La producción de los regímenes especiales apenas creció 0,7%, mientras que la construcción aumentó 11% y la industria manufacturera registró una contracción de 1,1%.
La actividad económica de Costa Rica creció 2,2% en agosto de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que representa una desaceleración de 3,4 puntos porcentuales respecto al crecimiento de 5,6% registrado en agosto de 2025, según los datos publicados este martes por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
El resultado, medido mediante el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), estuvo marcado por la fuerte moderación de la producción de las empresas acogidas a los regímenes especiales, cuya tasa de crecimiento interanual cayó del 16% en agosto de 2025 a apenas 0,7% un año después. En contraste, las empresas del régimen definitivo aumentaron su producción un 3,2%, por encima del 2,7% registrado en el mismo mes del año anterior.
De acuerdo con el informe del Banco Central, el crecimiento promedio interanual de la actividad económica durante los primeros ocho meses del año se ubicó en 3,4%. El IMAE es un indicador que permite seguir mensualmente la evolución de la producción de bienes y servicios del país. Las cifras divulgadas corresponden a la serie tendencia-ciclo, que busca identificar el comportamiento subyacente de la actividad económica al reducir los efectos estacionales y las fluctuaciones irregulares.
Las empresas del régimen definitivo explicaron el 95,3% del crecimiento total de la producción nacional en agosto, mientras que las de los regímenes especiales aportaron el 4,7% restante. Este comportamiento contrasta con el protagonismo que habían mantenido las actividades de los regímenes especiales durante buena parte de 2025, particularmente por la expansión de las exportaciones de dispositivos médicos.
Regímenes especiales acumularon un año de desaceleración
El Banco Central atribuyó el menor dinamismo de los regímenes especiales principalmente a la contracción de la actividad manufacturera. En particular, señaló que la fabricación de implementos médicos disminuyó 0,7% interanual, después de haber registrado un crecimiento extraordinario de 38,1% en agosto de 2025.
La institución explicó que este comportamiento responde en parte a un efecto de comparación con los elevados niveles de producción alcanzados durante el año anterior. Cuando una actividad experimenta un crecimiento excepcional, las tasas interanuales posteriores pueden reducirse considerablemente, incluso si el volumen de producción permanece relativamente elevado.
A esta situación se sumó la caída de 45,5% en la fabricación de productos metálicos dentro de los regímenes especiales, particularmente componentes y tableros electrónicos. Según el Banco Central, el cierre de operaciones de empresas dedicadas a estas actividades comenzó a reflejarse en los indicadores económicos desde el último trimestre de 2025.
Pese a estos resultados, el informe identificó una primera señal de recuperación en los regímenes especiales. Su tasa de crecimiento interanual aumentó 0,2 puntos porcentuales respecto a julio, después de 12 meses consecutivos de desaceleración. El Banco Central señaló que, debido al carácter transitorio de las elevadas bases de comparación de 2025, espera una recuperación del crecimiento de estas actividades durante el último trimestre de 2026.
Construcción lideró el crecimiento económico
La construcción se convirtió en el principal motor de la actividad económica durante agosto, con un crecimiento interanual de 11%. Este sector explicó por sí solo el 30,2% del incremento total de la producción nacional, la mayor contribución individual entre todas las actividades económicas analizadas.
La construcción con destino privado aumentó 11,7%, impulsada principalmente por proyectos no residenciales, entre ellos naves industriales, plazas comerciales y edificios de oficinas. La construcción de viviendas de interés social también contribuyó positivamente, aunque el Banco Central señaló que la disminución en la edificación de proyectos residenciales de otro tipo moderó el resultado.
Por su parte, la construcción de infraestructura pública creció 9%, gracias al avance de obras relacionadas con la generación y distribución de energía eléctrica, proyectos del Programa de Infraestructura de Transporte y mejoras en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
Sin embargo, ese crecimiento estuvo parcialmente contrarrestado por un menor avance de proyectos a cargo del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), las municipalidades, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) y el Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (Proeri).
Además de la construcción, los servicios profesionales y administrativos, el comercio y los servicios financieros y de seguros tuvieron un papel relevante en el desempeño de la economía. En conjunto, estas cuatro actividades explicaron el 63,3% del crecimiento registrado en agosto.
