Por Ricardo Fallas Segura - Estudiante del Club Rockapellas de ULACIT

Dentro de las organizaciones estudiantiles, es bastante común que se presenten ciertos tipos de roces o conflictos entre los miembros. Como seres humanos, el conflicto es un fenómeno normal e inevitable, ya que surge de muchos factores, como diferencias entre los objetivos o metas, conflictos por los rasgos de personalidad y problemas de comunicación. Por esto, es de suma importancia que un líder de grupo sepa manejar y gestionar estos conflictos de manera eficiente, y qué tipo de liderazgo se puede utilizar ante estas situaciones.

Una de las pautas más importantes para solucionar un conflicto dentro de una organización es centrarse en el problema por resolver, y no empezar a señalar culpables. Sucede muy seguido que cuando se genera un roce, las personas implicadas empiezan a señalar lo que la otra persona hizo mal y esto no lleva a ninguna parte. Lo que se necesita es concentrar toda la energía en encontrar una solución apropiada que satisfaga a todas las partes. Una sana comunicación también es una pieza clave a la hora de resolver conflictos; citar reuniones con los miembros por separado o una reunión con los implicados en el conflicto puede ser de gran ayuda, claro, si se realiza de la mejor manera posible. También escuchar posibles alternativas o soluciones al conflicto por parte de los demás integrantes de la organización puede ser muy útil, ya que se sentirán tomados en cuenta.

Una manera en la que podemos resolver conflictos son los mecanismos alternativos que son “mecanismos no formales y solidarios que brindan un elemento fundamental en la humanización del conflicto, con la presencia de una tercera persona que actúa como facilitadora especialista en resolución o prevención del conflicto” (Fuquen, 2003, p. 274). Entre ellos están la mediación, que consiste en que una tercera persona actúe como puente de comunicación entre las partes en las que existe un roce.

Así, estas partes en conflicto generan sus propias soluciones al problema y vuelven a comunicarse a pesar de este. La conciliación es un método muy similar, ya que cuenta también con un tercero, pero este puede proponer posibles soluciones al conflicto. Las soluciones brindadas por el conciliador no necesariamente tienen que ser acatadas, simplemente sirven como base para la resolución final del dilema, aunque bien podrían ser obedecidas por voluntad de ambas partes implicadas. El arbitraje es otro mecanismo de resolución de conflictos en el cual las partes definen a uno o más árbitros, los cuales resolverán el problema. Ellos propondrán soluciones y decidirán según su criterio el resultado final de la solución.

Además de los distintos mecanismos de resolución de conflictos que se han mencionado anteriormente, también existen diferentes tipos de liderazgo que pueden ser utilizados en circunstancias específicas dependiendo de lo que la situación amerite. Está el estilo timonel, que pretende guiar al equipo por donde debe ir; este es bastante efectivo, pero si es muy estricto puede evitar el desarrollo de las habilidades de cada miembro, ya que no da espacio a pensamiento propio. También existe el estilo autoritario, que es útil en problemas que necesitan una solución inmediata y que se tiene que hacer como el líder mande, pero si se usa con mucha frecuencia puede terminar generando mucha presión en los miembros del equipo y van a querer abandonar el grupo lo antes posible. El estilo afiliativo es cuando el líder se acerca de manera personal a los miembros del equipo viendo su valor como personas; es de mucha ayuda cuando existe mucha carga de trabajo y la persona líder puede levantar los ánimos de los demás con una buena actitud.

A modo de conclusión, se debe tomar en cuenta que el conflicto entre seres humanos es algo inevitable y por esto es necesario conocer los distintos mecanismos para solucionarlos de la manera más eficaz y pacífica que se pueda. Además, es importante considerar los estilos de liderazgo que existen, cuál se adecúa a nuestra personalidad y cuándo es prudente utilizar estos tipos de liderazgo para trabajar de la mejor manera con nuestro equipo.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencia bibliográfica:
  • Fuquen, M. (2003). Los conflictos y las formas alternativas de resolución. Programa de trabajo social (1)1, 266- 278, https://revistatabularasa.org/numero-1/Mfuquen.pdf