Regímenes especiales desaceleraron 15,6 puntos porcentuales frente a julio de 2025, mientras el régimen definitivo creció 3,4%.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) presentó los resultados del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) correspondientes a julio de 2026, que muestran que el crecimiento interanual de los regímenes especiales (zonas francas), según la serie tendencia-ciclo, cayó a 1,4%, su nivel más bajo desde 2020. El dato representa una desaceleración de 15,6 puntos porcentuales (p.p.) respecto a julio de 2025, cuando estas empresas registraron un crecimiento de 17%.
El resultado profundiza la desaceleración observada en junio, cuando los regímenes especiales crecieron 2,9%, tasa que hasta ese momento constituía su nivel más bajo desde 2020. Según el Banco Central, el comportamiento de julio responde principalmente a la desaceleración de la industria manufacturera, relacionada con el efecto base generado por el crecimiento excepcional de las exportaciones de implementos médicos durante junio y julio de 2025.

El BCCR agregó que también influyó el cese de operaciones de empresas dedicadas a la fabricación de componentes y tableros electrónicos, proceso que comenzó a concretarse durante el último trimestre de 2025. La entidad señaló que, debido al carácter transitorio de estas bases de comparación, el indicador podría haber alcanzado su punto de inflexión y recuperar crecimiento durante el último trimestre de 2026.
En contraste con los regímenes especiales, la actividad de las empresas del régimen definitivo creció 3,4% interanual en julio, 0,9 puntos porcentuales más que un año atrás. En su conjunto, la producción nacional aumentó 2,5%, lo que representa una desaceleración de 3,2 puntos porcentuales frente a julio de 2025, mientras el crecimiento medio interanual acumulado hasta julio se ubicó en 3,6%.
El Banco Central atribuyó el crecimiento del régimen definitivo a la ejecución de obras residenciales privadas y públicas; los servicios de enseñanza y salud, principalmente hospitales y laboratorios; los servicios profesionales y administrativos, como publicidad, arquitectura y contabilidad; y el comercio de productos alimenticios, ferretería y farmacéuticos.
Por sectores de la economía, la actividad agropecuaria creció 0,3% interanual, frente a una variación nula en julio de 2025. El resultado respondió al mejor desempeño de la producción de piña, raíces, tubérculos y banano ante una mayor demanda externa, aunque disminuyó la producción de café, naranja, otras frutas, nueces y oleaginosas debido a menores rendimientos por hectárea.
La manufactura se contrajo 0,6%, después de crecer 9,6% en julio de 2025. En los regímenes especiales cayó 0,7%, principalmente por la desaceleración de la fabricación de implementos médicos, cuya tasa de crecimiento pasó de 41,5% en julio de 2025 a 1,8% un año después, y por una caída de 47,9% en la fabricación de productos metálicos, maquinaria y equipo.
El Banco Central señaló además que en el desempeño de la manufactura de los regímenes especiales incide “la incertidumbre que experimenta este grupo de empresas, derivada de las políticas arancelarias de Estados Unidos”. En contraste, la elaboración de sustancias químicas creció 10,8%, impulsada por las exportaciones de productos de caucho.
La manufactura del régimen definitivo cayó 0,4%, con contracciones en la mayoría de sus actividades, entre ellas la elaboración de productos alimenticios, específicamente productos de panadería, carne de pollo, frutas en conserva, harina de trigo y arroz. La fabricación de productos metálicos fue la única actividad manufacturera de este régimen que registró crecimiento, con un aumento de 14,8% asociado a las exportaciones de conductores eléctricos de cobre.
La construcción creció 8,3% en julio y se convirtió en la actividad con mayor aporte al crecimiento de la producción nacional. La construcción privada aumentó 7,5%, impulsada por proyectos residenciales, principalmente edificios de apartamentos y viviendas dirigidas a hogares de ingresos medios y altos, además de edificios comerciales, naves industriales, plazas comerciales y parqueos.
En contraste, el Banco Central indicó que la construcción vinculada con viviendas de interés social registró tasas de variación negativas. Por su parte, la construcción pública creció 11,7% debido a una mayor ejecución de proyectos del Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (PROERI), mejoras en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y proyectos de acueductos y alcantarillados, aunque una menor ejecución de obras municipales moderó el resultado.
La actividad comercial creció 2,7% interanual, impulsada principalmente por la comercialización de productos alimenticios, de ferretería y farmacéuticos. Entre sus componentes, la venta de materiales de construcción aumentó 3,2%, la de alimentos, bebidas y tabaco 3,7%, y la de vehículos 0,5%, mientras la comercialización de productos químicos y farmacéuticos creció 1%.
Finalmente, las actividades de servicios crecieron 3,5%, frente al 4,3% registrado en julio de 2025. Hoteles y restaurantes aceleraron su crecimiento hasta 3,3%, impulsados por una mayor demanda de alojamiento asociada al aumento en la llegada de visitantes internacionales, mientras los servicios profesionales y administrativos crecieron 3,8%; enseñanza y salud, 3,5%; información y comunicación, 3,9%; y servicios financieros y de seguros, 4,1%.
La construcción, los servicios profesionales y administrativos, los servicios de enseñanza y salud y las actividades inmobiliarias explicaron en conjunto 60,3% del crecimiento total de la producción registrado en julio.