Los servicios profesionales y administrativos aumentaron 2,8%, favorecidos por actividades de publicidad, arquitectura y contabilidad, así como servicios administrativos de apoyo y consultoría. El comercio también creció 2,8%, impulsado por la venta de productos alimenticios, artículos de ferretería y materiales eléctricos, principalmente electrodomésticos.
Los servicios financieros y de seguros, por su parte, registraron un crecimiento de 4,1%, relacionado con mayores ingresos por comisiones, especialmente las asociadas a tarjetas de crédito, y con el aumento de los depósitos a la vista de hogares y empresas.
Industria manufacturera registró una caída de 1,1%
En contraste con la expansión de la construcción y los servicios, la industria manufacturera se contrajo 1,1% en agosto, después de registrar un crecimiento de 8,9% en el mismo mes de 2025. La diferencia representa una desaceleración de 10 puntos porcentuales y convirtió a esta actividad en el principal factor que restó crecimiento al indicador general.
La disminución afectó tanto a las empresas de los regímenes especiales, cuya producción manufacturera cayó 0,8%, como a las del régimen definitivo, donde la contracción alcanzó 1,4%.
En el régimen definitivo, el Banco Central identificó reducciones en la elaboración de alimentos, particularmente productos de café, panadería, frutas en conserva y harina de trigo. También disminuyó la producción de textiles, prendas de vestir, papel y productos relacionados.
La principal excepción fue la fabricación de productos metálicos, maquinaria y equipo, que aumentó 14,7%, impulsada por la elaboración de conductores eléctricos de cobre. Esta fue la única agrupación de la industria manufacturera del régimen definitivo que registró un crecimiento interanual positivo.
Servicios crecieron 2,9%, pero perdieron dinamismo
El conjunto de las actividades de servicios registró un crecimiento interanual de 2,9% en agosto, inferior al 4,4% observado un año antes. Esta desaceleración de 1,5 puntos porcentuales respondió al menor ritmo de expansión de actividades como transporte, almacenamiento, servicios profesionales, enseñanza y salud.
Entre los sectores con mayores tasas de crecimiento destacaron electricidad y agua, con 5,7%; servicios financieros y de seguros, con 4,1%; información y comunicación, con 3,8%, y servicios inmobiliarios, con 3,4%.
El crecimiento de electricidad y agua respondió al mayor consumo de energía por parte de establecimientos comerciales, hoteles, centros educativos, servicios de salud y hogares, así como a las exportaciones de electricidad y la prestación de servicios de acueducto.
En información y comunicación, el aumento estuvo asociado a los servicios de conectividad, transmisión de datos y telecomunicaciones, junto con la expansión de los servicios digitales y de consultoría informática.
Los servicios de hoteles y restaurantes crecieron 2,6%, impulsados principalmente por la demanda en restaurantes y, en menor medida, por los servicios de alojamiento. Aunque esta actividad aceleró respecto al 1,3% registrado en agosto de 2025, su crecimiento permaneció por debajo del promedio del conjunto de los servicios.
Por otra parte, las actividades de transporte y almacenamiento aumentaron 1,6%, muy por debajo del 6,7% registrado un año antes, mientras que los servicios de enseñanza y salud crecieron 1,6%, frente al 3,2% de agosto de 2025.
Producción agropecuaria apenas aumentó 0,4%
La actividad agropecuaria registró un crecimiento interanual de 0,4%, apoyado por una mayor producción de piña y el inicio de la cosecha cafetalera 2026-2027.
En el caso de la piña, el Banco Central atribuyó el resultado al aumento de la demanda externa, mientras que en el café destacó el inicio de un año de mayor productividad asociado al ciclo bienal de la planta, caracterizado por la alternancia entre cosechas de mayor y menor rendimiento. El Instituto del Café de Costa Rica (Icafé) anticipa un incremento de 16,7% en la recolección durante el nuevo ciclo productivo.
No obstante, la producción bananera se vio afectada por las intensas lluvias registradas durante julio y agosto en cantones de la vertiente del Caribe. Según el Banco Central, las precipitaciones superaron la capacidad de los suelos cultivados, perjudicaron la calidad de la fruta, favorecieron la proliferación de plagas e incrementaron los costos logísticos y de transporte.
El informe precisó que el repunte previsto en la cosecha de café todavía no se refleja en la producción manufacturera, debido al desfase temporal entre la recolección del grano y su posterior procesamiento.


