El Consejo de Europa ha expulsado este miércoles a Rusia con efecto inmediato 26 años después de que se uniese a la organización y como respuesta a la invasión del territorio ucraniano.

El Comité de Ministros ha tomado la decisión tras una sesión especial, según ha anunciado la propia organización en un comunicado en el que ha indicado que el proceso de exclusión se ha llevado a cabo en "conformidad con el artículo 8 del Estatuto del Consejo de Europa".

No obstante, Rusia había anunciado el martes su retirada del Consejo de Europa, que ya tenía sobre la mesa una expulsión definitiva. Rusia se unió al organismo el 28 de febrero de 1996.

Así, el Consejo de Europa ha condenado la guerra y ha expresado su solidaridad con el pueblo ruso, que sigue formando parte de la familia europea y comparte sus valores. Además, ha señalado que seguirá apoyando a Ucrania en su lucha contra el agresor.

La salida implica que Rusia no cubrirá la parte del presupuesto comprometido para 2022 y la retirada de la Convención Europea de Derechos Humanos, que regula también el funcionamiento del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).

Moscú se ha comprometido a respetar las sentencias ya emitidas por esta corte, siempre y cuando "no contradigan la Constitución", un argumento que las autoridades rusas han venido esgrimiendo sistemáticamente para desoír, por ejemplo, fallos en favor del opositor Alexei Navalni.