas. También reconoció que existen aspectos de gestión por mejorar y aseguró que continuará trabajando por un Ministerio Público independiente, firme frente a la criminalidad y respetuoso de los derechos de todas las personas.
"Espero seguir siendo un estorbo"
El fiscal cerró su intervención recuperando una expresión del magistrado constitucional Jorge Araya García, quien durante el interrogatorio previo a la reelección había afirmado que uno de los méritos de Díaz era representar un obstáculo para determinadas personas vinculadas con actividades delictivas.
Araya le había manifestado que un fiscal general, dentro de un sistema democrático, debe representar un impedimento para quienes pretenden actuar al margen de la ley. Díaz retomó esa afirmación al concluir su discurso y la convirtió en una declaración de sus expectativas para el nuevo periodo:
Espero seguir siendo un estorbo para algunos malos ciudadanos".
