Por Esteban Hernández Jiménez -Estudiante del curso de Estudios Generales

En la actualidad, podemos observar que las empresas siempre están buscando una manera de mejorar y hacer notar su jerarquía empresarial, con la finalidad de alcanzar una alta competitividad en el mercado actual y aumentar la productividad de los empleados, y para ello es indispensable la inteligencia emocional en todas las relaciones laborales. Es bien sabido que las emociones de los trabajadores pueden afectar positiva o negativamente el rendimiento de su trabajo, por lo que es indispensable desarrollar capacidades, actitudes y habilidades que permitan el funcionamiento en las relaciones laborales y así tener el mejor rendimiento posible. La inteligencia emocional es una destreza que permite conocer y manejar los sentimientos; entender, comprender y enfrentar los sentimientos que generan las demás personas; y sentir una gran satisfacción y ser responsable en cada una de las actividades que desarrollen.

Para entender su importancia en las relaciones laborales, la inteligencia emocional se define como la capacidad para comprender las emociones y conducirlas de tal forma que podamos utilizarlas para guiar nuestros procesos de pensamiento y nuestra conducta para obtener mejores resultados. Esto quiere decir que debemos manejar nuestras emociones y sentimientos, sean buenos o malos, y transformarlos en algo positivo y funcional. La inteligencia emocional representa una grandísima diferencia en cuanto a competitividad laboral, tanto a nivel individual como colectivo, pues el que los empleados tengan una alta inteligencia emocional crea relaciones laborales sanas y armoniosas, lo que produce un mayor compromiso en los empleados. No obstante, la inteligencia emocional en las relaciones laborales se les dificulta a muchísimas personas y esto hace que las empresas busquen personal con esta habilidad.

La inteligencia emocional en el ámbito laboral representa una gran ventaja competitiva, ya sea entre los mismos trabajadores de la empresa o a nivel organizacional frente a otras empresas. A pesar de lo importantes que son los conocimientos, la experiencia y el ingenio, la inteligencia emocional es la que determina la superioridad en el ámbito profesional y en las relaciones laborales; cuanto más difícil es una situación o un trabajo, mayor es la importancia de la inteligencia emocional, ya que cuando hay deficiencia de esta, se puede obstaculizar el uso de la experiencia o las técnicas que tenga la persona. La inteligencia emocional produce en las personas mayor confianza en sí mismas y en su equipo, ya que se crea un ambiente de compromiso, confianza y seguridad. Normalmente los líderes tienen esta habilidad o la desarrollan, ya que tienen que lidiar con problemas, conflictos y obstáculos en su día a día.

Se puede concluir que la inteligencia emocional es vital en el desarrollo de una empresa y en sus relaciones; sirve para complementar las diferentes habilidades de cada persona y permite que entre los mismos empleados se complementen, que haya buenas relaciones laborales, y esto beneficia en conjunto a la empresa. Cuando los individuos reciben correctamente lo que las personas expresan, y poseen cualidades para liderar y comunicarse con un equipo de trabajo, pueden establecer consensos, identificar conflictos en las relaciones interpersonales resolverlos de la mejor forma.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.